Botellitas con agua para la escasez: una burla del Fonden

 

Editorial | 2014-06-18 | 00:30

La historia del desdén con que el Gobierno federal ha tratado reiteradamente al Estado de Chihuahua se repite una y otra vez; no por ello deja de ser inaceptable: es una postura centralista que no toma en cuenta ni valora siquiera la aportación que esta entidad federativa hace al país.

En el 2011 la Federación negó el apoyo del Fonden (Fondo de Desastres Naturales), para que fueran consideradas como motivo para la declaratoria de desastre las heladas históricas ocurridas a principios del mes de febrero de ese año. En ese entonces a Sinaloa y Sonora sí les dieron beneficios debido a las afectaciones que sufrieron por el intenso frío y a Chihuahua no.

Ahora nuevamente el Fonden hace de las suyas con el Estado de Chihuahua al enviar de manera emergente por la contingencia de las altas temperaturas en el Municipio de Chihuahua 7 mil 200 botellas de agua y tres mil despensas que se repartirán en 26 colonias.

Es una verdadera burla, cuando lo que se necesita son recursos para obras urgentes de abastecimiento de agua para la ciudad de Chihuahua, cuya población sufre la crisis más aguda de carencia de este líquido en muchos años. La promesa de que sería eliminado el tandeo o racionamiento en las colonias, quedó solamente en eso, en una esperanza o un buen deseo.

Cada vez hay menos agua disponible en los hogares, las escuelas e incluso la industria ya resienten la escasez. Eso es lo que ha motivado la solicitud de emergencia hacia el Fonden, órgano creado a finales de los años noventas como un mecanismo presupuestario para apoyar de manera eficaz y oportuna a la rehabilitación de la infraestructura federal y estatal afectada por desastres naturales.

Indudablemente la carencia de agua obedece a una deficiencia en la infraestructura federal y estatal afectada por un desastre natural, como es la sequía y la incapacidad para abastecer a la población con el recurso disponible en fuentes de abastecimiento, hasta ahora sin que ambos niveles de gobierno hayan podido hacerlo llegar a la población. Eso no se resuelve con botellitas de agua, ni con despensas, enviar ese “apoyo” es un fiel reflejo de la visión miope y despreciativa del Gobierno federal.

El Diario ha insistido en que esa actitud centralista y soberbia de funcionarios de las secretarías del Gobierno federal hacen que los habitantes de los estados padezcan carencias que se pueden evitar con una adecuada planificación basada en diagnósticos reales, no en los cálculos equivocados y especulativos que ellos hacen desde sus escritorio, como ubicar a Chihuahua entre las zonas más caras de las tarifas eléctricas, porque su promedio de temperaturas entre invierno y verano equivale al de climas templados, cuando en verano con temperaturas cercanas a los 40 grados centígrados los chihuahuenses pagamos grandes cantidades en electricidad para los aparatos de aire; en tanto que en invierno los intensos fríos llegan a temperaturas alrededor de los cero grados y nunca el Gobierno federal ha concedido algún subsidio al gas, que es el combustible más utilizado para calentar los hogares.

Alguien debe romper esa visión del gobierno centralista que -como dice el dicho popular- ve a los estados como Dios ve a las liebres, chiquitas y orejonas. Es una falta de respeto. Pero aún más, es una transgresión a los principios del federalismo someter a los estados libres y soberanos a los dictados y abusos de un Gobierno federal abusivo; y es fomentar esa actitud prepotente de los funcionarios del Gobierno federal, quienes ven por encima del hombro a los habitantes de lo que ellos llaman el “interior de la República”, como si ellos estuvieran en el exterior; o las poblaciones de “provincia”, aunque en México no existan las provincias, simplemente como una expresión de minimizar lo que no es el Distrito Federal. “Pobres provincianitos”, era la expresión despectiva ya eliminada, pero igualmente actual en la práctica.

Lamentablemente los diputados federales no han levantado su voz a favor de su terruño en la privilegiada tribuna a la que tienen acceso. Es evidente que no están justificando los altísimos salarios que devengan, equivalentes a más de cien mil pesos mensuales para cada uno: son incosteables.

Y lo peor es que cuando se les reclama por qué no pelean más recursos para su estado hay quien dice que sería irresponsable tomar decisiones presupuestarias más allá de lo que marcan las secretarías, como sucede con los subisdios para las tarifas eléctricas del campo. ¿Entonces para qué establece la ley que ellos sancionen las partidas? En tal caso que se omita la norma constitucional de que los diputados aprueben el Presupuesto de Egresos. ¿Para qué tanto fingimiento, si de cualquier manera se va a hacer lo que el Gobierno federal diga?

Igualmente inútil es la actuación de los diputados del Congreso del Estado, que no se atreven a enfrentar a la Federación mediante los recursos legales que tienen. Coexisten con toda tranquilidad con los delegados de las secretarías federales, sin ponerse con ellos a analizar los reales problemas del estado. No hay una causa común en favor de Chihuahua. Y si acaso hay reuniones para planificar, ésas no han dado resultados en puntos claves para Chihuahua.

Y también como dice el refrán: no tiene la culpa el indio, sino el que lo hace compadre. Cuando vienen a Chihuahua funcionarios de medio nivel y más cuando son de alto, van por ellos en un vehículo de lujo con aire acondicionado, los llevan a un muy buen restaurante a comer exquisitos cortes de carne, les empacan algunos para que se los lleven, junto con el “queso Chihuahua” que no puede falta o su carne seca, tienen sus reuniones y regresan al Distrito Federal convencidos de que Chihuahua está muy bien. Y si van a la sierra, no faltan también las atenciones dignas de su estatus.

Es inaceptable que los contribuyentes paguemos sueldos exagerados a estos malos servidores, quienes además gozan de una serie de prestaciones y prerrogativas que se encuentran muy por encima de lo que cualquier empleado, incluso de nivel ejecutivo, pudiera alcanzar.

http://eldiariodechihuahua.mx/notas.php?seccion=Opinion&f=2014/06/18&id=596e96a9b6fe7e8892e9c219ecedee7d

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