Agua: perspectivas hacia el 2050

Agua: perspectivas hacia el 2050

26 Marzo, 2012 – 22:42

CREDITO: 

Darío Gaucín

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) dio a conocer las “Perspectivas Ambientales hacia 2050: Las Consecuencias de la Inacción”. Además del agua, el reporte se centra en otras tres áreas urgentes: cambio climático, biodiversidad e impactos de la contaminación sobre la salud.

Hacia el 2050, con una población de 9,000 millones de personas (70% urbana), la economía global se estima crezca casi cuatro veces, con una mayor demanda de energía y recursos naturales.

El reporte evalúa el impacto de las tendencias actuales sobre el medio ambiente si no se implementan políticas más ambiciosas para una mejor gestión de los recursos.

Así, se prevé que la disponibilidad de agua dulce se verá aún más restringida, y sin asumir nuevas políticas, 40% de la población mundial vivirá en cuencas hidrológicas con estrés hídrico severo. La demanda mundial de agua aumentaría 55%, debido al creciente consumo de la industria (400%), la generación de electricidad (140%) y el uso doméstico (130 por ciento).

En tanto, ante la competencia de tales demandas, se prevé una reducción del agua para riego en la agricultura. El agotamiento de los mantos acuíferos sería la mayor amenaza para el abastecimiento agrícola y urbano en diversas regiones en las próximas décadas.

En este sentido, la OCDE recomienda que las políticas con relación al agua se enfoquen a mejorar su disponibilidad y calidad a través de instrumentos económicos, inversiones y desarrollo de infraestructura que garanticen altos impactos, tales como:

Incentivos orientados a la eficiencia. Por ejemplo el precio, como señal de escasez para incentivar el uso eficiente del agua en todos los sectores.

Inversión en infraestructura. Para mejorar la capacidad de almacenamiento y garantizar el acceso al recurso, y mejorar su calidad a través de sistemas e infraestructura de tratamiento y servicios sanitarios, con opciones innovadoras de menor consumo de agua, energía o capital.

Garantizar la coherencia de políticas. Con otras políticas de áreas como la energética, agrícola y la planeación urbana, así como la revisión y gradual eliminación de subsidios que promueven un uso no sostenible del agua.

Desde luego, evitar las consecuencias de la inacción tiene un costo, pero es indudable que actuar ahora es ambiental y económicamente racional.

*Darío Gaucín es especialista en la Subdirección de Investigación Económica de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. sgaucin@fira.gob.mx

http://eleconomista.com.mx/columnas/agro-negocios/2012/03/26/agua-perspectivas-hacia-2050

 

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