Degremont procederá legalmente contra SOAPAP

TAPSA, asegura cumplir con normas sanitarias

Degremont procederá legalmente contra SOAPAP

Suspenden anticipadamente contrato de concesión para el manejo de cuatro macrotratadoras de aguas residuales.

  • 2012-02-29•Reportaje

 

Foto: Gabriela Martínez

La empresa “Tratamiento de Agua de Puebla S.A de C.V” (TAPSA) –filial de la firma Degremont– procederá legalmente en contra del Sistema Operador de Servicios de Agua Potable y Alcantarillados (SOAPAP) por suspenderle anticipadamente el contrato de concesión para el manejo de cuatro macroplantas de tratamiento de aguas residuales.

El pasado 21 de febrero el SOAPAP desalojó al personal de TAPSA y tomó el control de las plantas de tratamiento, dos de ellas ubicadas en la capital poblana, una en San Andrés Cholula y la cuarta en Cuautlancingo.

El argumento para retirar la concesión que se mantuvo durante 12 años fue el incumplimiento de los estándares de calidad en el tratamiento de aguas residuales y generar un quebranto financiero al SOAPAP, que mensualmente erogaba 10 millones de pesos en favor de la empresa.

A través de un comunicado emitido el día de ayer, TAPSA se defendió de dichos señalamientos al explicar que desde el 2008 se presentaron propuestas integrales técnicas y económicas para modernizar las plantas y que no se obtuvo respuesta.

“Considerando que diariamente TAPSA recibe aguas que rebasan hasta en 150% los parámetros de contaminación comprometidos por SOAPAP, desde el año 2008, TAPSA ha presentado propuestas integrales técnicas y económicas para la modernización de dichas plantas sin obtener a la fecha una respuesta por parte de SOAPAP”, señala el documento.

Durante una entrevista que el director local de la Conagua, Manuel Beristáin Gómez, concedió a Milenio Diario el 6 de enero, confirmó que Degrémont incumplía con al menos tres de los 11 parámetros establecidos en la legislación relativa al sistema de alcantarillado sanitario y sus especificaciones de hermeticidad.

Indicó que el gobierno estatal había sido multado por las infracciones que cometió la empresa, por lo que instó a las autoridades a realizar las acciones necesarias en cuanto a rehabilitación, ampliación, modernización e incluso reubicación.

Si bien uno de los argumentos para que el SOAPAP solicitara al Poder Judicial retomar el control de las plantas fue el incumplimiento de la Norma Oficial Mexicana NOM-001-CNA-1995, la empresa asegura que cumplió con las obligaciones del contrato de concesión, incluyendo las relativas a los estándares de tratamiento.

“TAPSA ha cumplido cabalmente con las obligaciones fijadas en el contrato celebrado con el SOAPAP, incluyendo las relativas a los estándares de tratamiento de agua, y cuenta con reportes avalando dichos resultados emitidos por autoridades independientes certificadas ante la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA)”, afirma el comunicado.

La empresa destacó que durante 75 años ha trabajado en 70 países y que en el caso de México desde hace más de 50 años se ha encargado de la operación de plantas tratadoras, invirtiendo en el país más de 250 millones de pesos al año en investigación y desarrollo de nuevas tecnologías.

“En estricto respeto a las leyes mexicanas, TAPSA informa a sus colaboradores, clientes y a la sociedad poblana a la que orgullosamente sirve, que mantiene el firme compromiso de trabajar para ellos y procederá haciendo valer oportunamente sus derechos frente a las instancias competentes en el marco de la legislación aplicable”, concluye el comunicado.

Cabe recordar que tanto el gobernador Rafael Moreno Valle como el secretario General de Gobierno, Fernando Manzanilla Prieto, han argumentado que la decisión fue apegada a derecho, después de analizar el proceder de la empresa durante el tiempo que estuvo al frente de las cuatro plantas tratadoras.

Desde el pasado 25 de enero de 1999 TAPSA operaba las cuatro plantas de tratamiento de aguas residuales. El contrato planteaba la construcción, financiamiento y puesta en marcha de estas plantas de tratamiento en un plazo de 20 años; sin embargo, después se modificó, ampliando el periodo de operaciones hasta el año 2021.

En 2004, el SOAPAP compró a Degrémont (TAPSA), las cuatro plantas por un monto total de 764 millones 750 mil pesos, quedando la operación de las mismas a cargo de la empresa, mediante otro instrumento jurídico de fecha 10 de diciembre de 2004.

Desde el inicio de operaciones hasta la fecha, la calidad del agua tratada nunca cumplió con los estándares previstos en la NOM-001-SEMARNAT-1996, por lo que ante esta situación, la Conagua fijó como plazo este año para que la empresa cumpliera con las normas establecidas para el saneamiento de aguas residuales.

Puebla · Tonatihu Avelino

http://impreso.milenio.com/node/9120932

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