Con agua de lluvia buscan recargar mantos acuíferos en Iztapalapa

Con agua de lluvia buscan recargar mantos acuíferos en Iztapalapa

Reyna Paz Avendaño | Academia | Fecha: 2013-06-07 | Hora de creación: 22:02:54 | Ultima modificación: 22:02:54

 

Explotación. El problema hídrico de la demarcación es técnico y cultural, algo que se debe trabajar con la comunidad.

El balance hídrico del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM) indica que extraemos 7 mil litros de agua por segundo más de lo que se infiltra y que el 70% de agua que recibe la capital proviene de pozos que tienen poca capacidad para recargar acuíferos, señaló Alfonso Hernández López, director de servicios urbanos de la delegación Iztapalapa, quien desde el año pasado ha instalado 183 rejillas de captación de agua pluvial que alimentan a acuíferos y mitigan inundaciones, hundimientos y grietas.

A pesar de las acciones hechas durante los últimos 12 años en la delegación Iztapalapa: sustitución de mil 216 kilómetros de red y perforación de 30 pozos, los niveles de agua en los tres principales tanques delegaciones –Estrella, Xaltepec y Caldera–, indican un déficit, ya que ninguno ha alcanzado los volúmenes mínimos para abastecer del líquido vital a los ciudadanos, señaló Hernández López.

Explicó que en el caso del tanque del Cerro de la Estrella, el cual abastece al 60% de los habitantes en Iztapalapa, se requiere una presión diaria mínima de 2.4 kilogramos por centímetro cuadrado, sin embargo, en 2011 alcanzó sólo 1.6, en 2012 la suma de 1.67 y durante el pasado mes de mayo, el tanque tenía una capacidad de 1.26 kg/ cm2; cifras que evidencian el porqué del desabasto en dicha demarcación.

El tanque La Caldera requiere una capacidad de 700 litros por segundo, pero en 2011 y 2012 no superó los 550 y hasta mayo de 2013, su comportamiento indicaba un promedio de 536 litros por segundos. Y para que el tanque Xaltepec pueda abastecer de agua a la zona este de Iztapalapa, necesita acumular 8 metros de agua, capacidad que en el mes pasado fue de 4.72 metros.

“Los tres tanques nos indican que tenemos menos agua. Si el 70% de agua que recibe la ciudad de México es de pozos, nos dice que los pozos se están secando por eso es tan urgente ayudar a los acuíferos con la captación de agua de lluvia”, apuntó Alfonso Hernández López.

POZOS. Por ello, la delegación Iztapalapa junto con el SACM desarrollan un proyecto de pozos de absorción para manejo de aguas pluviales que detenga parcialmente las inundaciones, hundimientos y grietas. Las acciones consisten en perforar y colocar rejillas de captación de agua en las calles y en las faldas de los cerros.

“Las rejillas se aplica en zonas con poco espacio para obras. Se perfora y se construye una línea de conducción, arriba observamos una rejilla en donde cae el agua que después pasa por un relleno de tepetate, luego va al relleno de material granular, grava y arena apizonada, posteriormente a la tubería de fibrocemento y a una plantilla de tezontle”, detalló.

Este proyecto también cuenta con una caja de trampa para sólidos y material flotante y una columna de tubería ranurada con casquillo ciego. “Ya cuando está hecha la instalación, hacemos pruebas con quince pipas de 10 mil litros cada uno, para que de forma simultánea y durante 12 minutos, comprobamos que se infiltren 150 mil litros”, señaló Alfonso Hernández López.

Hasta el momento, dijo, tienen 183 pozos de absorción en operación, los cuales infiltran entre 15 y 20 millones de metros cúbicos de agua de lluvia, lo que equivale a un mes de agua potable que consumen los habitantes de la delegación Iztapalapa.

CERROS. Alfonso Hernández López, indicó que una ventaja en Iztapalapa es la cercanía de tres cerros: Peñón, Estrella y Santa Catarina, los cuales tienen material altamente permeable: tezontle, arena y basalto fracturado. “Entonces el criterio es detener con gaviones toda el agua de la parte alta de los cerros para evitar que llegue a las zonas bajas”, apuntó.

Para las partes bajas y con espacios amplios, dijo, hacen pozos a cielo abierto que captan el agua de lluvia y la conducen a los acuíferos. Sin embargo, señaló, ya hay muchos pozos que los están cercando porque la gente lo utiliza como tiradero de basura, principalmente en las zonas donde hay tianguis.

Por último, comentó que se han gastado más de 200 millones de pesos entre los pozos a cielo abierto y los pozos con las rendijas, inversión necesaria pues las afectaciones por la crisis de los acuíferos son aún más costosas: 14 mil viviendas con grietas y hundimientos diferenciales de hasta 3.26 metros en la unidad Vicente Guerrero.

“La ciudad de México ha dejado de recibir tres mil litros por segundo, sus obras hidráulicas tienen que ser grandes y modernas. Nuestro problema hídrico es técnico y cultural, es algo que también tenemos que trabajar con la comunidad”, concluyó.

http://www.cronica.com.mx/notas/2013/759072.html

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