El agua: La manzana de la discordia en el siglo XXI.

Pasado-Presente

Columna

 

26 Mayo 2014

Por: Alejandro Bonada

En la penúltima entrega de la saga de James Bond, Quantum of Solace el corporativo Greene Planete invierte fuerte sumas de dinero para imponer presidentes en Sudamérica. ¿El objetivo? Los gobiernos firmaron acuerdos para ceder los derechos sobre el agua a poderosas trasnacionales. En este mismo filme, se hace referencia de manera sarcástica al petróleo, el cual ya no es el trofeo que los gobiernos y empresas ansían.

¿Nos suena familiar?

En el año 2000, la revista Fortune hizo una declaración que confirma el argumento de Quantum. “El agua promete ser en el siglo XXI, lo que el petróleo fue en el siglo XX: una preciada mercancía que determina la riqueza de las naciones”.

No obstante, para comprender el trasfondo actual de los combates por el agua, es necesario dar un breve panorama histórico que nos ayude a ubicar el papel de los recursos hídricos en la humanidad.

Desde la antigüedad el agua ha ocupado un lugar central en las culturas. Africanos, europeos, asiáticos y americanos formaron sus poblados alrededor de ríos, lagos y oasis. Los grupos nómadas comenzaron sus sistemas de guerras y alianzas a partir de la posesión de pozos y estanques; incluso, en algunos pueblos como los mexicas y cucapá, el agua fue el origen de la vida, un elemento que permitía que los humanos vivieran el día a día.

Al tener el agua una posición estratégica en el funcionamiento de las sociedades, los dirigentes de los pueblos buscaron posicionarse y expandir sus abastecimientos. Es por ello que los conflictos por el agua y su papel determinante en el poder de las naciones no sea un problema nuevo bajo el sol.

Esta reflexión histórica viene a colación con lo ocurrido esta semana en el Distrito Federal, donde habitantes de la comunidad de San Bartolo se enfrentaron a las fuerzas policiacas. El choque entre ambas fuerzas fue violento, con un saldo de 101 heridos. La razón: El gobierno del Distrito Federal busca la redistribución de agua de esta parte de la ciudad a la lujosa zona de Santa Fe.

La defensa de los pobladores ante el embate de los granaderos no es justificable a partir del exceso de violencia con el que repelieron la ofensiva policial. Sin embargo, la política de “redistribución” de agua del Jefe del Gobierno es incorrecta si tenemos en cuenta la escasez del recurso en la entidad y la posición de quitarle agua “a los pobres” para llevársela a los ciudadanos “generadores de riqueza”.

Es importante pensar en la distribución equitativa de los recursos naturales. Hacer una repartición contemplando las necesidades reales de la población. Por ello, los gobiernos que tienen en mente hacer este tipo de acciones, deben replantear su planificación hidráulica, ya que el abuso de poder y la enajenación de recursos naturales puede conducir a un conflicto social de magnitudes considerables.

http://www.uniradioinforma.com/columnas/columnista/175/columna5332.html

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