Contaminan los políticos el futuro de nuestra agua

Contaminan los políticos el futuro de nuestra agua

Antonio Flores Schroeder
Norte
2011-07-03

En el año 2025 Juárez enfrentará graves problemas de desabasto del agua debido a la politización de las instituciones encargadas de administrar el líquido vital y a la falta de cumplimiento al Plan Maestro de Agua Potable 2000-2020, aseguraron esta semana expertos en el tema y varios ex funcionarios locales.

Además consideraron urgente que se retomen las investigaciones para elaborar una estrategia para el adecuado manejo de este recurso natural, así como la creación del servicio civil de carrera para nombrar a personas especializadas en las jefaturas de departamento de la Conagua y la JMAS.

"Se ha descuidado mucho la planificación del agua y su saneamiento. En el Plan se asentó que se tenían que invertir cerca de 800 millones de dólares para esta ciudad, pero ya vamos en el 2011 y apenas se han ejercido unos 200 mdd", manifestó el investigador del Colegio de la Frontera Norte, Gustavo Córdova.

Desde su punto de vista la JMAS y la Conagua no han dejado de ser una instancia de los partidos en el poder y esto ha generado grandes desventajas por estar sujetas a los vaivenes políticos de cada gobierno.

Puso como ejemplo el caso de El Paso Water Utilities donde se nombra al manager por hasta 20 años para que haya planificación y ejecución de proyectos a mediano y largo plazo, situación totalmente contraria a lo que sucede con estas instituciones que dependen del gobierno estatal y del federal.

"Lamentablemente el sistema político en México conlleva a que los proyectos de los organismos fallen, porque como sabemos, los sistemas de gobierno, partidos y el electoral funcionan como uno mismo y por eso no hay una adecuada distribución de los recursos", dijo Córdova.

Añadió que la Conagua por un lado es la oficina rectora en el tema del agua y es la que da el título de asignación al gobierno del estado, y por el otro es la que fija las normas de uso y de descargas municipales a los receptores, además es la institución que aplica más recursos a los proyectos municipales.

"La Conagua y la JMAS que son parte una del gobierno federal y la otra del estatal, se revuelven con el sistema de partidos y el electoral y prueba de eso es que sus funcionarios pertenecen a los colores políticos representados en el gobierno, uno panista y otro priísta", criticó el investigador.

Córdova expuso que lo anterior le ha hecho mucho daño a la ciudad porque personajes políticos fungen como especialistas y de ahí se desprenden otros fenómenos como la desconfianza de la ciudadanía en sus autoridades.

"Necesario seguir o adecuar Plan Maestro"

Indicó que ya es tiempo de realizar adecuaciones al Plan Maestro porque se "ve un futuro difícil, por no decir caótico", si no se retoma el proyecto de forma integral.

Para Luis Mario Gutiérrez, ex titular de la JMAS, durante el sexenio estatal 1998-2004, Ciudad Juárez podría ser un vergel si se aprovechara el agua tratada, sin embargo por falta de acciones y elaboración de proyectos integrales se ha descuidado el abasto para los siguiente 15 años.

Coincidió con el investigador del Colef en el sentido de que la politización de la Junta y la falta de especialistas en el organismo, han impedido hasta hoy que se planifique como la ciudad lo demanda.

"Se debería buscar ya otras alternativas como las plantas tratadoras de las maquiladoras y el ejemplo más concreto lo tenemos con una empresa ubicada en avenida De las Industrias y bulevar Tomás Fernández que da servicio al Instituto Tecnológico de Monterrey para que riegue sus jardines", dijo.

El problema para Gutiérrez radica principalmente en el sentido político que se le da al organismo.

Alberto Ramírez, ex director de Saneamiento de la descentralizada durante el mismo periodo, recomendó retomar la planificación y realizar un planteamiento para asentar una estrategia en el manejo del recurso.

"En la época en la que yo estuve en la Junta, se elaboró el Plan Maestro donde se establecieron una serie de lineamientos, pero un Plan Maestro no es algo que está escrito en piedra, es un documento que tiene que ir generando un proceso de planificación y modificación de la estructura operativa de un organismo como lo es la JMAS", expresó Ramírez quien ahora se desempeña dentro del ramo de ———– en la Comisión de Cooperación Fronteriza (Cocef).

Explicó que las inversiones que se recomendaron no necesariamente las tenía que realizar la Junta, porque ésta prácticamente subsiste al día debido a que depende de las cuotas de los usuarios en las cuales existen muchas variaciones a causa de las crisis económicas y de inseguridad.

Sin embargo al igual que el resto de los entrevistados, opina que la mayor barrera de la Junta es la que enfrenta a causa de la política.

"Entonces lo económico dificulta la planificación, por un lado se tiene que mantener la operación adecuada y por el otro, las inversiones que se requieren y si a esto le sumamos la variabilidad por cuestiones políticas en el organigrama de la JMAS, esto le resta capacidad para enfrentar los requerimientos integrales que exige la ciudad", añadió el especialista.

Disponibilidad de agua

Se han hecho muchos estudios y evaluaciones, dijo Ramírez, sobre la situación del acuífero. Hace años se manejó que en el Hueco Bolsón la calidad del agua se iba a deteriorar en los siguientes 20 años, pero hasta ahora no ha sucedido así.

Uno de estos trabajos, titulado "Problemática del Agua y Crecimiento Urbano en Ciudad Juárez", del profesor investigador de la UACJ, Jorge A. Salas-Plata, elaborado hace seis años, reveló que la demanda de agua aumentaba tres veces más rápido que el crecimiento de la población y que era necesario contar con indicadores que ayudaran al manejo eficiente y sustentable del recurso.

Para lo anterior, se deberían considerar varios factores, como los siguientes: consumo de agua urbano per cápita, intensidad del uso del agua superficial, consumo de agua por sector, balance de aguas superficiales y subterráneas y precios del agua: doméstico, agrícola e industrial, entre otras medidas.

La conclusión de Salas-Plata destacó el agotamiento de las reservas de la principal fuente de abastecimiento de la ciudad, el Hueco Bolsón (HB).

"Dicho agotamiento de las reservas de agua dulce sucederá en los próximos 20 a 25 años (aproximadamente en el 2030)", se acentúa en el documento.

Aunque para Salas-Plata la utilización del acuífero Conejos-Médanos para permitir la recuperación del Hueco Bolsón, mediante la inyección de un metro cúbico por segundo a la red actual, se abrió una cierta recuperación para el HB.

Sin embargo, concluye el estudio, con la aprobación del Plan San Jerónimo (hace unos años, esta posibilidad se reduce, ya que se iniciaría de manera acelerada el agotamiento hídrico de Conejos-Médanos.

"Los mismos geohidrólogos hicieron algunas reconsideraciones y no se tiene ahorita una estimación precisa de cuándo se agotará el acuífero", aseguró el ex director de Saneamiento de la JMAS.

Lo cierto, admitió, es que la calidad del líquido vital que producen los pozos se ha deteriorado en algunos puntos de la ciudad como la zona Centro, pero es sólo en algunos puntos del acuífero donde se ha realizado la extracción.

Las nuevas cifras de la Comisión Especial del Agua del Congreso local dadas a conocer hace una semana, indicaron que de los 61 acuíferos identificados en la entidad, 14 está sobre explotados y otros cinco presentan niveles graves de extracción.

Acerca de lo anterior el investigador del Colef, Gustavo Córdova es directo cuando alerta sobre lo que ocurrirá en el futuro: el acuífero HB tiene una duración útil de 5 mil millones de metros cúbicos pero cada año se consumen alrededor de 300 millones de metros cúbicos. Esto quiere decir que en el 2020 los fronterizos habrían acabado con 3 mil millones de metros cúbicos y en el 2025 el HB "comenzaría a agotarse".

Córdova insiste en que Juárez aún está a tiempo de rectificar acerca de abasto y saneamiento de agua.

"El manejo responsable de los recursos difícilmente se dará en el organismo, porque lo mismo ha pasado con el PRI o el PAN, no es una cuestión de partidos sino de la seguridad de los fronterizos. La JMAS está imposibilitada para continuar con el Plan Maestro porque ya vamos en el 2011 y de los 800 mdd que se tenían que utilizar en ese periodo, ahora en el 2011 apenas se han aplicado 200", informó.

La Junta factura anualmente alrededor de 900 millones de pesos, de los cuales se gastan 800 en mantenimiento de la red de drenaje, gasto operativo y proyectos, por lo que prácticamente le es imposible destinar 600 millones de dólares en los próximos nueve años.

"Por eso tiene que haber ya una planificación pero en la que participen especialistas", añadió.

Sugirió que sean las universidades las encargadas de retomar el Plan Maestro de Agua Potable y Sanidad 2000-2020 en el que ya hubo algunas adecuaciones en el 2004.

"Lo que debe darse de manera urgente es una planificación que se empate con las proyecciones de desarrollo urbano, económicos y sociales y la verdad la cúpula que maneja la JMAS actualmente, igual que las anteriores, no tiene la capacidad de planificación", concluyó el experto en temas ambientales.

Bolsón del Hueco

http://nortedigital.mx/noticias/agendanorte/28996/

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