Bacteria afecta a otras presas de Edomex: Estudio

Bacteria afecta a otras presas de Edomex: Estudio

Al rededor de la presa de Valle de Bravo, las actividades agrícolas también han repercutido en la contaminación del agua, pues en los sembradíos se utilizan agroquímicos de forma "indiscriminada"

 

09 de junio 2012 12:46

Josué Huerta

09 de junio 2012

12:46

La contaminación de las cuencas de agua con las que se cubre la demanda en la zona metropolitana del valle de México parece ser más compleja que la sola proliferación de algas y de la bacteria verdeazul que provoca el mal olor del líquido que llega a los hogares.

Un estudio realizado por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) expone que en la actualidad, descargas residuales y azolve llegan al vaso de la presa Valle de Bravo, uno de los cuerpos que abastecen el Sistema Cutzamala, por lo que urgió a realizar acciones de saneamiento en las presas que conforman este sistema.

Pero la presa Valle de Bravo no es la única afectada por la contaminación, también se encuentran en estatus similares las presas conocidas como Tuxpan y el Bosque del Estado de Michoacán; así como Ixtapan del Oro, Chilesdo, Colorines y Villa Victoria, del Estado de México.

Debido al deterioro, el informe titulado Estudio de la Gestión Integral del Agua en Microcuencas de la Región XIII Valle de México y Sistema Cutzamala 2012 indica que estos afluentes son “claro ejemplo del deterioro ambiental causado por la deforestación y el manejo inadecuado de los usos de agua y suelo”.

Ayer, por disposición de la Comisión Nacional del Agua, se prohibió la navegación de cualquier vehículo acuático motorizado en la presa de Valle de Bravo, para evitar que se vierta más combustible y que se siga alterando el ciclo de las algas.

Pero el estudio va más allá de que sean sólo las algas las que causen el daño, pues documenta los casos de comunidades rurales, cuyos pobladores defecan al aire libre y cuyas excretas terminan por verterse en los arroyos que alimentan a las presas.

“Existen comunidades que en su totalidad defecan al aire libre y con las lluvias, éstas son arrastradas a los arroyos y ríos, por lo que es motivo de una acción urgente de saneamiento”, indica el documento en poder de EL UNIVERSAL.

Al rededor de la presa de Valle de Bravo, las actividades agrícolas también han repercutido en la contaminación del agua, pues en los sembradíos se utilizan agroquímicos de forma “indiscriminada”, mismos que terminan en el embalse por el mismo procedimiento que las excretas.

El estudio del deterioro ambiental de las microcuencas expone que para frenar los daños es necesario definir aun más las características de las regiones donde se encuentran, como condiciones físicas y socioeconómicas, para estimar cuál será su evolución en los próximos años.

Precisa que es necesario conjuntar los esfuerzo de los gobiernos federales, estatales y municipales.

http://www.eluniversaledomex.mx/otros/nota30117.html

 

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