Desalinizar agua, opción en Matamoros

 

Matamoros, Tamaulipas.- Matamoros tiene que emprender desde ahora proyectos de largo plazo para que el abastecimiento de agua potable a la ciudad deje de ser del río Bravo, por ser un afluente muy contaminado, haciendo exploraciones para encontrar mantos acuíferos subterráneos y tratar el agua a través de plantas desalinadoras, cuyas alternativas ya están en el escritorio de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), que debe dar seguimiento a la gestión para obtener recursos financieros para emprender esas importantes obras hidráulicas.

Esa es la alternativa más viable para abastecer el agua, porque reactivar el canal El Soliseño como fuente de abastecimiento ya no es factible y no es recomendable seguir dependiendo del río Bravo, porque arrastra agua muy contaminada.

La Conagua vio con buenos ojos esos proyectos y disposición de apoyarlos, porque hace varios años Matamoros se quedó sin agua al secarse el cauce del río Bravo.

“Matamoros se encuentra asentado en un gran charco de agua, y esto está comprobado. Basta con escarbar unos ocho metros de profundidad y se puede encontrar el fluido”, dijo Enrique Zolezzi Treviño.

El ingeniero civil, experto en temas hidráulicos, consideró que el canal El Soliseño ya no es apropiado, y el hecho de reactivarlo sería como desenterrar un dinosaurio.

Recientemente el presidente del Colegio de Ingenieros de Matamoros, Roberto Návar Díaz, propuso que el abasto de agua para la ciudad se haga de nuevo a través del canal, en lugar de bombearla del río.

Esto, por una parte, ya que permitiría contar con un mejor líquido, menos contaminado y, por el otro, porque reduciría los costos de su extracción y tratamiento.

El 10 de febrero, y ante los integrantes de la Comisión de Desarrollo Industrial y Comercial de la LXII Legislatura del Congreso del Estado, criticó a la Conagua por haber suspendido en 1997 el abasto del agua por este canal.

En la década de los años 40, el ingeniero Eduardo Chávez construyó una red de canales para llevar agua por gravedad a los campos agrícolas de la región, que hoy se le conoce como Distrito de Riego 025.

Uno de ellos fue El Soliseño, canal que posteriormente se utilizó para hacer llegar el vital líquido a las lagunas de sedimentación de la Junta de Aguas y Drenaje (JAD).

Pero en el año de 1997, la Conagua decidió que ya no se utilizaran y con bombas se empezó a extraer agua del río Bravo hacia las lagunas de sedimentación, conocidas también como “Las Compuertas”.

Sin embargo, este sistema, de acuerdo con Návar Díaz, resulta más caro -por el consumo de energía eléctrica para el funcionamiento de las bombasque traer el fluido por el canal El Soliseño, lo que se haría por gravedad desde el Anzaldúa.

Comentó que la ciudad tiene un consumo de dos metros cúbicos por segundo y a través del canal se puede canalizar hasta cuatro.

LAS PLANTAS

Sinembargo,paraZolezziTreviño, usar el canal no es factible, ya que se trata de una obra con unos 74 años de antigüedad y que por muchos años no ha tenido una rehabilitación.

“No es necesario usarlo de nuevo, ya que hacerlo sería como desenterrar un dinosaurio que resultaría, con el paso del tiempo, mucho más costoso por las filtraciones o pérdidas de agua que tendría en su camino el líquido”, dijo.

Además, el agua del río Bravo ya no es apta para el uso humano, pues está muy contaminada y sobre esto, a los agricultores les consta, pues es la que utilizan para regar sus tierras.

Indicó que la solución es extraer agua del subsuelo y utilizar plantas desalinizadoras, como se está haciendo en Tijuana, incluso en

Brownsville, Texas. Comentó que Matamoros se

encuentra asentado en un gran charco de agua, por lo que solamente se requiere buscar los sitios más adecuados para extraer el vital líquido.

“La opción en estos momentos son las plantas desalinizadoras”, dijo. Comentó que de hecho, el año pasado se le comunicó a la Conagua sobre el proyecto de extraer agua del subsuelo, y les interesó.

“La cosa es muy sencilla, ya que se le propuso a la Conagua dejar de extraer agua del río Bravo y, a cambio se aprobará el financiamiento de las plantas desalinizadoras”, señaló.

El proyecto aún es factible, es sólo cuestión de reactivarlo.

Indicó que es momento de dejar de sacar agua del río Bravo para la ciudad, ya que está comprobado que está muy contaminada y que los procesos para su purificación no son los adecuados.

El agua que se encuentra en el subsuelo de Matamoros, además, es mucho más pura y su proceso de purificación sería mucho menos costoso como está ocurriendo en estos momentos.

‘MOÑO CONTRA BIGOTE’

“El canal El Soliseño es parte de la gran obra que hizo el ingeniero Eduardo Chávez, cuando construyó el Distrito de Riego 025, que en su momento fue el más importante del país”, dijo Andrés Cuéllar Cuéllar.

El historiador explicó que fue él quien transformó a Matamoros en una región agrícola, muy próspera y que aún

en estos momentos sigue siendo importante a nivel nacional.

El Soliseño forma parte de esa red de canales que vienen desde Reynosa, desde el Anzaldúas, donde nacen el canal conocido como “El Culebrón” y que luego se junta con el de Palito Blanco.

Es de ahí donde llega a Matamoros como El Soliseño, por donde en su tiempo se trajo a Matamoros agua del río Bravo para el consumo de la ciudad y para uso agrícola.

Pero ya no se está haciendo esto, desde que la Conagua lo prohibió.

El agua que venía por El Soliseño llegaba a las lagunetas de sedimentación de la JAD, pero también hasta la zona del mar. Esto ya no está sucediendo.

Parte del canal fue cerrado en 1990 por el entonces alcalde Jorge Cárdenas González, y esto, en su momento, fue mal visto por los campesinos, quienes lucharon para evitarlo.

Aquel conflicto se le conoció como “la guerra del moño contra el bigote”, ya que quien encabezó el movimiento para evitar el cierre del canal, fue la maestra Guadalupe Flores de Suárez, en su calidad de líder de los campesinos.

Ese nombre nació porque el exalcalde siempre ostentó un gran bigote, mientras que la maestra usaba el pelo recogido con moños. Es por eso que a aquel conflicto se le conoció como “la guerra del moño contra el bigote”.

A final de cuentas, el exalcalde logró su propósito y cerró parte del canal que pasaba por donde hoy se encuentra el periférico, desde la entrada a la colonia Acuario, hasta la zona del mar.

http://conexiontotal.mx/2014/02/17/desalinizar-agua-opcion-en-matamoros/

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