Acuífero, a salvo, pero se debe proteger

No se deben permitir más urbanizaciones en El Bajío, señala experto

Acuífero, a salvo, pero se debe proteger

Hay ignorancia sobre las aguas subterráneas, que podrían alimentar buena parte de las necesidades de la ciudad, pero faltan políticas para lograrlo, advierte Marco Antonio Ramírez.

  • 2011-11-19•El Tema

 

El bosque Los Colomos es una zona de manantiales que ha abastecido desde la Colonia a la ciudad.

Que en esta ocasión sea mínimo el riesgo de contaminación del acuífero en El Bajío del Arenal por la descarga de la Villa Panamericana, no significa que esté bien urbanizar la zona, y de hecho, se debería establecer como área natural protegida, al igual que el resto de los espacios de alta recarga que tiene el acuífero de Atemajac, al poniente de la zona metropolitana de Guadalajara, señaló ayer el consultor Marco Antonio Ramírez.

“Afortunadamente participé en los estudios más grandes que se han dado de parte del SIAPA en 1996 y 2003, en la actualización hidrológica de la zona subcuenca de El Bajío, y donde se ubica esa infraestructura. En la parte superficial hay unos suelos muy finitos, que son arenas limosas o limo, que tienen un grado bajo de permeabilidad; tan así que en un momento dado, cuando hay una precipitación constante, como ocurrió previo a la inauguración de los Juegos Panamericanos, se manifestó realmente con un estancamiento”, explicó el experto en hidrología subterránea.

—Entonces, ¿la buena noticia en principio es que el terreno no se presta para una infiltración rápida y que esto pueda contener buena parte del daño?

—Así es, además de que parte del derrame es biodegradable, y hay que entender eso. Donde sí hay que preocuparnos es si hubiera sido un derrame constante de días o de semanas, […] hay que tomar en cuenta que Guadalajara depende del agua subterránea en 30 por ciento de su abastecimiento.

Obviamente, “estas condiciones [de permeabilidad] no son de una manera general, dado que el suelo tiene una complejidad muy alta, y que hay una variabilidad importante en todo el valle; tampoco quiere decir que se tenga que desligar de las responsabilidades [a la Villa] y que este tipo de sucesos no sean totalmente reprobables. […] Esta cuenca es endorreica [cerrada], pero de manera superficial, y eso hay que aclararlo. De manera subterránea hay una conexión muy evidente con todo el acuífero [de Atemajac], y que las velocidades de flujo del agua dentro de un suelo que tiene una variabilidad importante, va de centímetros por segundo, a diez o 50 metros diarios”.

El tipo de suelo sobre el que está la Villa tiene “una compacidad [sic] importante; todas las descargas que se generaron afortunadamente generaron una obstrucción del poro, que se presenta en este caso primero de manera biológica; luego, química y física”, que si bien puede ocasionar problemas a los vecinos de la zona, hace poco probable contaminar el agua del subsuelo.

Marco Antonio Ramírez lamentó que no se estudien de forma permanente los acuíferos entre las dependencias que están obligadas a proteger el recurso del agua: “Yo hice un cálculo en 2007, porque desde 2003 ya veía la problemática que se venía. Al darme cuenta de que los balances de los acuíferos ya son negativos, que los estamos sobreexplotando, […] hay que ponernos las pilas, y hay que tener esos estudios constantes de los acuíferos, hay que hacer modelaciones para saber a dónde vamos, y no estar dependiendo de Chapala o del río Verde. […] Yo calculé en ese tiempo que pudiéramos tener siete metros cúbicos por segundo del agua pluvial, habría que cuidar su captación y su infiltración. No es nuevo, pero parece que ya se nos ha olvidado”, apuntó.

Lo ideal en El Bajío es que “se pudiera de alguna manera parar el desarrollo [urbano]; yo siempre he dicho que al darnos cuenta de todo lo que tenemos alrededor del complejo de La Primavera que ese suelo poroso te permite almacenar agua, entonces del Periférico hasta Tesistán, yo diría que ya no se debe urbanizar. […] ¿Cómo es posible que una zona de recarga de acuíferos no se establezca como área natural protegida? Esto es grave, hay que tratar de evitar esos errores humanos, tratar de capacitar a la gente, de que entienda realmente ese proceso y su importancia para el futuro de la ciudad”.

Nueva sanción a la Villa

El Ayuntamiento de Zapopan aplicó una sanción de 280 mil 614 pesos a quienes realizaron una segunda descarga de aguas residuales de la áreas de cocina y del comedor de la Villa Panamericana hacia un arroyo contiguo, informó mediante un comunicado la autoridad municipal. La sanción se añade a la primera multa por 580 mil pesos que se aplicó por parte del ayuntamiento zapopano por las descargas de aguas negras hechas también desde la Villa Panamericana a El Bajío, los días 23 y 24 de octubre. Esta multa no ha sido pagada, pues los responsables de la operación de la Villa Panamericana ni siquiera se han presentado para que la sanción sea “calificada”. Por ello, la autoridad municipal hará lo necesario para notificar a los responsables de la nueva multa.

Por otro lado, se ratificó ya ante la delegación estatal de la Procuraduría General de la República (PGR) la denuncia penal por las descargas de aguas residuales y sanitarias hechas a cielo abierto. Al expediente se añadió la nueva descarga efectuada el 9 de noviembre.

El director de Ecología del Ayuntamiento de Zapopan, Miguel Prado Aguilar, se presentó ayer en las oficinas locales de la PGR para ratificar y ampliar la denuncia respectiva.

La presencia de Prado Aguilar ante la PGR “demuestra” que el Ayuntamiento de Zapopan continuará con todas las acciones legales para que se castigue a los responsables de estas descargas y se preserve el medio ambiente en la zona de El Bajío, así como que se respete la zona protegida del bosque La Primavera, se explicó en boletín de prensa. (Guadalajara • Elizabeth Rivera Avelar.)

Guadalajara • Agustín del Castillo

http://impreso.milenio.com/node/9064847

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