Agua: cuando el futuro no importa

Agua: cuando el futuro no importa

 

[Agua]

Por Rodrigo Flores

14/07/2014 – 03:00 AM

 

Saltillo, Coah.- La capital del estado vive una de las situaciones más críticas de los últimos años por el desabasto de agua, motivo por el cual, la idea de “revivir” el proyecto Fidagua, uno de los planes más ambiciosos de los últimos 20 años para el abastecimiento del servicio y exploración de terreno, ha comenzado a surgir.

Hace 16 años, este proyecto se dio por terminado tras una serie de problemas entre los municipios de General Cepeda, Torreón, y Saltillo, quienes tuvieron una pelea por el vital líquido, conflicto político que podría surgir nuevamente tras la necesidad de abastecer a la región sureste.

De acuerdo con datos periodísticos, el Fideicomiso del Agua surgió en marzo de 1994, tras la publicación del acuerdo en el Periódico Oficial del Estado de Coahuila, mismo que fue creado por los problemas de agua potable que tenía la ciudad.

El entonces Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS) de Saltillo, no contaba con los recursos para mantener un sistema eficiente, el déficit en el servicio era grave, debido a fallas y deficiencias, por lo que se creó el fideicomiso sustentado por autoridades de los tres niveles de gobierno.

Dicho proyecto tenía como objetivo la investigación de fuentes que permitieran incrementar la oferta de agua potable para la capital, además de los estudios para detectar la capacidad de las fuentes de abasto en la región.
 
Volver al pasado

La situación de hace 20 años se está presentando nuevamente. El sistema de agua potable no es suficiente para los más de 800 mil habitantes que tiene la ciudad, las fugas son cada vez mayores, y principalmente, los pozos de extracción están siendo agotados según la paramunicipal Aguas de Saltillo.

Desde la mitad de los 90 se vislumbraba una crisis del agua. Se decía que para el 2015, el crecimiento de la ciudad se iba a detener por la falta del vital líquido, el cual iba a escasear por la explotación de los pozos.

Debido a esto, se planteaba tomar en cuenta una fuente de extracción diferente a los pozos de la región, donde se incluía la exploración cercana, y la posibilidad de traer agua del río Nazas y la presa Venustiano Carranza.
 
Pozos agotados

De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua, 9 de los 28 mantos acuíferos de Coahuila están sobreexplotados, ocho de ellos se ubican en la región sureste, los cuales podrían quedar agotados, si se sigue extrayendo más agua de su capacidad.

En diciembre del 2013 se publicó el resultado del estudio realizado a nivel nacional, en el que se detectó un fuerte déficit en el 30% de los acuíferos de Coahuila, siendo los más afectados el General Cepeda-Sauceda, el acuífero Monclova y el Saltillo-Ramos Arizpe.

En México también existe un fuerte problema de agotamiento. En el país son 192 acuíferos los que cuentan con un déficit, este número representa 30% del total que son 653.

Saltillo se abastece de seis zonas, una es Zapalinamé que representa el 40 por ciento del total, Loma Alta en Arteaga, San Lorenzo- Terneras, que está en el cañón de San Lorenzo, al sur Agua Nueva y Carneros, estamos hablando aproximadamente de una distancia de 60 kilómetros hasta la capital.

Por último la zona urbana, que es el otro método de abastecimiento de agua. Se cuenta con alrededor de 20 captaciones entre ellos el Ojo de Agua, uno de los más importantes, incluso Aguas de Saltillo cuenta con una reserva ahí de cuatro pozos que están haciendo las gestiones con Conagua a efecto de poder incorporarlos.

El problema que se ha venido presentando y que ha sido el de mayor importancia para la sobreexplotación de los pozos, ha sido el mal uso que se les ha dado y las fugas en la red, mismas que se han acrecentado en los últimos años, al grado que la paramunicipal ha bajado su eficiencia en la distribución de un 77 a un 74 por ciento.

A nivel nacional, existe una eficiencia global promedio del 40%, aunque en algunas ciudades existen deficiencias de un 10%, lo cual habla del mal servicio de agua potable con el que cuentan.
 
Problemas con el agua

A mitad del mes de mayo, el Gerente de Agsal, Alejandro Osuna, anunció que se había tomado la decisión de brindar el servicio de agua potable a la ciudadanía en tandas, es decir, en algunas partes de la ciudad, principalmente en el oriente, tendrían servicio cada tercer día.

A un año de la escasez pronosticada hace 20 años, Aguas de Saltillo se ha hecho a un lado, mencionando que el tandeo es la solución, y se ha manifestado sin utilidades para exploración, por lo que el ayuntamiento planteó la posibilidad de solicitar un crédito por 6 millones de pesos para la exploración.

Esto generó un llamado de atención no sólo de la población, sino de las asociaciones civiles, quienes mostraron su preocupación, porque Aguas de Saltillo anunció el tandeo como medida preventiva, evitando que se sobreexplotaran los mantos freáticos.

Integrantes de la Asociación de Usuarios del Agua A.C. (AUAS), afirman que hay abatimiento y sobreexplotación de los pozos en la región, ya que la zona oriente que presenta más problemas de agua potable, se abastece de la sierra de Zapalinamé, lugar de donde se obtiene el 35% del agua en la ciudad, lo cual habla de un déficit importante del cual se niegan a hablar.

“Los pozos están abatidos, esa es una realidad, nosotros sospechamos que algunos de los pozos de Zapalinamé no producen agua, o producen mucho menos de lo que producían antes, porque todas esas colonias están en esta parte de la ciudad (oriente). Son los que surten a la mayor parte de Saltillo y son los que más se recargan con las lluvias, pero no hay agua”, afirma Gloria Tobón integrante de AUAS.

Esta asociación se ha mantenido en su postura en contra de la paramunicipal, debido a que consideran que el agua debe de ser administrada por el ayuntamiento, y no por una empresa extranjera que sólo va a ver por sus intereses económicos: “El día que se acabe el agua se van a ir”, agregó Gloria Tobón.
 
Tandeo es retroceso

El tandeo que ha comenzado en la capital, lejos de ser un avance, representa un retroceso para el servicio según los especialistas, debido a que traerá una serie de fallas graves, que generarán un déficit de servicio superior, y un gasto extra.

Enrique Salazar, director técnico de CEAS, asegura que el daño que podría generarse en las tomas por el tandeo, es debido a que no hay continuidad en la extracción del líquido, y el abrir y cerrar válvulas genera más daños en la infraestructura, que si se deja 24 horas en servicio.

“Hay que tener cuidado, si empiezas a tandear, puedes empezar a provocar las fugas con abrir y cerrar válvulas, eso genera las tuberías en movimiento y la sometes a vacíos y llenados rápidos, entonces generas fugas, regresamos a la ineficiencia, entonces es a lo que nosotros le pedimos que sean congruentes, el sistema no puede llegar a un momento que de una semana a otra digan se me acabó el agua”, dijo.

Debido a esto, la solución no es el tandeo, sino la exploración de otros terrenos que garanticen el vital líquido para los habitantes de la capital del estado, ya que la solución que dieron al problema, generará fallas mayores y se estaría volviendo al pasado, cuando una serie de fugas y mal servicio, no garantizaban el agua a los saltillenses.

“Supongo que Agsal debe tener un análisis profundo del porqué se está tomando esta decisión porque es prácticamente un retroceso al servicio, la gente y con las tarifas que se tienen, el que consuma más debe de pagar más, a nosotros nos sorprende mucho el porqué ese cambio tan radical de decir ahora ya tenemos problemas de esto”, agregó.
 
Afecta sequía

A este problema se le suma la sequía en el estado. Coahuila es el tercer estado de la república con menos precipitación pluvial, al año se registran 350 mm de precipitación pluvial.

Debido a esta problemática, el futuro no está en los pozos actuales, o en traer agua de otras ciudades o estados, lo cual resultaría costoso. Especialistas señalan que una de las medidas está en la exploración de terreno, en la búsqueda de nuevos pozos que garanticen el vital líquido.

Ante esto, la posibilidad de revivir el proyecto Fidagua no suena precipitado, ya que se hicieron los trabajos de exploración, y perforación para ver la viabilidad de la extracción, aunque quedaron pendientes. Hoy sólo quedan las perforaciones, las cuales están protegidas y en espera de ser explotadas.

Inclusive el Gobernador del Estado Rubén Moreira Valdez ha dicho que apoya este proyecto, y le gusta la idea de “revivir” aquel estudio, para la extracción y traslado del agua a la región sureste, luego de la mala operación de Aguas de Saltillo.

El Técnico de CEAS, Enrique Salazar, mencionó que en su momento, se hizo la prospección y se determinó que había un potencial de líquido importante, por lo que sólo resta lidiar con las cuestiones políticas y sociales, para poder traer el agua a Saltillo, ya que estos pozos son monitoreados desde su creación, por lo que sí hay agua.
 
Proyecto abandonado: La Casita

El análisis del proyecto original, consistió en la inspección de la zona sur-poniente de la ciudad, donde se exploraron alrededor de 80 kilómetros de perímetro de Saltillo para localizar cuencas, y se logró detectar una fuente importante de agua en Carneros II, mejor conocida como La Casita.

Este proyecto de inspección fue gracias a la creación del Fidagua, que era un consejo que reunió a los responsables de los tres niveles de gobierno vinculados con el agua, a raíz de la inquietud sobre el desabasto durante la administración gubernamental de Rogelio Montemayor Seguy, y municipal de Miguel Arizpe Jiménez, quienes fungían como presidente y vicepresidente respectivamente.

“Fidagua nace de una inquietud como al que estamos viviendo. Desde entonces deberíamos de haber tenido un organismo como nació Fidagua, es siéntame en un consejo a todas las gentes que tengan que ver con el agua, lo más ejecutivo que se pueda, que todos los elementos del agua municipales estatales federales, siéntame a los empresarios de la región y siéntame a los organismos estatales que tengan que ver con el agua, desde Finanzas hasta Sedesol”, comentó José María Fraustro Siller, gerente del proyecto.

Con Fidagua se estudió el abastecimiento a largo plazo, y se pronosticaba que gracias a la explotación de algunos pozos en General Cepeda, se podría abastecer de agua a la capital durante los 15 años posteriores al proyecto, con una capacidad de 400 litros por segundo.

“Agua sí hay, falta saber cómo debes de explotarla, pero si no hasta las presas grandes que existen en La Laguna, son algunas, yo me acuerdo que se hicieron estudios en donde el agua se viene por gravedad hasta la presa de la Rosa, desde la presa Antonio Cárdenas, que está en el norte, y se pueden hacer los convenios que sean necesarios para que Saltillo adquiera una cantidad de litros que no es nada significativo para ellos”, agregó.

Actualmente Saltillo tiene un potencial de extracción de agua de 2 mil 500 litros por segundo, la cual se agota muy rápido. De acuerdo a expertos, el sustentable es de mil 500 a mil 600 litros por segundo de manera permanente, y si se disminuye el caudal, comienzan los problemas de desabasto, como ha sucedido en los últimos meses, por lo que se habla de una sobreexplotación.
 
El futuro del agua

En medio de las montañas, al poniente de la capital del estado, justo en los límites entre Saltillo y General Cepeda, se vislumbra lo que podría salvar el abasto del agua para la región sureste. Problemas políticos dejaron pendiente uno de los proyectos más grandes de los últimos años para la explotación del agua en la región y ante la escasez del líquido, surge la posibilidad de revivirlo.

Un manto subterráneo está en espera de ser explotado. Bajo la Sierra del Cupido, en el ejido La Casita, a unos 50 kilómetros de la capital del estado, yace uno de los manantiales de gran potencial descubiertos en la región, el cual estuvo a punto de ser requerido hace 20 años.

A 20 kilómetros de la carretera a General Cepeda, tras recorrer un camino sinuoso, en mal estado, y de terracería, se encuentra este ejido. A simple vista es modesto, no más de 10 familias aún habitan esta comunidad que bajo sus pies, cuenta con un gran tesoro: el agua potable.

Un cañón repleto de árboles se ve a lo lejos, el cual no se ve amenazado por el posible trazo de la línea conductora de agua, ya que sería imposible conectar la tubería y pasarla por esa zona para llevarla hasta Carneros, y que de ahí baje por gravedad a la ciudad. El trazo es llevar la línea al norte de ese cañón sinuoso, rumbo a la carretera y conducirla por la orilla de la sierra. Esto si se lograra extraer el líquido.

Desde hace más de 60 años, habitantes del ejido han salido adelante en esta región gracias a la ganadería y a la siembra. La lejanía del pueblo, los ha alejado de otras civilizaciones y pueblos cercanos, por lo que no conviven mucho con otra gente, inclusive se puede sentir una vibra extraña de rechazo.

“Así es la gente, no habla mucho, somos muy poquitos aquí, y todos nos conocemos, viene alguien ajeno y pues sí desconoces”, comentó don Manuel, quien cavaba una fosa, mientras nos platicaba sobre la vida en este ejido. A lo lejos, un pequeño se asomaba por la ventana de una casa, y una mujer lo jalaba como escondiéndolo.

A la fecha desconocen si el proyecto Fidagua, en el que incluía la extracción de agua de sus pozos, les vaya afectar y se reservan a declarar sobre esto, por lo que se mantendrán al margen de la situación, aunque hay intenciones de pelear por lo “suyo” como hace 14 años que concluyó el fideicomiso.
 
¿Inicio de una nueva guerra?

Esto podría desatar una nueva guerra, como a finales de los 90 cuando ejidatarios y asociaciones civiles, se opusieron al proyecto de extracción, debido a que iban a extraer agua de General Cepeda y Torreón, para traerla a Saltillo.

Los amparos no se hicieron esperar, y los ciudadanos que se dijeron afectados en su momento, no permitieron la conexión de la red hacia la capital de Saltillo, al considerar que les estaban quitando su agua.

Aunque para esto, los interesados en revivir el proyecto podrían basarse en la Ley de Aguas para los Municipios del Estado de Coahuila de Zaragoza, la cual dice en su Artículo 7, que el Estado podrá decretar la expropiación u ocupación temporal de los bienes de propiedad privada, para beneficio de la colectividad.

Se dice que habrá una nueva pelea a nivel mundial, la cual le llaman “guerra del futuro”, misma que es asumida al agua. Especialistas en el tema, asumen que debido a la escasez y a la falta del vital líquido, en un futuro los países entrarán en una guerra, tal y como se hizo por el poder político o como se ha hecho por la conquista de otras naciones a través de la historia.

Esta guerra ha parece ser comenzará de manera local. La pelea por el agua parece estar en puerta, tras el desabasto en la capital, y el interés de traer el vital líquido de otras regiones, que se niegan a compartir su “tesoro” más preciado.

El futuro apunta a La Casita, un sitio “virgen” que se pretende explotar para abastecer no solo a Saltillo, sino a la región sureste, siempre y cuando las autoridades se convenzan de que es la mejor y la inmediata opción para solucionar el problema del agua.

http://www.zocalo.com.mx/seccion/articulo/agua-cuando-el-futuro-no-importa-1405326205

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