Cultura del agua

Cultura del agua

Tribuna

Por: Javier Terrazas
Fecha:2013-04-27

 
 

El agua es un elemento esencial para la vida. Incluso en nuestra masa corporal las dos terceras partes son agua. La requerimos para mantener ese equilibrio, para el aseo personal, preparación de alimentos, producción agropecuaria, procesos industriales, etc.
El agua es vida porque somos agua, es clave para la sanidad, la producción de alimentos y la generación de energía.
Para la fundación de los pueblos siempre fue un factor determinante. Se crearon a la margen de algún río caudaloso que asegurara el suministro.
Sin embargo, el crecimiento de las comunidades al transformarse en ciudades ha multiplicado las necesidades de agua y las fuentes originales fueron insuficientes para cubrir la demanda.
Las ciudades medias y grandes son alimentadas de agua para sus necesidades de consumo, comercio e industria, a través de acueductos que las conducen por grandes distancias desde las presas o embalses.
Es el caso de Victoria, pues el acueducto Presa Vicente Guerrero-Victoria aporta cerca de 900 litros por segundo, de los mil 700 que requiere la ciudad para sus actividades diarias.
El estiaje de tres años redujo drásticamente las fuentes alternas manantiales de La Peñita, Pozos de la Zona Norte y Pozos del centro de la ciudad, de tal forma que es urgente ampliarlas con nuevos pozos de otras áreas e iniciar la segunda línea del acueducto, que aportaría mil litros por segundo más.
Sin embargo, los nuevos pozos profundos que se perforan en los cañones del Novillo y La Peregrina entrarían en agosto y la nueva línea del acueducto en dos años más.
De aquí a allá, como ciudad estamos obligados a profundizar en la cultura del cuidado del agua. La COMAPA tendrá que ampliar acciones para reducir la pérdida por fugas.
Pero además impulsar acciones que optimicen el uso del escaso recurso del que disponemos.
Lo ideal sería establecer una norma para que toda construcción nueva lleve sanitarios con depósitos de seis litros, y no de 12 o 20. Que tengan doble palanca, para el uno y dos de las necesidades fisiológicas.
La gran mayoría de las viviendas tienen depósitos en el WC de 20 litros, por lo que podrían ahorrarse 14 litros en cada uso. Si en promedio usamos 5 veces el WC a diario y la familia se compone de 4 elementos, se ahorrarían entre 210 y 280 litros.
Si lo promediamos en 250 litros por vivienda al día y en la ciudad hay poco más de cien mil usuarios, equivale a 25 millones de litros de agua diarios, es decir 25 mil metros cúbicos.
Valdría la pena que desde la COMAPA, a cargo de José Luis Mata Blanco, se emprendieran acciones tendientes a incentivar el cambio a sanitarios ecológicos, como ocurrió en la CFE con los focos ahorradores.
Sería éste un buen vehículo para entrar con la cultura del agua a todos los hogares y formular recomendaciones adicionales para el uso racional en todas las actividades: Baño, lavado de loza, lavado de ropa, aseo de vivienda, limpieza dental, lavado de autos, mantenimiento de plantas y jardines, entre otros.
Ecología y economía van de la mano. La circunstancia exige que todos participemos y que aprendamos la lección del estiaje, afrontémoslo de manera inteligente.

http://www.laverdad.com.mx/desplegar_noticia.php?nota=128077

Leave a reply