El agua y la sociedad

El agua y la sociedad

ENTRE NOS / Carlos Santamaría Ochoa


Cuando vemos noticias e l televisión, tenemos que aprender a diferencias las que realmente nos dicen algo y las que quieren que nos digan, porque en ocasiones tenemos que padecer, aparte de la mala dicción y errores garrafales en cosas que se deben preparar con antelación, la trascendencia –o no- de lo que sucede.

En ciertos lugares del estado de México tienen, como nosotros, problema con el abastecimiento del agua potable: es un problema que se ha generalizado casi en todo el país, y no hay una forma diligente de solución, amén de los muchos problemas técnicos que agravan el asunto.

No hay líquido, y eso no se puede evitar: la sequía nos invade y no llueve donde quisiéramos que lloviera para llenar los mantos acuíferos.

Cierto es que no resulta agradable el hecho de que no tengamos agua, que haya necesidad de juntar en botes, ollas, cubetas y demás, pero el trabajo de Milenio nos enseña a una familia que cuenta, al menos, con un “chorrito” para llenar cubetas y demás.

Hay sitios en que ni siquiera hay ese chorro, y tiene la gente que vivir así.

Decía Antonio Navarro cuando era gerente de la COAPA Victoria que si hubiera un aparato para fabricar agua ya se habría comprado.

Cierto, en muchas ocasiones el organismo administrador del servicio de agua y drenaje falla, pero si no hacemos la parte que nos corresponde, no tenemos derecho a quejarnos.

Vemos, por ejemplo, que cuando hay suficiente líquido hacemos un gran tiradero –desperdicio- del mismo y nos bañamos o regamos plantas con exceso de agua y no nos preocupa. Cuando vienen las carencias, es entonces cuando ponemos el grito en el cielo.

Tenemos que aprender a vivir con la nueva cultura del agua y su forma de utilización.

Hay que entender que se sigue trabajando en ese sentido, sin embargo, no ha habido nuevos pozos en los que pudiera afianzarse y garantizarse el servicio de abasto de agua, y que la autoridad sigue haciendo su parte, o al menos, eso creemos nosotros.

Agua para todos es el eslogan que nos gusta, pero no es posible ante la realdad que hoy en día vivimos.,

El salir a tomar calles no nos dará agua ni resolverá el problema. No nos gusta –insistimos- el que no haya suficiente agua, pero bueno, hay que vivir con lo poco que tenemos, a sabiendas que si no la cuidamos, podríamos vivir con menos durante los próximos años.

El calentamiento global y esos temas que nos preocupan, ocupan hoy en día el hecho de que los recursos naturales han cambiado en su forma de localizarse o manifestarse, y es cosa que hay que aprender a soportar, ya que nosotros, los seres humanos, hemos propiciado ese desequilibrio de la naturaleza.

Hoy en día, debiéramos urgir a que haya más inspectores que cuiden y actúen seriamente contra los que desperdician agua. Es muy importante esto.

No queremos que haya guerra por el agua, no queremos que nos falte, pero entonces tenemos que aprender a vivir con poco líquido: ojalá todos pudiéramos hacer un uso racional, porque no solamente nos beneficiamos nosotros, sino a los demás, los que viven con nosotros.

El agua es vital para sobrevivir, hay que aprender a cuidarla como el tesoro que es hoy en día. Y a la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado –COMAPA- pedirle que haga un buen servicio de mantenimiento de las redes, que garantice para todos el que haya suficiente líquido, pero insistimos en que lo más importante es y seguirá siendo el uso que nosotros mismos le demos.

Es tiempo de aprender a vivir en un planeta que, generación tras generación, hemos atormentado y agredido, y que lo poco que nos pueda ofrecer es  lo que tenemos que aprender a cuidar.

Si no hay agua, hay problemas, más de los que pensamos.

Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx

Carlos Santamaría Ochoa

http://www.lacapital.com.mx/laopinion/7013-El_agua_y_la_sociedad

 

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