Actitudes hacia la integración de una política hídrica

 

Actitudes hacia la integración de una política hídrica

. Publicado en Cuando el agua no(s) alcance

Saúl Alejandro Flores

Hoy no trataré la temática del agua como tal, sino de algunos aspectos que le son tangenciales, dado que muchas veces se plantean en todos los temas puntos de vista interesantes, estrategias o posibles soluciones que no deberían descartarse sino discutirse, lamentablemente sucede que se menosprecian o desechan sin tan siquiera discutirlas.
Otras veces, algunas personas se cierran a lo innovador, y se obsecan, quizás por que consideran que sus ideas son mejores, al punto que de manera tajante se dirigen a uno diciendo que tienen la solución ideal a la crisis, al hambre, a la problemática del agua, etc. y al exponerlas encontramos que su propuesta no tiene nada de tal, es tan solo una visión somera revestida de buena intención, con todo respeto lo digo pues rayan en la ingenuidad.
Actitudes de ese tipo despectivo merman el posible desarrollo, porque cuando se presentan ideas o propuestas bien estructuradas y soportadas más que buenas intenciones o remedos de solución, surgen las descalificaciones. En este momento por ser periodo electoral nos topamos con tales circunstancias y conductas.
A veces la soberbia también aparece, porque es evidente que hay gente capaz en algunos temas y especialista en otros, pero le gana la soberbia y asume posturas despectivas y despreciativas, sin antes analizar o discutir, y de manera automática en una actitud de sentir que es el poseedor de la verdad absoluta, utilicen calificativos acompañados de aspavientos o muecas diciendo cosas tales como: “es un pendejo” “son tonterías”, etc. y acompañados de una fama o careciendo de ella desprecian la discusión constructiva. También tenemos aquellos que no comparten información crean cotos y feudos reteniendo información pública y de utilidad operativa.

El único garante del desarrollo es la ciencia e investigación, porque las creencias religiosas, postura de fe, preferencias partidistas o ideologías, son totalmente subjetivas y personales, por ello, el método científico que analiza, discute y comprueba, es en lo único que se puede confiar al momento que brinde certeza del cien, por que sino lo es debe continuarse con la investigación.

En sí todo obedece a una actitud de la persona y ante ello debemos ser cautos y aprender, lo digo por experiencia personal, hace diez años un amigo que fue un malogrado candidato a la gubernatura en 2004, me había dicho años atrás: “cuida a tus compañeros de viaje”, “selecciónalos para cada proyecto”, y no cuide ese aspecto y pague las consecuencias.
Los momentos actuales y sus proyectos demandan el realizar una selección adecuada de los compañeros de viaje, y como la vida misma es un viaje, importa la selección de candidatos y de quienes son esos compañeros de viaje en cada uno de ellos, no solo tomando en cuenta los valiosos conocimientos, su experiencia que los hace destacar sino su actitud hacia la vida, si son despreciativos o saben con respeto darle cauce respetuoso a aquellas ideas o buenas intenciones que carecen de soporte, sin necesidad de llamar o tratar como “pendejo” a quien tiene la valentía de decirlas y sobre todo que sepa guiar esa buena intención hacia la participación enriquecedora de acciones, porque quien llama “pendejo” a los otros termina aislándose en una torre de marfil, creyendo ser el más listo y el único que sabe. Quien comparte crece y hace crecer, bien dice esa frase que esgrime: “el conocimiento crece cuando se comparte”.

Después de este sermón que me he permitido pregonar en este espacio, dado que en mi conciencia se remueven algunos gusanillos, por que aún veo actitudes de ese tipo en algunos protagonistas de cada instante de la vida pública. Por que he insistido en este espacio que ideas ha habido y seguirán habiendo, propuestas por un avance natural, pero el asunto es que esas ideas siguen topando con la predominante soberbia, la cual no cambia, ni deja cambiar, porque por desgracia las ideas se vuelven viejas, porque la problemática evoluciona y la forma de emprender su solución también requiere ajustes.

El sector hídrico como cualquier otro de los aspectos relevantes requiere atención, no solo por que estemos hablando de un recurso estratégico sino porque además en Aguascalientes es escaso y el poco que hay no es de buena calidad, aunado a prácticas en el abasto, saneamiento y conservación que dejan mucho que desear.
Estamos en momentos coyunturales que deben ser aprovechados y no dejados a la simple y llana efervescencia de las campañas electorales, sin maniqueímos y boberías de que el pueblo bueno o malo, o cualquiera de ellas que obstruyen el crecimiento.
En verdad es fastidioso escuchar canciones de queja de que si el neoliberalismo, que si Salinas, que si los panistas, que si los revoltosos de la izquierda, que si los populistas, debemos dejar esas cantaletas, que en verdad nos obstruyen en mirar con detenimiento un modelo económico que no es el apropiado, y que además no debemos cegarnos con frases de que el derecho humano al agua implica no pagar el servicio, así como el extremo de que la privatización es lo ideal, porque de qué vale que los servicios de agua los preste ya sea el estado o un particular si éstos no son debidamente regulados, porque también el estado o municipio pueden prestar servicios deficientes y en su monopolio cometer atropellos, se requieren reglas claras, precisas y que sean cumplidas y de no serlo que sean efectivamente sancionarlas.

Por que de seguir acusando y no actuando el modelo económico que caracteriza la producción y distribución agrícola terminará por agotar los acuíferos, así como el modelo populista de no cobrar el agua impulsando de manera ruin para obtener votos y ocupar un escaño a costa del detrimento de un recurso vital, el usar la propuesta de no pago para ganar una diputación y vivir del erario, eso sí es agredir el derecho humano al agua.
Insisto debemos dejar a un lado la actitud quejumbrosa de que los poderes fácticos, que si los poderosos y actuemos en aras de superar esa desorganización que permite que otros abusen; la gobernanza nos da herramientas y posibilidades de superar y afrontar esos desequilibrios.

Pero antes de emprender una discusión que confronte ideas y concluya propuestas debe haber un cambio de actitud y si una manzana pudre a todas, pues darle su lugar, sin caer en la defenestración o en la intolerancia, sino en una forma de saber canalizar y aprovechar lo bueno, el reloj sigue su marcha y conforme el segundero recorre el ciclo, el agua se agota, disculpen este sermón pero creí necesario hacer precisiones, porque buenas ideas hay, proyectos existen y seguirán surgiendo, pero si no hay cambio lo bueno será desplazado por la prepotencia, soberbia, rencores o ineptitudes, hagamos en lo personal un cambio de actitud, sumemos y construyamos acciones que permitan conjuntar o conformar una estrategia integral compleja, como sus retos, el problema del agua como ya lo saben es complejo y sus soluciones igual, por que es importante articular y ordenar la complejidad de los diversas conductas humanas que convergen.
Todo lo anterior debe enfocarse a que en México y en Aguascalientes el agua nos alcance.
Comentarios: saalflo@yahoo.com <mailto: saalflo@yahoo.com>

http://www.heraldo.mx/columnas/agua/4574-actitudes-hacia-la-integracion-de-una-politica-hidrica.html

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