Acceso al agua cada vez más restringido

AMÉRICA LATINA

Acceso al agua cada vez más restringido

24/03/2011

Rápida urbanización e infraestructura antigua limitan suministro de agua

El crecimiento de la población y de los asentamientos informales urbanos son los desafíos más urgentes para el manejo del agua en América Latina y el Caribe, aseguró la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) al conmemorarse el Día Mundial del Agua el 22 de marzo.

Unos 120 millones de personas que viven en ciudades latinoamericanas y caribeñas carecen de agua potable, sostiene la FAO. La región es la más urbanizada del mundo, donde 78% de sus 590 millones de habitantes viven en zonas urbanas. Para el 2050 este porcentaje podría llegar al 88%.

Las poblaciones urbanas superan los 15 millones en Ciudad de México y São Paulo, Brasil. Países como Ecuador y Uruguay han incluido el agua como un derecho humano básico en sus constituciones, en un intento por contrarrestar la ola de privatizaciones durante la década de 1990 y principios de los años 2000.

Aún así, los hogares de bajos ingresos son obligados a comprar agua debido a que no tienen acceso a los sistemas urbanos centrales de suministro de agua. Jan Van Wambeke, oficial principal de Tierras y Aguas de la oficina regional de la FAO para América Latina y el Caribe, precisó que los hogares pobres pagan 50% más por agua que los de altos ingresos.

“Frente al crecimiento explosivo de las ciudades y la falta de suministro de agua y saneamiento que afecta parte significativa de la población urbana, una gestión sostenible, eficiente y equitativa del agua nunca ha sido tan importante como lo es hoy”, dijo.

La falta de suministro e infraestructura de agua no sólo significa una menor disponibilidad de ese recurso para el consumo humano, sino que la tendencia amenaza la seguridad alimentaria, ya que la agricultura es la principal consumidora de agua del planeta.

“La agricultura urbana puede aumentar la seguridad alimentaria para las poblaciones vulnerables urbanas y fortalecer el tejido social, produciendo alimentos frescos e inocuos para el autoconsumo, en espacios reducidos como los traspatios de las casas y las terrazas de los edificios. Además, permite generar ingresos complementarios mediante la venta de excedentes”, explicó Alan Bojanic, representante de la FAO para América del Sur.

El cambio climático y eventos extremos como sequías e inundaciones, significan una amenaza adicional para el suministro de agua, agregó Bojanic. —Noticias Aliadas.

http://www.noticiasaliadas.org/articles.asp?art=6338

 

 

 

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