DETECTAN OTRO RIESGO EN EL AGUA

DETECTAN OTRO RIESGO EN EL AGUA

La especialista explicó que desde 2005 estudia caudales proveidos por el Cutzamala y ha registrado en el verano Geosmina y 2 Metilisoborneol

MÉXICO, D.F. 30 junio 2012.- El agua entregada por el Sistema Cutzamala a las ciudades de México y Toluca no sólo contiene Geosmina, como han reportado la Comisión Nacional del Agua y el Sistema de Aguas del DF, sino también una sustancia dañina a la salud denominada 2 Metilisoborneol, expuso la investigadora del Instituto de Ingeniería de la UNAM María Teresa Orta.

A cargo del sistema de control de calidad del agua potable consumida en Ciudad Universitaria, la especialista explicó que desde 2005 estudia los caudales proveidos por las presas del Cutzamala, en particular Valle de Bravo, y ha registrado en el verano, antes de las lluvias, Geosmina y 2 Metilisoborneol.

“Hay diferentes tipos de algas, algunas de ellas cianobacterias y producto de su metabolismo excretan dos tipos de metabolitos, que le confieren el sabor y olor: Geosmina y 2-Metilisoborneol”, anotó la especialista.

Hasta ahora, añadió, la Conagua y el Sistema de Aguas del DF han reportado la Geosmina, pero no el otro compuesto, que al ser consumido en forma continua y prolongada, genera trabajo en exceso en los riñones.

“Debería haber una medición semanal, tendrían que reportar las concentraciones tanto de toxinas como de los parámetros marcados por la norma de calidad del agua, en información que debería ser pública”, subrayó la especialista.

Consideró que la forma en que Conagua aplica el carbón activado para reducir la presencia de ambos compuestos es insuficiente, puesto que la población en las capitales del País y del Estado de México todavía reporta olor y sabor en el agua.

“Aplicar cloro en exceso tampoco tiene utilidad, no sirve de nada y, peor, genera riesgos de salud, porque al mezclarse con sustancias orgánicas, como las sustancias excretadas por las cianobacterias, produce compuestos cancerígenos”, alertó Orta.

Añadió que el único método empleado para enfrentar la presencia de las dos toxinas y otras propias de las algas, cuyo florecimiento es normal en agua almacenada, es la absorción, bien aplicada, con carbón activado, y equipos tecnológicos de ozonificación.

Equipos con estos sistemas de potabilización están disponibles en el mercado para instalarse en casa, con un costo de 10 mil a 15 mil pesos, pero hizo énfasis en que los ciudadanos no tienen por qué invertir en una responsabilidad pública.

La ozonificación, explicó, es diez veces más cara que la cloración, pero el cloro dejó de ser utilizado como método principal de potabilización en Europa y Estados Unidos.

Al abastecer el Cutzamala a millones de habitantes, está justificado el costo, pero también es necesario sanear el entorno de las presas para evitar los procesos de crecimiento de las algas y las cianobacterias, apuntó la experta, una de las coordinadoras del Programa de Manejo y Reuso del Agua en la UNAM (Pumagua).

“En este momento el agua incumple con los parámetros de la norma 127, es colora y tiene sabor”, concluyó la investigadora.

Elevan algas costo de limpieza

En el canal Donato Guerra, que traslada el agua de las presas del Cutzamala a la Planta Potabilizadora, se aplican a diario 10 toneladas de carbón mineral y vegetal, con un costo de 210 mil pesos, por lo que en un mes se pagaron 6 millones 300 mil pesos para disminuir la Geosmina, informó ayer el director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

José Luis Luege precisó que ese dinero es adicional a los 2 mil 900 millones de pesos que cuesta al año depurar el caudal que se abastece a los valles de México y Toluca.

El carbón se aplica 5 kilómetros antes de llegar a la Planta de Berros.

Luege dijo que todos los días la Conagua realiza pruebas de toxicidad en el agua entregada a las ciudades de México y Toluca, y sólo se ha registrado Geosmina.

“A diario hacemos una prueba denominada Microtox, no tenemos reportes de 2 Metilisoborneol, pero sí de Geosmina, con una concentración de 5 microgramos por litro en cuanto sale de la presa Valle de Bravo, pero después de un proceso para separarlo con absorción por carbón activado y luego de la potabilización en la Planta de Berros se reduce a 0.2 microgramos por litro”, indicó Luege.

La Geosmina, excretada por las cianobacterias en forma de algas producidas en Valle de Bravo y la cual hace 12 años era inexistente, es volátil, por lo que con el agua caliente es percibida por el olfato, reconoció Luege, pero aseguró que no existe estudio alguno que compruebe daños a la salud.

A petición de especialistas, desde el martes se reportan en la página de Conagua los parámetros de la Norma 127 de calidad del agua del Cutzamala y si bien se aplica cloro de más para compensar el efecto del carbón, el químico empleado para la desinfección cumple con los requisitos de la norma, concluyó Luege.

(Reforma)

http://www.planetaazul.com.mx/site/2012/06/30/detectan-otro-riesgo-en-el-agua/

 

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