Ecosistemas en peligro: Plan Agua Futura daría fin al Cañón de Fernández; urge investigar caso Cuatrociénegas – La Laguna

Ecosistemas en peligro: Plan Agua Futura daría fin al Cañón de Fernández; urge investigar caso Cuatrociénegas – La Laguna

 Humedales

 Francisco Valdés Pérezgasga

 Cada dos de febrero se celebra en el mundo el Día de los Humedales como un ejercicio colectivo de celebración y reflexión sobre estos ecosistemas a los que debemos nuestra existencia y bienestar. El lema de la celebración en 2013 es “los humedales cuidan el agua”. En verdad, gracias a los humedales los humanos hemos contado con fuentes de agua de calidad y con otros -numerosos e importantes- productos y servicios para los humanos.

Como habitantes de esta región creo que tenemos mucho que celebrar. El Parque Estatal Cañón de Fernández, con sus tángaras rojas, sus aguilillas grises, sus charas verdes y sus ahuehuetes milenarios, por ejemplo. Es inconcebible que al tiempo que un humedal como el Cañón de Fernández nos angustie al mismo tiempo que nos hace felices. Nos angustia porque su futuro está en entredicho con el plan “Agua Futura para La Laguna” que pretende entubarlo y así darle fin.

Como laguneros creo que localmente también debería de servirnos el Día de los Humedales para recordar como era Viesca, como era Mayrán y como era Tlahualilo antes de la erección de dos grandes presas y otras obras hidráulicas en el Nazas y en el Aguanaval. Recordar que en La Posta, hace cien años apenas, invernaban las grullas blancas, hoy una de las aves más raras del planeta y que el área de los puentes cuates era dominio de nutrias y castores. Recordar, sobre todo, como era el agua que salía de nuestros grifos cuando aún contábamos con humedales sanos. Hoy somos laguneros huérfanos de lagunas.

El otro caso para celebrar, angustiar y llorar al mismo tiempo es Cuatrociénegas. Es un ecosistema único e irrepetible. Me maravilla que nuestros políticos no hayan sido capaces de interiorizar el poder de estos dos conceptos. Único. Irrepetible. En cincuenta años, según cálculos del personal de la Comisión de Áreas Naturales Protegidas se ha perdido el noventa y dos por ciento de Cuatrociénegas. Sólo nos queda ocho por ciento de un ecosistema único e irrepetible. No es posible esconder la magnitud de esta tragedia.

Cuatrociénegas está ahora peor que nunca. Las obras que anunció Felipe Calderón al inicio de su sexenio para salvarla no se hicieron ni siquiera a medias y se hicieron mal. Hoy, las obras para ganar agua para los humedales están sirviendo para lo contrario, acelerando su destrucción. Sacando más agua del valle que antes ¿Quienes son los responsables de esta estupidez? En primer lugar, Exebio García, ex-investigador del Colegio de Posgraduados, destituido como tal desde 2011 por peculado pues desvió, junto con otros, 23 millones de pesos de cuentas bancarias del colegio a cuentas bancarias personales. A pesar de este historial delictivo, y de haber sido cesado como funcionario público, Conagua lo mantuvo al frente de este proyecto fallido y groseramente inflado. Destaca también como responsable José Guillermo Barrios, un vendedor de computadoras puesto a cargo del agua de una de las áreas naturales más importantes del mundo. Barrios no terminó su período como delegado en Coahuila de Conagua al ser suspendido por la Secretaría de la Función Pública. Hoy, José Guillermo Barrios, denunciado en la PGR y calificado por la Dra. Valeria Souza como “rata inmunda” pretende ser el próximo alcalde de Monclova.

Ayer la celebración nacional del Día de los Humedales se iba a realizar en Cuatrociénegas. Este solo hecho cargaba la ceremonia con grandes significados. Acudirían el nuevo secretario de Semarnat y el nuevo director general de Conagua. Los ejidatarios de Cuatrociénegas tendrían una oportunidad de oro para encontrar avenidas de desarrollo para su comunidad. Inexplicablemente, lo que hubo fue una agitación dirigida contra la celebración y contra los altos funcionarios.

La oportunidad perdida ayer debe movernos a redoblar nuestros esfuerzos contra la oscuridad que pretende acabar con nuestros humedales, tanto en el Nazas como en Cuatrociénegas. Exigir una investigación a fondo sobre lo que en el sexenio pasado se hizo en Cuatrociénegas. Aclarar quien estuvo detrás de los bochornosos actos de estos últimos días.

Contra nuestros humedales conspiran la voracidad, la corrupción y la ineptitud. Pero estoy convencido que los laguneros, los coahuilenses, los duranguenses y los mexicanos buenos que amamos nuestra región, nuestro estado y nuestra patria somos muchos más -y tenemos más poder- que quienes pretenden destruir nuestros humedales en nombre de los intereses más mezquinos.

 http://laguna.milenio.com/cdb/doc/impreso/9171395

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