El agua, recurso invaluable

El agua, recurso invaluable

Rosa Esther Beltrán

  • 02-Febrero-2011

·         Provisionalmente Saltillo tiene asegurado el suministro de agua, pero, sin ánimo catastrofista, el futuro mediato es incierto, poco halagüeño si es que no se toman medidas firmes para asegurar el desarrollo sustentable de este recurso de nuestra ciudad.

No es posible que volvamos a las situaciones que ya vivimos durante las décadas de los 80 y los 90, cuando el desabasto desataba verdaderas tragedias por la desesperación de los colonos de distintas áreas de la ciudad que podían pasar semanas sin el vital líquido. Entonces, las autoridades municipales simplemente no pudieron con el problema, y la solución que encontró el Cabildo de la administración 2000-2003 fue entregar la distribución del agua a la empresa privada Aguas de Barcelona (Agbar).

VANGUARDIA nos informó esta semana acerca de la sobreexplotación de los acuíferos y además, en una amplia entrevista, la doctora Gloria Tobón, experta en el tema, lo confirma (Espacio 4 No. 397).

Agsal, empresa paramunicipal, funciona más bien como una empresa privada, ya que el personal del Ayuntamiento tiene poca o nula presencia en sus decisiones, lo cual afecta de muchas formas a los usuarios. Si de algo tenemos constancia los ciudadanos saltillenses es de la irresponsabilidad y el desentendimiento de una visión de mediano plazo de los cabildos que comunmente no ven más allá de los cuatro años en que ocupan la silla -si bien nos va-, porque muchos a eso van, a sentarse.

La Asociación de Usuarios del Agua de Saltillo (AUAS), organización civil que se integró precisamente en defensa de este bien público y para su vigilancia, ha denunciado diversas irregularidades en Agsal.
Uno de los logros de AUAS fue que el Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP), organismo formado por juristas y expertos internacionales que analiza la actuación de las empresas transnacionales de Europa y Latinoamérica, dictaminara el año pasado que Aguas de Barcelona ha tenido diversos impactos en México a través de Agsal, su filial en Saltillo, al sobreexplotar los acuíferos del municipio, deteriorando la calidad del agua e impactando los derechos económicos, sociales y culturales de la población más pobre.

El doctor Rodolfo Garza Gutiérrez y su esposa Gloria Tobón presentaron el caso de Agsal ante TPP en 2006 en Viena; en Lima en 2008, y en Madrid en 2010 y en este último año esa organización determinó que las prácticas de Agbar en Saltillo son un paradigma de los abusos de las transnacionales en América Latina y le atribuye daños a la salud pública y la privatización de los servicios públicos, con aumentos de tarifas, sanciones de reconexión, etc.

Se atribuye también a Agsal daños al medio ambiente y a los recursos vitales, además de la cancelación de las campañas en pro de la cultura para el cuidado y ahorro del agua. Igualmente, Agsal ha incumplido el compromiso de reconstrucción de la red de distribución, el que contrajo al instalarse en nuestra ciudad; la red mantiene fugas en un 40 por ciento del agua que transporta; todos estos hechos conducirían finalmente a problemas serios de abastecimiento.

He observado que en la colonia San Patricio se han colocado lonas en las que invitan a los colonos a ahorrar agua, no lavar los automóviles, el pavimento, banquetas y cocheras con manguera; regar los jardines por la tarde-noche, no por las mañanas o mediodía cuando el sol provoca una evaporación rápida; pero los vecinos no leen, pese a que esas colonias son de profesionistas, las amas de casa o las empleadas domésticas se dan vuelo lavando cocheras y banquetas; ríos de agua se derraman sin preocupación alguna. Ahí viven empleados de Agsal, tal vez de ellos fue la iniciativa; qué bueno que la tomaron, pero mucha gente parece tener la cabeza hueca.

La falta de conciencia de la población muestra la urgencia de que Agsal deje de lado su política omisa y emprenda campañas serias por el cuidado del agua.

El contrato de Agbar con el Municipio de Saltillo se firmó por 25 años, en octubre de 2010 se cumplieron 9, le faltan 16. Si los acuíferos se agotan, la empresa no tendrá ningún interés en continuar con el servicio a la ciudad y simplemente se retirará porque ya no será negocio para ella.

También es tiempo de que el Ayuntamiento actúe con más responsabilidad y se deje de demagogia; le toca, porque el agua es un bien público y un derecho humano.

http://www.vanguardia.com.mx/elaguarecursoinvaluable-643381-columna.html

 

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