El agua de Cuatro Ciénegas

El agua de Cuatro Ciénegas

Iván Restrepo

 

Apoco de comenzar el sexenio del señor Fox y la señora Marta, las instancias federales responsables de cuidar el medio ambiente y los recursos naturales, mencionaron lo que ya era bien sabido: México es sitio privilegiado en biodiversidad, misma que debe utilizarse en beneficio del país y el mundo. Insistieron en que la política oficial se encaminaría a garantizar el buen estado de la flora y la fauna, a evitar su destrucción. Por ejemplo, la del Valle de Cuatro Ciénegas, en la parte central de Coahuila. Se trata de un sitio único en el mundo, pues ecológicamente no ha cambiado en, por lo menos, 35 mil años; tampoco geológicamente en millones. Existe allí una cianobacteria que es base de la cadena alimentaria, tiene capacidad de adquirir genes y vive donde otros microrganismos no podrían hacerlo. También hay 77 especies únicas en el planeta y otros tesoros naturales no estudiados suficientemente y de enorme importancia para saber mucho más sobre la vida terrestre. Hasta la agencia espacial de Estados Unidos (NASA) se interesa en dicha región, pues estima que el agua de Cuatro Ciénegas es muy similar a la encontrada en Marte. Reconociendo esa importancia internacional, en 1994 el gobierno federal decretó área natural protegida las 84 mil hectáreas que la integran.

Se trata entonces de uno de los humedales más importantes y frágiles del país y el mundo. Los peces han sido allí los más estudiados, igual que los invertebrados descubiertos en un proceso de investigación que apenas comienza. En cambio, desaparecieron el borrego cimarrón, el berrendo y escasean cada vez más los venados bura y cola blanca, y siguen esa suerte las palomas, las aves acuáticas y las codornices, coyotes y mapaches. A esa depredación contribuye especialmente la extracción de agua por medio de pozos en una zona contigua, Valle Hundido, para sembrar forrajes destinados a la ganadería lechera de La Laguna, principal emporio agrícola de los estados de Coahuila y Durango. Los forrajes, y en especial la alfalfa, requieren mucha agua. Quien con Fox dirigía la Comisión Nacional del Agua, fue antes presidente de la empresa lechera Lala, beneficiada con las siembras de tales forrajes. También la cadena de tiendas Soriana y agricultores locales.

La depredación no paró al terminar el sexenio de Vicente y Marta. En el inicio del que encabezó el becario de Harvard, y ante la gravedad de lo que ocurría, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente ordenó suspender la perforación de pozos en Valle Hundido. Por su parte el Congreso de la Unión anunció un plan para salvar Cuatro Ciénegas, comenzando por decretar una veda en la explotación del agua, usarla racionalmente, reforestar y ampliar el área protegida. Además, programas para diversificar la economía local a fin de elevar la calidad de vida de los pobladores y convertirlos en los mejores aliados de la conservación. No faltó el despistado funcionario que propusiera construir un megaproyecto turístico ecológico.

Para realizar los programas en Cuatro Ciénegas el Congreso asignó 340 millones de pesos del presupuesto federal. Mas ese dinero nunca apareció, mientras el manto freático y otros recursos de la región siguieron a la baja, afectados severamente por la sequía y la falta de vigilancia de las ­autoridades.

Los gobiernos de la docena trágica no cumplieron sus promesas, como prueba la doctora Valeria Souza, investigadora reconocida internacionalmente por los aportes científicos sobre esa región. Por más de una década Valeria ha propuesto igualmente medidas viables para variar de rumbo y hacer uso racional y sostenible de los recursos en Cuatro Ciénegas.

Recientemente Valeria expresó a la reportera Angélica Enciso que la reserva natural perdió ya 80 por ciento de agua. Con el agravante de que ninguno de los funcionarios culpables de ello fue sancionado por permitir el severo deterioro de una joya natural única. Todo para beneficiar a poderosos empresarios y a uno que otro funcionario corrupto. Valeria indica que las nuevas autoridades responsables del agua en el país tienen otra actitud. Esperemos no la decepcionen, como las anteriores. Tampoco al país.

http://www.jornada.unam.mx/2013/04/29/opinion/024a2pol

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