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Posición de la Coalición de
Organizaciones Mexicana por el Derecho al Agua ante la Convención
Nacional Democrática.
En asamblea realizada el 11 de septiembre
del 2006, las organizaciones integrantes de la Coalición
Mexicana por el Derecho al Agua (COMDA), acordamos participar
en la Convención Nacional Democrática bajo las
siguientes consideraciones:
- Las mexicanas y mexicanos tenemos derecho
de elegir a nuestros gobernantes y el proyecto de nación
que deseamos mediante el sufragio efectivo. Tal derecho
implica que el estado y sus instituciones garanticen la
equidad, la transparencia y la honestidad en los procesos
electorales y, en general, en la vida pública de
nuestro país. Dichas condiciones no fueron cumplidas
durante el pasado proceso electoral y, por el contrario,
la voluntad popular fue transgredida a través de
múltiples y graves irregularidades.
- La falta de equidad, credibilidad, transparencia
y certeza en materia electoral se suman a los graves problemas
de pobreza, desigualdad social, depredación de los
recursos naturales, inseguridad e injusticia social que
ha caracterizado el desarrollo económico de México
en los últimos veinte años y que se vieron
severamente agravados durante el sexenio de Vicente Fox.
- En este contexto, la Convención
Nacional Democrática ofrece una oportunidad para
la articulación y consolidación de un movimiento
nacional que promueva la democracia y la construcción
de un proyecto alternativo de nación tendiente a
la resolución de los problemas más apremiantes
del pueblo mexicano. La CND es un espacio propicio para
la integración de una agenda nacional que responda
a las necesidades e intereses de todas las ciudadanas y
ciudadanos de México.
La COMDA propone a las y los delegados de
la Convención Nacional Democrática a sumarse
a la lucha en la defensa del agua y contra su privatización
sobre la base de los siguientes ejes de lucha.
1.- Por el Derecho Humano al Agua. El agua
es un elemento esencial para la vida de los seres humanos
y por lo tanto es un derecho de todas y todos los mexicanos.
Por tal motivo se convoca a la Convención a sumarse
a la campaña “El derecho al agua a la Constitución”
con el fin de elevar a rango constitucional el derecho al
agua. El lanzamiento de la campaña se llevará
a cabo del 21 al 31 de octubre en el marco de la acción
internacional llamada “Octubre Azul” convocada
por el movimiento mundial en defensa del agua.
2.- Contra la privatización y por
la gestión pública del agua. El agua es un recurso
público y no debe ser entregado a las empresas privadas.
El estado debe hacerse cargo de la gestión del agua
bajo criterios de equidad, transparencia y honestidad. La
Convención Nacional Democrática debe pronunciarse
por frenar y revertir la privatización de los servicios
del agua.
En el campo la certificación de predios
y la creación de un mercado del agua están propiciando
la falta de acceso a las fuentes de aprovisionamiento de agua
para la alimentación y la producción de alimentos
de millones de personas. El acceso al agua en zonas rurales
debe basarse en el derecho de los pueblos originarios para
acceder, usar y controlar los recursos naturales de sus territorios.
3.- Por un manejo sustentable del agua.
La contaminación del agua por los desechos agrícolas
e industriales, la falta de tratamiento de aguas residuales,
la deforestación y sobre-explotación de los
acuíferos, entre otros problemas, hacen insustentable
el uso del agua. Las políticas hídricas subestiman
los criterios ambientales y privilegian los intereses económicos
de unos cuantos (grandes empresas industriales, agro-industriales
y de servicios) en detrimento de la mayoría de la población.
Es necesario que la Convención Nacional Democrática
se pronuncie por fortalecer el uso sustentable del agua y
los recursos naturales y se oponga radicalmente a los mega-proyectos
que atentan contra el medio ambiente y afectan a las poblaciones
locales tales como las presas La Parota, Arecediano, El Cajón,
entre otras.
4.- Por una gestión equitativa del
agua, mecanismos democráticos de decisión y
control social. La desigual distribución del agua entre
regiones, sectores y grupos de la población profundiza
las inequidades aumentado las desventajas de quienes tienen
menos acceso a los recursos y al poder. Una gestión
democrática del agua se basa en criterios de equidad
de género, de etnia y de clase y también evita
las asimetrías entre el campo y la ciudad y las diferentes
regiones del país. El establecimiento de mecanismos
democráticos de gestión y administración
del agua y de instancias de vigilancia y control social permitirán
un uso más eficiente, transparente y justa del agua
en el marco en un proyecto de nación que pone en el
centro el bienestar de las personas y de todas las especies
del planeta.
¡Agua para todas y todos
El derecho al agua a la Constitución!
Informes sobre la COMDA: comdainfo@hotmail.com
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