El agua, ¿una crisis ignorada?

JESÚS ARMANDO LIÓGON BELTRÁN

jueves, 29 de mayo de 2014

Esta semana, el 28 de mayo en Cancún, Quintana Roo se instaló la Asamblea del Fondo Mundial para el Medio ambiente “GEF” cuyo objetivo es el análisis del uso y cambio climático, por lo que considero oportuno retomar valiosas propuestas en referencia al gran elemento de Vida: El agua, de la maestra Carolina Andrea Ochoa Martínez investigadora de la Facultad de Instrumentación Electrónica de la Universidad Veracruzana quien considera:

“Uno de los principales factores para la vida es el agua, aunque no todos estamos conscientes de lo que es. El agua es el líquido más importante en nuestro planeta ya que cubre las tres cuartas partes de la superficie total, forma parte esencial en el desarrollo de los seres vivos, nos provee de energía, es fuente de vida; sin ella, los campos estarían secos, moriríamos de sed y no podríamos asearnos; simplemente, no existiría la humanidad tal como la conocemos.”

“Los recursos hídricos mexicanos están constituidos por ríos, arroyos, lagos, presas y lagunas, así como por almacenamientos subterráneos y grandes masas de agua oceánica; la contribución de los glaciares es mínima. Debido al clima tan diverso del país, en casi todos los ríos existe una importante diferencia entre el volumen de agua que cae en la época de secas y en la de lluvia, acentuada principalmente por las obras de retención de agua y su uso para irrigación.”

El mayor problema del agua es la contaminación, pero ésta va más allá de las aguas superficiales, pues afecta de igual modo a las aguas subterráneas, las cuales pueden contaminarse de muchas maneras. Muchos productos domésticos contienen gran cantidad de sustancias químicas orgánicas que, al ser descargadas en tanques sépticos y líneas de desagüe, llegan hasta el nivel freático.

Las descargas de los tanques que se infiltran en el suelo son una fuente potencial de contaminación del agua subterránea, pues generalmente van saturadas de agua sucia doméstica e industrial en la que comúnmente se encuentran diversos microorganismos perjudiciales, así como numerosos compuestos sintéticos orgánicos e inorgánicos. De igual manera, algunas actividades industriales y comerciales —como la industria de hidrocarburos, la industria azucarera, servicios automotrices, lavado de autos e imprentas— resultan ser los mayores contaminantes del agua subterránea. Algunas operaciones realizadas en el ámbito agrícola la afectan al elevar la cantidad de pesticidas y sales orgánicas, disminuyendo considerablemente su calidad. Cuando llueve sobre los basureros o rellenos sanitarios, se infiltra hacia el suelo una gran cantidad de contaminantes en la forma de una mezcla acuosa que tiene el desafortunado nombre de lixiviado, que genera enfermedades gastrointestinales.

Si duda existe una crisis del mal uso del agua: Actualmente, el mal uso del agua por parte de los seres humanos está provocando un gran desequilibrio en la naturaleza. El agua tiene diversos usos o aplicaciones, entre las que cabe mencionar, por su grado de importancia, el consumo humano (tal vez la más importante, ya que nos sirve para beber, cocinar, asearnos, etc.), irrigar campos agrícolas, producir electricidad y otros múltiples usos industriales e hidrocarburos. En este último rubro, se produce la mayor cantidad de contaminación debido a los diferentes componentes químicos que manejan las distintas industrias y que manipulan a voluntad, enfermando así los ríos, mares y lagunas sin importarles las consecuencias. El consumo de agua de estas empresas es dos veces mayor que el doméstico en todo el mundo. En realidad, se trata fundamentalmente de un problema de actitud y de comportamiento, lamentablemente la sociedad la pasa por alto.

Consecuentemente, ¡NI MÁS… NI MENOS… SÓLO LO JUSTO!… ¡Es tiempo de hacer conciencia!… La crisis del agua debe situarse en una perspectiva más amplia; es necesario mayor consciente de la población sobre la importancia de este recurso, restringir gradualmente el uso indiscriminado del agua a las industrias mediante leyes que regulen su utilización, establecer plantas de reciclaje para las aguas residuales y administrarlas adecuadamente.

Que los tres órdenes de gobierno y la sociedad asuman su responsabilidad para que se incremente las plantas tratadoras de aguas residuales municipales y cumplan con la normatividad vigente. De continuar así el uso de este elemento, el planeta padecerá una creciente escasez, la que en el último siglo se ha disparado sin que la mayoría de la población tome conciencia de lo que está sucediendo; de no tomarse las medidas y precauciones necesarias, los usos que hasta hoy le damos se verán imposibilitados y se pondrá en riesgo la sobrevivencia de la sociedad.

La medida más adecuada que podríamos tomar es la de racionalizar el uso del agua para que cada habitante del orbe tenga la necesaria para vivir. Pero, ¿podremos algún día frenar esta crisis que nos puede llevar a terminar con nuestra propia existencia? La respuesta depende de nosotros.

Es Cuanto.

 

* Consultor jurídico y analista político

jliogonbeltran@hotmail.com

Twitter:@JALiogonB

http://www.eldiariodecoahuila.com.mx/notas/2014/5/29/agua-una-crisis-ignorada-436456.asp

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