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Presentación
del informe sobre Violaciones al Derecho a la Salud y a un
Medio Sano en Juanacatlán y El Salto, Jalisco
Notas
relacionadas
Público
22 abril 2007
Alude a las condiciones del medio ambiente en El Salto y Juanacatlán
Presentan un documento sobre violaciones a la salud
Actos y omisiones de empresarios y autoridades
han orillado al ecocidio.
Cuerpos de animales, llantas viejas y basura en general han
perjudicado el ecosistema en la ribera del río Santiago.
Foto:Foto: Marco A. Vargas
La vida en el río Santiago se extinguió
hace 30 años. Ahora varios organismos civiles intentan
que la existencia se conserve en los alrededores: la de los
120 mil habitantes de los municipios de El Salto y Juanacatlán,
Jalisco, que se ahogan en la contaminación de una de
las corrientes más tóxicas del país.
El Instituto Mexicano de Desarrollo Comunitario (Imdec) y
el Instituto Vida acusan que autoridades de todos los niveles
han desatendido las violaciones al derecho a la vida que ocurren
todos los días en los alrededores del torrente.
El mismo río es víctima de
las descargas de aguas industriales y de drenajes de la zona
metropolitana de Guadalajara, que no tienen tratamiento o
reciben uno insuficiente.
Ayer, ambos organismos presentaron, en la
plaza principal de Juanacatlán, el documento Mártires
del Río Santiago. Informe sobre violaciones a los derechos
a la salud y a un medio ambiente sano en Juanacatlán
y El Salto, Jalisco.
Se trata de una reseña espeluznante
y detallada de las acciones y omisiones de los empresarios
y las autoridades, que terminaron por desaparecer todos los
indicios de vida en el río y ahora afectan la salud
de las miles de personas que viven en los alrededores.
El río Santiago corre por 132,476
kilómetros. En su ribera viven 17 millones de personas.
Se alimenta de las aguas del lago de Chapala. Pero no sólo
de eso: recibe 266 descargas de las empresas de los corredores
industriales aledaños. Se traga también 815
litros por segundo de descargas domiciliarias sin tratamiento:
jabón de cocina, excremento, pasta de dientes, acondicionadores
para el pelo...
Mártires del Río Santiago…
documenta que de las descargas industriales, 36.5 por ciento
proviene de la industria química farmacéutica;
15 por ciento de la de alimentos y bebidas y 12.3 por ciento
de la de celulosa. Sobre esa situación, un informe
de la Comisión Estatal del Agua y Saneamiento (CEAS),
advirtió: “Las descargas de estos giros pueden
contener elementos de difícil remoción y asimilación
en los sistemas de tratamiento biológico y en los ecosistemas
acuáticos. Estos contaminantes presentan alta resistencia
a la degradación, al ser de tipo refractario o incluso
tóxico para los microorganismos y otras formas de vida”.
El problema no se queda en el agua. Cuando
ésta corre, varios químicos emanan gases que
enferman a la población y quizá podrían
estar matando a las personas más cercanas. Durante
2005, las principales causas de muerte en Juanacatlán
fueron las enfermedades respiratorias y diferentes tipos de
cáncer, refiere el informe. “Las industrias,
así como los organismos operadores de aguas municipales,
junto con las autoridades facultadas para aplicar la ley ambiental,
comparten la responsabilidad de la situación”,
consideran los investigadores Cindy McCulligh, Juan Carlos
Páez y Gerardo Moya.
Guadalajara/Vanesa Robles
Exigen ambiente más sano
Mural
22 Abril 2007
Como actividad previa a las festividades del Día de
La Tierra, que se celebra hoy en el mundo, organizaciones
ciudadanas y habitantes de El Salto y Juanacatlán se
reunieron en la plaza principal de este último Municipio
para exigir que se respete el derecho humano de vivir en un
ambiente sano.
No es una ocurrencia, cualquiera que se pare en el puente
que divide ambas poblaciones, sobre el Río Santiago,
se puede dar una idea de lo que es respirar todos los días
la brisa pestilente de un río de agua café y
espuma blanca, carente de peces y de vida.
A menos de un kilómetro de distancia
se presentó el libro "Mártires del Río
Santiago", que es una síntesis de los estudios
y denuncias realizados en los últimos años sin
que haya una respuesta gubernamental para evitar y subsanar
los efectos noci vos de la contaminación.
Las autoridades que han permitido esta situación
están identificadas plenamente: Comisión Nacional
del Agua y Procuraduría Federal de Protección
al Ambiente, las cuales deben regular que las descargas de
aguas residuales no generen escenarios como los del Río
Santiago.
"La grave situación que viven
las y los habitantes de los municipios de El Salto y Juanacatlán
debe ser atendida de inmediato por parte de las autoridades,
cuya responsabilidad es la de respetar y garantizar los derechos
de la ciudadanía", señala el libro que
presenta los resultados de una investigación documental.
"Como da cuenta este informe, las autoridades
conocen la problemática, pero argumentan que no pasa
nada, que todo está bien, bajo norma, a pesar de las
acciones y las exigencias que han realizado las y los pobladores
de ambos municipios".
El libro presentado se elaboró por
el Instituto de Valores Integrales y Desarrollo Ambiental
(VIDA), AC, y el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario
(Imdec).
Menciona que la contaminación de
la zona se exacerbó de manera exponencial a partir
de la creación de la zona industrial de El Salto, por
órdenes del entonces Presidente de la República
Luis Echeverría Álvarez, a finales de los años
70.
"Los vertidos de esta zona industrial
se encauzaron al río y el problema se fue agravando.
No existía normatividad para controlar los impactos
resultantes ya que la primera ley en materia ambiental se
aprobó hasta 1988", indica el libro.
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