Crisis extrema

Crisis extrema

En algunas comunidades rurales de la Región Sureste de Coahuila la pobreza va de la mano con la carencia de agua potable

Palo Alto, se ubica en una región desértica, los habitantes se abastecen de agua en el centro poblacional de Sabanillas; la pobreza es extrema.

domingo, 08 de julio de 2012

 Al llegar a Palo Alto, comunidad de Parras de la Fuente, ubicada entre dos sierras de zona semidesértica, la primera impresión es de un pueblo abandonado; al interior de las casas de adobe viven los ancianos; la falta de agua desplazó al resto de las familias.

Similar fenómeno existe en el ejido Noria de la Sabina correspondiente al municipio de General Cepeda donde la temperatura se eleva a más de 40 grados, una zona realmente difícil para la vida.

Luego están los ejidos de Ramos Arizpe, municipio donde hasta en la zona urbana las protestas de la ciudadanía no han parado ni un solo día.

Durante la campaña del entonces candidato a la alcaldía de Ramos Arizpe, Ramón Oceguera, aseguró que el campo de Ramos Arizpe tendría suficiente agua para la crianza de ganado, además forraje fresco para los animales.

El caso más reciente de la crisis por la falta de agua potable en Ramos Arizpe es en Tanque Viejo, La Virgen y San Francisco de los Desmontes.

Desde los ejidos de la Región Sureste de Coahuila hombres y mujeres la mayoría de la tercera edad, revelan el desinterés de funcionarios de Desarrollo Rural municipal y estatal para reparar las bombas de extracción de agua y los papalotes.

Aceptan que la Comisión Nacional del Agua inició el abasto mediante cisternas y la colocación de aljibes con capacidad de 5 y 10 mil litros, además la reparación de papalotes y bombas de extracción.

POBLACIÓN DISPERSA

El fenómeno de la sequía en el ejido La Virgen de Ramos Arizpe transformó al lugar en una comunidad abandonada donde habitan menos de cinco familias.

En el Barrial quedan también cuatro.

Por lo disperso de estos centros poblacionales es difícil para Conagua llevar el vital líquido hasta los lugares; la dependencia creó la concentración del agua en los ejidos más poblados; los caminos están en malas condiciones para las unidades cargadas con agua.

 Hasta estos puntos llega el resto de pobladores para surtirse.

San Francisco de los Desmontes enfrenta el desabasto; de manera natural baja un poco de agua de la sierra pero es insuficiente; se tiene un pozo pero otorga mínimas pulgadas de agua salada.

Ricardo Aguirre Gutiérrez responsable del Consejo Estatal de Aguas y Saneamiento —CEAS— dijo que con la coordinación entre el gobierno estatal, municipios y Comisión Nacional del Agua, ésta última dependencia hace la distribución que requieren las familias del campo.

En lo referente al ejido Palo Alto, la pobreza va de la mano con la carencia de agua potable.

Dispersas en un radio de hasta diez kilómetros, se ubican las viviendas de adobe; en medio del desierto las personas de la tercera edad sufren la sequía; no ha llovido y los pozos se han secado; otros se quemaron.

Recientes reportes de Conagua indican que en comunidades rurales de los municipio de Coahuila se han repartido 30 millones de litros de agua.

Ejidos de Saltillo ubicados en zona sur, el apoyo llega a Hormigas y Salitre, tan sólo como ejemplo de las distancias que se hacen para la entrega de agua.

Son 96 zonas rurales que se atienden.

Aunque hubiera más necesidad, los alcaldes del resto de los municipios no han reportado la escasez a lo que Conagua está atenta.

El trabajo de llevar agua en cisternas mayores es complicado teniendo en cuenta los caminos destruidos.

Sin embargo se cuenta con una unidad rápida y todo terreno que surte de combustible a las pipas. Ello facilita la distribución de agua.

La última esperanza para las familias del campo es que llueva.

DIFÍCIL LLEGAR
PERO HAY AGUA

 

Hasta estos puntos llega el resto de pobladores para surtirse.

San Francisco de los Desmontes enfrenta el desabasto; de manera natural baja un poco de agua de la sierra pero es insuficiente; se tiene un pozo pero otorga mínimas pulgadas de agua salada.

Ricardo Aguirre Gutiérrez responsable del Consejo Estatal de Aguas y Saneamiento —CEAS— dijo que con la coordinación entre el gobierno estatal, municipios y Comisión Nacional del Agua, ésta última dependencia hace la distribución que requieren las familias del campo.

En lo referente al ejido Palo Alto, la pobreza va de la mano con la carencia de agua potable.

Dispersas en un radio de hasta diez kilómetros, se ubican las viviendas de adobe; en medio del desierto las personas de la tercera edad sufren la sequía; no ha llovido y los pozos se han secado; otros se quemaron.

Recientes reportes de Conagua indican que en comunidades rurales de los municipio de Coahuila se han repartido 30 millones de litros de agua.

Ejidos de Saltillo ubicados en zona sur, el apoyo llega a Hormigas y Salitre, tan sólo como ejemplo de las distancias que se hacen para la entrega de agua.

Son 96 zonas rurales que se atienden.

Aunque hubiera más necesidad, los alcaldes del resto de los municipios no han reportado la escasez a lo que Conagua está atenta.

El trabajo de llevar agua en cisternas mayores es complicado teniendo en cuenta los caminos destruidos.

Sin embargo se cuenta con una unidad rápida y todo terreno que surte de combustible a las pipas. Ello facilita la distribución de agua.

La última esperanza para las familias del campo es que llueva.

Por Héctor López

http://www.eldiariodecoahuila.com.mx/notas/2012/7/8/crisis-extrema-303877.asp

 

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