El vasto río Grande, origen de numerosas batallas legales


Julián Aguilar
The Texas Tribune | 2013-12-18 | 23:45

Laredo— Muchos texanos que radican en la frontera con México comparten la leyenda de la Llorona, una arrepentida madre que se dice ahogó a sus hijos en el río Grande. Y transmiten otro mito: en cuanto uno bebe aquí el agua potable procedente del río, ya no se va de la región.

Tales historias increíbles constituyen una oda al río de mil 900 millas (3 mil kilómetros) de longitud conocido como río Bravo para los mexicanos, cuyas relación y propiedad del afluente son tan sólidas como las de sus vecinos del Norte.

Los investigadores dicen que el río Grande es uno de los afluentes de agua más estudiados y polémicos en América del Norte.

Pero habiendo varios niveles de gobierno de dos países tomando decisiones que influyen en él, el río Grande se ha convertido en tema de batallas legales entre estados y países que se han intensificado durante la persistente sequía.

“Es obvio que no hay nada como” el río Grande, dijo Gabriel Eckstein, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Texas A&M y director del Proyecto de Derecho sobre Aguas Internacionales. “Se trata de un río fronterizo entre entidades de Estados Unidos y a nivel internacional. Hay mucha gente que tiene que ver con jurisdicciones y leyes que se aplican”.

El río nace en Colorado aproximadamente a 12 mil pies (3 mil 700 metros) sobre el nivel del mar, desviándose a través de Nuevo México y formando la frontera de Texas y México entre el estado de Chihuahua y la ciudad de El Paso.

En El Paso, el río avanza por un canal de concreto cuyas orillas a ambos lados de los puentes internacionales contienen más graffiti que maleza.

En el sur de Texas y el Valle del Río Grande, alcanza tal profundidad y ancho que año con año se ahogan varias personas que intentan cruzarlo.

Los habitantes locales sostienen que las barreras artificiales no hacen falta debido a este límite natural.

Es en la frontera de Nuevo México donde las necesidades de agua y las interpretaciones individuales sobre las leyes generan una controversia. Nuevo México y Texas se hallan inmersos en una demanda acerca de la extracción de agua subterránea. Texas argumenta que su vecino está permitiendo demasiado bombeo, lo cual reduce el flujo del río a su llegada a Texas.

El convenio de 1938 firmado entre Colorado, Nuevo México y Texas rige la manera en que se distribuye el agua entre los estados. Eckstein señala que el acuerdo no toma en cuenta las diferencias en las prácticas estatales.

“¿Se les permite hacerlo? Esa es otra pregunta”, manifestó. “Nuevo México posee leyes distintas para el agua subterránea que para la que se encuentra en la superficie, y no está claro si el convenio tiene que ver con eso”.

Mientras el río Grande continúa hacia el suroriente, las necesidades intraestatales provocan más discordia en Estados Unidos.

Tom Miller, director del Centro de Ciencia Ambiental Lamar Bruni Vergara en Laredo, dijo que en dicha población hay personas monitoreando la propuesta del Gobierno municipal de San Antonio que traería agua de los manantiales San Felipe al Condado Val Verde.

Los manantiales alimentan el río, y Miller señaló que dicha acción dañaría a uno de los pocos cientos de manantiales que quedan en una entidad donde antes había miles.

“Nos preocupa mucho esta transferencia de agua entre cuencas”, dijo Miller, cuya oficina en el condado Webb se localiza a unos cuantos pies de la ribera del río Grande. “¿Cómo afectará el nivel freático general del río? y ¿bajará de manera que se batallará más para trasladar el agua a su destino? ¿Cómo nos afectará a nosotros?”

Funcionarios de San Antonio manifestaron que considerar la opción es algo que resulta necesario a fin de satisfacer las necesidades de crecimiento de la ciudad, las cuales la sequía ha intensificado.

En Eagle Pass, aproximadamente a 60 millas (100 kilómetros) corriente abajo de Del Río, la batalla por una mina de carbón y su potencial impacto en el río son causa de disputa entre Estados Unidos y México.

Durante años, funcionarios locales y defensores del medio ambiente han intentado detener la expansión hacia Texas de una mina de carbón de propiedad mexicana, alegando que contaminaría el río, el cual constituye la principal fuente de agua para la ciudad.

La compañía, Dos Repúblicas, tiene una filial en México que ya está extrayendo carbón de bajo nivel y está vertiendo al río parte de sus desechos, dijeron habitantes de la localidad.

Una vocera de la empresa señaló que se está cumpliendo con todas las regulaciones, mientras que la compañía ya recibió el permiso que solicitó a la Comisión Ferrocarrilera de Texas.

Una coalición de opositores a la mina de carbón, que incluye al condado Maverick, el Gobierno de Eagle Pass, el Distrito Hospitalario del Condado Maverick y la Asociación Ambiental del Condado Maverick, presentó una demanda en un tribunal estatal de distrito pidiendo que se anule la decisión. Se tiene programada una audiencia para febrero, dijo George Baxter, el presidente de la asociación defensora del medio ambiente.

Miller y otras personas también se hallan monitoreando en Laredo para ver si la Patrulla Fronteriza vuelve a iniciar un proyecto con el objetivo de eliminar en el lado estadounidense del río Grande de una especie invasora llamada carrizo.

Las altas plantas que no son originarias de la región absorben agua del río, pero el interés que la Patrulla Fronteriza tiene en eliminar la maleza es con el propósito de impedir que evadan la detección traficantes y quienes buscan cruzar ilegalmente.

El programa piloto, el cual comenzó en marzo del 2009 y se limitó a 25 acres cuadrados (10 hectáreas cuadradas) a lo largo de 1.1 millas (1.8 kilómetros) en Laredo se suspendió a los pocos meses debido a las inquietudes medioambientalistas por la fumigación aérea con un herbicida.

“El calendario del proyecto volvió a programarse a fin de dar a los agentes de la Patrulla Fronteriza más tiempo para responder a las inquietudes de la comunidad”, se indicó en un comunicado emitido en el 2009 por la dependencia.

“Con dicho objetivo, los funcionarios de la dependencia se comprometen a que la aplicación aérea del herbicida, la cual hasta ahora ha sido lo que más inquietud ha generado en la comunidad, no sea uno de los métodos empleados cuando se reanuden las labores”.

La Patrulla Fronteriza agregó necesitar tiempo para aclarar la “desinformación” existente en torno al proyecto.

La oficina de asuntos públicos del sector Laredo de la Patrulla Fronteriza no respondió a la solicitud en que se pedía información actualizada acerca de los esfuerzos de erradicación.

http://diario.mx/El_Paso/2013-12-18_813a29ea/el-vasto-rio-grande-origen-de-numerosas-batallas-legales/

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