Dañino error en tarifas de agua

Carlos Arellano García 

Dañino error en tarifas de agua

El Sol de México

7 de agosto de 2010


  En el presente año se anunciaron nuevas tarifas de agua para el Distrito Federal. Al respecto, el secretario de Finanzas del Gobierno del Distrito Federal, Mario Delgado Carillo, en compañía del director del Sistema de Aguas de la Ciudad de México, Ramón Aguirre Díaz, expresó que la Asamblea Legislativa del Distrito Federal había aprobado una semana antes el nuevo sistema tarifario.

La nueva estructura tarifaria se basó en un mapa de tarifas de todo el Distrito Federal, susceptible de ser consultado por cada delegación y respecto de diferentes manzanas de la correspondiente delegación. A efecto de conocer las diferentes tarifas, en el mapa aparecieron manzanas completas y porciones de manzanas marcadas con diferentes colores. Esos colores distintos recibieron un significado relativo al monto de las tarifas de agua. Lo marcado con el color amarillo tuvo el carácter de tarifa popular, lo coloreado en verde se calificó como tarifa baja, al color rojo le correspondió la tarifa media y al color azul la tarifa alta.

El coloreado de manzanas fue totalmente subjetivo y arbitrario y el color azul de la más alta tarifa de agua fue estampado en manzanas habitadas por muchas personas no pudientes, lo que es exageradamente inequitativo y significó incrementos pecuniarios de pagos bimestrales por el servicio de agua con un alza inconcebible. Por poner un ejemplo, entre numerosos casos, podemos señalar en la delegación Iztacalco, concretamente en la colonia Miliar Marte, un aumento de cargo por bimestre, en enero de 2010, de sesenta y dos pesos, con un consumo por bimestre de 27.45 m3 a trescientos once pesos, en mayo de 2010, con un consumo inferior de 26.55 m3. Un segundo ejemplo en la misma colonia y delegación. En el mes de enero del 2010, por un consumo mínimo de 1.23 m3, se cobraron sesenta y seis pesos, y en el mes de mayo, por ese consumo mínimo, dado que sólo consume agua una accesoria comercial, con un consumo de 1.73 m3, se cobraron quinientos cuarenta pesos. En otras palabras, en el primer ejemplo el incremento fue de 500 por ciento. En el segundo ejemplo el aumento fue de un poco menos de 800 por ciento. La cuantía de este aumento no debe permanecer.

Suponemos que esos gigantescos aumentos, totalmente fuera de lugar, más allá de las peores pesadillas, pletóricos de injusticia, de ilegalidad y de inconstitucionalidad, no fueron intencionales ni apreciados en sus magnas dimensiones, afectativas del patrimonio de gobernados. En forma caritativa vamos a pensar que se trata de errores humanos. En efecto, ese coloreado en una mapa del Distrito Federal, con división en delegaciones y en manzanas bordeadas de calles, no tomó en cuenta la Constitución, las leyes, la justicia, la equidad, la prudencia, el bien común ni las consecuencias gravemente afectativas del patrimonio de los gobernados.

Siendo que es propio de seres humanos no tener el carácter de hombres perfectos y dar realidad a la frase latina de los romanos que establecía: "Errare humanum est" (Es de humanos errar), lo que significa es que se cometieron errores humanos. Estos ya se presentaron, pero es necesario que se reconozca por quienes cometieron esos errores que no es lícito, no es honesto, no es correcto, no es sano, no es constitucional que se permanezca en el error. Debe volver a considerarse lo que se hizo y corregir esos errores de cobrar con base en los cuatro colores tan lamentablemente dañinos. Es urgente que los funcionarios intervinientes echen marcha atrás y, cuanto antes, corrijan sus gravísimos errores, con seguimiento de todos los pasos y procedimientos que sean necesarios. No deben mantenerse adeudos acuíferos desiguales para los habitantes de la capital de la República.

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n1736743.htm

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