Acapulco sin agua

 

 

RAÚL SENDIC GARCÍA ESTRADA

Acapulco sin agua

México es considerado como un país rico en recursos naturales obteniendo el agua que consume la población desde cuencas de ríos, arroyos y la explotación del subsuelo, pero nos enfrentamos a problemas de disponibilidad, desperdicios y contaminación del líquido.

En Acapulco algunos tramos de la red hidrosanitaria tienen más de 60 años de antigüedad, por lo que gran parte del suministro se pierde en fugas y conexiones ilegales.

La escasez del agua ha sido tema de campañas políticas. El ex presidente Manuel Añorve Baños durante su campaña repartía pipas de agua en las colonias populares. El actual alcalde Luis Walton Aburto en su campaña política paseaba en un camión plataforma por toda la ciudad a una persona que se bañaba en público y en un altoparlante decía que “ya no me quiero bañar a jicarazos”.

El problema del abasto del agua que actualmente se vive en el puerto no tiene precedente, en las partes altas del anfiteatro de Acapulco, en la zona poniente y en la zona de las colonias Zapata y Renacimiento, tienen aproximadamente tres meses sin agua, el reparto en pipas está parado, la bomba de abastecimiento de la Estación Central de Bomberos fue cercada prácticamente por los empresarios del reparto de agua, con quienes el ayuntamiento y la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) tienen deudas millonarias.

El miércoles fue tomada prácticamente las instalaciones de la CAPAMA en la colonia Emiliano Zapata, los colonos de la zona se encuentran prácticamente sin abasto de agua, el Programa de Pipas no ha cubierto la necesidad y las colonias de la periferia como Linda Vista, Genaro Vázquez y Che Guevara, además de la Ecologista y Kilómetro 21 realizaron estos actos de protesta para exigir por lo menos el reparto en pipa.

Las manifestaciones de inconformidad por el desabasto de agua y en contra del Programa de Pipas que maneja el ayuntamiento, parece no tener fin y un funcionario municipal, dice que enviarán el líquido a por lo menos 10 familias que se comprometan a utilizarla, pero sin llenar cisternas, tinacos, tambos ni cubetas.

Las excusas que tiene la autoridad para no surtir agua, van desde argumentar la alta turbiedad del Sistema Papagayo I y II, los casi 24 kilómetros de tubería vieja que fueron sustituidas por los trabajos del Acabús y el adeudo que ronda los 20 millones de pesos al mes con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y por lo cual la paramunicipal está en colapso financiero.

Los Barrios Históricos del puerto se encuentran sin agua, particularmente La Pinzona, Las Playas y La Candelaria, además de la parte alta de la Inalámbrica, los funcionarios de la CAPAMA argumentan que es debido a los trabajos del Acabús que aún no se concluyen en la avenida costera frente al zócalo, por lo que se estará cambiando la tubería y habrá que esperar para restablecer el servicio de agua y alcantarillado.

En la zona poniente de Acapulco tienen más de tres meses sin agua de El Pedregoso, Pie de la Cuesta y colonias circunvecinas, como Miramar, Valle de las Flores, Nueva Era y La Puñalada, es de recordarse, que durante la administración del ingeniero Félix Salgado Macedonio, como presidente municipal de Acapulco, impulsó el Proyecto Lomas de Chapultepec para dotar de agua a la zona oriente del puerto y particularmente la zona turística de Punta Diamante y la Costera Miguel Alemán.

El entonces gobernador Zeferino Torreblanca Galindo se opuso tajantemente porque tenía la prioridad de construir la presa hidroeléctrica La Parota, a la cual se destinarían mil millones de dólares pero que devastaría los ecosistemas del río Papagayo y borraría del mapa varios poblados, pero es de saber que el agua de la Hidroeléctrica no es apta para el consumo humano y solo se utilizaría para generar electricidad.

La paramunicipal tiene aproximadamente deudas por 300 millones de pesos, tomando en cuenta los 60 millones que le debe a la CFE, más de 35 millones con la Comisión Nacional del Agua, 6 millones de pesos con los empresarios de las pipas, 30 millones de retenciones y cuotas laborales, 140 millones de pesos de un préstamo, 80 millones de pesos en juicios laborales y 28 millones de pesos en laudos, además de los adeudos que se tiene con proveedores.

Así siguen los vicios de derroches, contratos de obras sin licitaciones públicas, ineficiencia en el manejo de los recursos. n

http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2013/07/19/index.php?section=opinion&article=002a1soc

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