Agua

Agua

Redacción NMX No hay comentarios

La guerra por el agua fue anunciada a principios del milenio, no como una expresión apocalíptica, sino como una advertencia para prevenirla, procurar buscar caminos de ahorro en el consumo y generar una nueva cultura en su tratamiento. Ha pasado más de una década y las expresiones de esta guerra ya se han visto en muchas partes del país, particularmente en territorios de pueblos indios. Lo vimos con la población mazahua y la oposición de la canalización del río Santiago para el sistema Cutzamala. Ahora lo vemos muy crudamente con la nación yaqui, que ante la inoperatividad de la resolución de la Suprema Corte de suspender el acueducto que acarrea el agua de sus fuentes hasta Hermosillo, decidieron cerrar la carretera que los comunica.

En efecto, la SCJN falló a favor de los pueblos yaquis y la Conagua no acata este fallo a pesar de haber transcurrido ya más de un mes. Obviamente cuando la Conagua y la Semarnat hicieron sus concesiones y aprobaron el proyecto respectivamente en el 2010 no consultaron a los pueblos indios como establece la ley al respecto y los estándares internacionales, como la jurusprudencia de la Corte Interamericana.

El agua del río Yaqui debe, en primer lugar, servir a los pueblos que lo han cuidado por siglos. El acueducto debe parar y la ciudad de Hermosillo reciclar más su propia agua. Habrá que empezar a invertir en las potabilizadoras, en las tratadoras de agua, más que en acarrear agua de lejos. Ahorrar agua evitará guerras.

Miembro de SERAPAZ
pablo.romo@razonyraiz.com

http://diarionmx.com/opinion/agua/

Leave a reply