El Nazas deja sin agua a 3 comunidades

El Nazas deja sin agua a 3 comunidades

Según el SIMAS de San Pedro, la fuerza del agua del río desprendió una parte del pavimento hidráulico que había en el vado del ejido Santa Elena, el cual se llevó la tubería de agua potable.

El SIMAS abastece a las comunidades mediante spipas. Foto: Saulo Larriva / Archivo

San Pedro, Coahuila.- La ruptura de una línea de agua potable, derivada del paso del Nazas, dejó sin el vital líquido a tres comunidades el pasado fin de semana. Simas logró reparar la falla hasta ayer por la mañana.

El gerente del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS), José Gilberto Ferniza Garza, explicó que la fuerza del agua del río desprendió una parte del pavimento hidráulico que había en el vado del ejido Santa Elena, el cual se llevó la tubería de agua potable.

Dicha línea abastece a los ejidos Santa Elena, San Rafael de Abajo y San Marcos, mismos que se quedaron sin agua potable, aproximadamente tres mil personas.

El SIMAS implementó de inmediato un sistema de abasto mediante pipas, las cuales tenían que hacer un recorrido enorme porque no hay pasada por el vado, de tal manera que tenían que irse hasta el ejido San Felipe y por ahí cortar en un camino de terracería hasta llegar a la carretera que lleva a San Marcos.

Las pipas estuvieron realizando esos viajes durante sábado, domingo y lunes, a pesar del rodeo y del gasto que representaba en combustible y tiempo.

Ferniza Garza agregó que afortunadamente para el lunes el cauce del Nazas bajó en forma considerable, de tal manera que pudieron comenzar los trabajos de reposición de la tubería que se había perdido. Se trata de tubería de ocho pulgadas de diámetro la que alimenta las comunidades ya mencionadas.

El personal del Sistema estuvo laborando horas extra a partir del lunes, de tal manera que ayer por la mañana lograron rehabilitar el tramo de la red que se había dañado y se reanudó el paso del agua potable hacia los tres poblados.

El gerente del organismo reconoció que esta situación provocó la molestia de los habitantes de Santa Elena, San Marcos y San Rafael de Abajo, pero que fue una situación natural fuera de control de la dependencia que por fortuna se pudo reparar en un tiempo razonable.

“Si el paso del agua siguiera igual, nos hubiéramos tardado en la reparación alrededor de una semana, lo que hubiera complicado las cosas para los habitantes de esos poblados”, dijo.

Pero la obra pudo llevarse a cabo y los habitantes sufrieron el desabasto por espacio de tres días, periodo que se les estuvo atendiendo con los viajes a través de las pipas.

Saulo Larriva

http://www.milenio.com/node/552249

 

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