El agua: de bendición a tragedia

El agua: de bendición a tragedia

A consecuencia de ellas ambos pueblos y territorios se ha empobrecido más aun; mientras enormes contingentes humanos empobrecidos han sido empujados a las zonas más degradadas y de más altos riesgos.
Narciso Isa Conde | Para Kaos en la Red |
www.kaosenlared.net/noticia/el-agua-de-bendicion-tragedia

El agua del cielo debería ser una bendición y el acceso a ella derecho fundamental del ser humano.

Pero ahora, cuando ésta cae, muchas veces se convierte en tragedia y sus fuentes en negocio de pocos y   privilegio de los más acomodados.

El daño del gran capital a la naturaleza ha sido tan profundo y extenso que el agua acumulada escasea y las lluvias arrasan a la humanidad  empobrecida, la empobrece más, expande enfermedades y multiplica sufrimientos.

La tragedia social y medio-ambiental preceden los sobrecogedores resultados de cualquier aguacero.

Las enormes riquezas concentradas por las elites capitalistas y sus mafias políticas, se han forjado a base del empobrecimiento de miles de millones de seres humanos y de los territorios en que habitan; parte de ellos vilmente contaminados y saqueados.

Esta isla hermosa -situada en el mismo trayecto del sol, de huracanes y   tormentas tropicales, sacudida periódicamente por fuertes temblores de tierra- por esta razón se ha tornado socialmente vulnerable a esos “fenómenos naturales”;   precedidos de persistentes huracanes políticos con altos poderes depredatorios.

La era neoliberal, iniciada en los albores de la década de los 80, nos ha traído un devastador proceso socio-político-económico, que incluye tormentos y tormentas destructivas bautizadas con el nombre de Jorge Blanco, Balaguer, Leonel, Hipólito, Baby Doc, Cedras, Arístides, Preval, MINUSTHA….

A consecuencia de ellas ambos  pueblos y territorios se ha empobrecido más aun; mientras enormes contingentes humanos empobrecidos han sido empujados a las zonas más degradadas y de más altos riesgos, agobiados por la miseria.

Cuencas y orillas de ríos diezmados, peligrosos bordes de cañadas, derrocaderos, cuevas, desiertos, solares inhóspitos,…son sembrados de casuchas improvisadas y sobre-pobladas, rodeadas de basura, expuestas a inundaciones, hundimientos, derrumbes, contaminaciones e infecciones.

Las pertenencias para sobrevivir son pocas y de escaso valor, pero son las únicas.

Y en esas condiciones se les solicita -cada vez que una “vaguada” asoma- abandonar las “zonas de riesgo” (las únicas disponibles para malvivir todo el tiempo), con la perspectiva de volver al mismo lugar en condiciones peores. Y no faltan los que condenan la explicable tozudez de una parte de ellos de permanecer allí y afrontar los riesgos.

Luego, pasada la “tormenta” menor, continua el tormento mayor: el día a día infernal de los excluidos, explotados/as, discriminados/das…

Y los de arriba se olvidan de ellos/as, aunque saben que muy pronto se repetirá el “milagro” de la conversión del agua bendita en tragedia maldita, cada vez peor.

¡Su indignante opulencia,   a costa de esas tragedias, los deshumaniza!

¿No es de justicia rebelarnos contra sus responsables?

¿Hasta cuando toleraremos este desgarrador círculo vicioso?

 Narciso Isa Conde en Kaos en la Red

http://www.kaosenlared.net/noticia/el-agua-de-bendicion-tragedia

Leave a reply