Día Interamericano del Agua

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Es esencial que los Países Miembros de la OEA
tomen la ventaja completa de tal tecnología
para tratar problemas comunes como la contaminación del agua
y la gama completa de desafíos originados por el cambio climático,
que como hemos dicho, tendrán los grandes impactos
sobre millones de personas en nuestro hemisferio.
La necesidad de actuar juntos para diseñar e implementar
los planes de la adaptación del clima
en el sector de recursos hídricos es urgente.
Alfonso Quiñónez
Secretario Ejecutivo para el Desarrollo Integral (SEDI)
2011

El Día Interamericano del Agua se celebró por primera vez en 1993, y continúa conmemorándose el primer sábado de octubre en todos los países de la región de las Américas y del Caribe. Este Día se celebra para aumentar el conocimiento sobre la importancia del agua y para poner en alerta a gobiernos, organismos internacionales y grupo privados sobre la necesidad de mejorar el suministro de agua potable. Asimismo, tiene como propósito sensibilizar a la población sobre la importancia de la conservación de este recurso no renovable.[1]

Este Día surgió como una iniciativa durante el XXIII Congreso Interamericano de la Asociación Interamericana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (AIDS), que se llevó a cabo en La Habana, Cuba en 1992.[2] Además, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Asociación Interamericana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (AIIS) y la Asociación Caribeña de Agua y Aguas Residuales (CWWA), firmaron la Declaración del Día Interamericano del Agua.[3]

Aunado a lo anterior, en el año 2002 se incorporaron a esta iniciativa la Organización de los Estados Americanos (OEA), el Programa de las Naciones Unidas para el medio Ambiente (PNUMA) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).[4]

Es importante resaltar que América Latina recibe en términos absolutos el 30 % de las precipitaciones a nivel mundial y alberga cerca del 42% del agua dulce del mundo; sin embargo, la mitad de los habitantes de esta región tienen algún tipo de limitaciones en cuanto a la calidad del agua.[5]

Para el caso de México, y de acuerdo con estimaciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI); debido al crecimiento de la población, la disponibilidad de agua ha disminuido de manera considerable: en 1910 era de 31 mil m3 por habitante al año; para 1950 había disminuido hasta un poco más de 18 mil m3; en 1970 se ubicó por debajo de los 10 mil m3, en 2005 era de 4,573 m3 y para 2010 disminuyó a 4,230 m3 anuales por cada mexicano.[6]

El abastecimiento de agua por persona debe ser suficiente y continuo para el uso personal y doméstico. Estos usos incluyen de forma general el agua de beber, el saneamiento personal, la preparación de alimentos, la limpieza del hogar y la higiene personal.[7]

[1] http://www.azulambientalistas.org/dia-interamericano-del-agua.html
[2] http://www.bvsde.paho.org/bvsacd/scan/039412/039412%20-04a.pdf
[3] http://www.azulambientalistas.org/dia-interamericano-del-agua.html
[4] Ídem
[5] http://www.dineroenimagen.com/2014-03-22/34551
[6] http://cuentame.inegi.org.mx/territorio/agua/dispon.aspx?tema=T
[7] http://www.un.org/spanish/waterforlifedecade/human_right_to_water.shtml

 

Sábado, Octubre 4, 2014

http://www.cndh.org.mx/node/914395

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