Agua y biodiversidad, el oro del futuro

Agua y biodiversidad, el oro del futuro

 

En medio de una mayoría pobre e ignorante, sumado una minoría avara y dominante, la biodiversidad se nos esfuma, sin que ni unos ni otros les preocupen mucho el tema.

Hace una semana Ban Ki-moon, Secretario General de la ONU, al conmemorarse el día de la Diversidad Biológica, el pasado 22 de mayo dijo: “La biodiversidad y los servicios de los ecosistemas son fundamentales para materializar la visión de un mundo con seguridad hídrica. (…) Antes la atención se centraba en la disyuntiva entre el uso del agua y la biodiversidad. Sin embargo, hoy estamos empezando a entender que la biodiversidad y la seguridad hídrica se refuerzan mutuamente.”

Este año el tema de esta recordación ha sido agua y biodiversidad, para que coincida con la decisión de Naciones Unidas de declarar 2013 como el año internacional de la Cooperación en la Esfera del Agua. La biodiversidad y los ecosistemas garantizan que tengamos agua, y las tres permiten el desarrollo sostenible.

La comunidad científica ha identificado unos 1,75 millones de especies, siendo la mayoría criaturas pequeñas como los insectos y microorganismos. Pero ese número de especies vivientes es incierto ya que los científicos reconocen que en realidad puede variar entre 3 y 100 millones.

Esa inmensa variedad es el fruto de millones de años de evolución, y cuando apareció el hombre no solo pasamos a hacer parte de esa biodiversidad, sino que empezamos a influir sobre ella. Desde que nos volvimos sedentarios con la agricultura, hace unos 10 mil años, hasta la llegada de la revolución industrial, hemos modificado el paisaje.

El hombre está destruyendo la biodiversidad
Empezamos talando árboles y luego removimos montañas y desviamos río; la ambición de los constructores de viviendas ha secado humedales y las ciudades crecen como el cáncer; la pesca sin control agota la comida marina; la extracción de los recursos naturales está destruyendo el medioambiente. El promedio de abundancia de especies está disminuyendo —40% de pérdida entre 1970 y 2000—. Las especies que habitan los ríos, lagos y ciénagas han disminuido en 50%.

Es decir, la humanidad, sobre todo el grupo más poderoso de los países desarrollados, actúa como ave de rapiña sobre el planeta, y el resultado de ese proceder ha incidido sobre la diversidad biológica, afectando directamente la calidad y cantidad de servicios que brindan los ecosistemas, como la retención de carbono, la fertilidad de los suelos, la circulación de nutrientes, el control de plagas y de la erosión, así como la polinización de cultivos y árboles.

El desarrollo insostenible está conduciendo al colapso del único planeta que —por el momento—, tiene como parte de esa diversidad biológica, supuestamente seres inteligentes. A los dirigentes y gobernantes les ha faltado inteligencia para saber convivir con las riquezas que nos obsequia la naturaleza y les ha hecho falta corazón para que la desigualdad social no siga acelerándose.

Si todavía es inmensa la biodiversidad, colosal también es la injusticia social. Cuando el 1% de ricos vive a expensas del 99% restante, como nos lo dice Joseph Stiglitz, en su libro: El precio de la desigualdad, nada bueno le depara a esa otra diversidad de pueblos que constituye la humanidad.

El mismo Premio Nobel de Economía nos cuenta en el prefacio de “El informe Stiglitz. La reforma del sistema económico en el marco de la crisis global”, que los países en vía de desarrollo son víctimas inocentes de la mala gestión de la economía en EE.UU.

La riqueza natural es directamente proporcional a la pobreza
Mala gestión que se traslada a los países que la naturaleza los premia con sus recursos naturales, cuando los gobernantes entregan la explotación minera, petrolera y del carbón, a empresas internacionales que pasan por los países destruyendo, y en varios casos, sembrando el terror con grupos armados.

En el caso colombiano, el desplazamiento de los últimos años está asociado a la rapacidad de empresarios por hacerse a las tierras donde se sabe que hay minerales o recursos energéticos. La tierra ya no es riqueza que produce comida sino espacio para destruir y sacar de sus entrañas piedras preciosas u oro negro. Y al país le queda una estela de destrucción de sus recursos hídricos, su riqueza biológica, una población pauperizada y el señuelo de unas regalías que en muchos casos se convierte en botín de políticos y gobernantes.

La situación de pobreza de una inmensa mayoría de la población, en el mundo, es tan aberrante que Francisco, Papa recientemente elegido, dijo a los representantes diplomáticos ante la Santa Sede que “el dinero tiene que servir, no gobernar”, haciéndole un homenaje a San Francisco , un crítico del establecimiento de su momento. El prelado ha criticado el culto al dinero y la dictadura de la economía sin rostro humano.

Un asunto de todos
Sintonizado con el papa, hace ya varias décadas Albert Einstein decía: “La anarquía económica de la sociedad capitalista tal como existe hoy es, en mi opinión, la verdadera fuente del mal. (…) El capital privado tiende a concentrarse en pocas manos, en parte debido a la competencia entre los capitalistas, y en parte porque el desarrollo tecnológico y el aumento de la división del trabajo animan la formación de unidades de producción más grandes a expensas de las más pequeñas”.

Es que para pensar en conservar el agua y la biodiversidad, y buscar que nos sirva a todos, primero debemos convencernos que nosotros hacemos parte de esa biodiversidad y destruyéndola nos estamos autodestruyendo, lo que viene jalonado por el consumo insostenible y una demanda de recursos que excede la capacidad biológica de la Tierra.

Jeffrey D. Sachs, director del Instituto de la Tierra de la Universidad de Columbia, decía en la revista Scientific American de noviembre de 2010: “A medida que el mundo se aproxima o traspasa varios umbrales de riesgo ambiental, también estamos perdiendo el margen de maniobra que nos deja el planeta”.

Por Diego Arias Serna
Presidente Fundación Semillero Científico EAM
darias@fis.ucm.es darias@uniquindio.edu.co

http://www.cronicadelquindio.com/noticia-completa-titulo-agua_y_biodiversidad__el_oro_del_futuro-seccion-General-nota-61260.htm

 

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