El Zapotillo, lleno de “medias verdades”

 

El Zapotillo, lleno de “medias verdades”

Consultor señala que no es claro el beneficio de la presa para Guadalajara.

  • 2011-04-11•Ciudad y Región

 
 
Aprovechar el agua de lluvia, una de las muchas opciones que tiene la ZMG para surtirse del vital líquido.

Ni el sentido común, ni el análisis integrado del problema del agua dejan claro el beneficio que la presa El Zapotillo dejará a la ciudad de Guadalajara, advierte el consultor en la materia Arturo Gleason Espíndola. En contraste, afirma que si la ciudad gestionara sus problemas y sus oportunidades hídricas, recuperaría siete mil litros por segundo para hacer frente a sus necesidades básicas.

En medio de la polémica que se ha desatado por la construcción del vaso artificial, que inundaría los poblados de Temacapulín, Acasico y Palmarejo, el académico e investigador de la Universidad de Guadalajara repasa las diversas justificaciones que han dado la Comisión Nacional del Agua y el gobierno de Jalisco para edificar el embalse, y le parece que se recurre a la vieja receta de aumentar la oferta de agua sin cuidar otros elementos, además de que no hay claridad respecto a cómo se conducirá el agua a la ciudad.

“En un principio el propósito principal de la presa era llevar agua a León y a Los Altos de Jalisco y en tercer término se planteaba dejar correr aguas abajo de la presa [regular] 500 millones de metros cúbicos para la zona conurbada de Guadalajara. En los documentos oficiales [CNA, 2008], no se establece cómo se va conducir esta agua a la ciudad. No existe el proyecto de conducción de agua para la zona conurbada de Guadalajara. Sólo se le asigna una cantidad de agua, pero no hay proyectos de conducción, ni potabilización y redes de distribución. La ciudad no es la prioridad y sólo se trata de abonar a la causa de la construcción de la presa, mandando un mensaje de urgencia que no tiene sustento”, indica en un documento elaborado a solicitud de este diario.

El discurso oficial también señala que “existe la gran necesidad que tiene la urbe tapatía de contar con mayores volúmenes de agua para satisfacer la demanda actual y futura” (Público Milenio, 8 de abril de 2011), pero Gleason Espíndola advierte: “No hay acciones que encaminen a la reducción de la demanda de agua por parte de los ciudadanos a través de la sustitución de cisternas de WC, regaderas ahorradoras, además de que el SIAPA autoriza sin planeación la construcción de nuevos desarrollos que demandan más agua. Se privilegia el enfoque de aumentar la oferta cueste lo cueste”.

También se detiene en el mensaje del propio Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA): “Hoy en día, por la escasez de agua, tenemos instrumentado un programa de rotación de servicio que afecta a 461 colonias cada quince días, que representa a una población superior a un millón 600 mil personas, por lo que es urgente que contemos con nuevas fuentes de abastecimiento, ya que éstas no se llevan a cabo desde hace 20 años” (Público Milenio, ídem)

Su respuesta: “No se necesita una nueva fuente de suministro, se necesita urgentemente arreglar el sistema hidráulico de la ciudad: abatir las fugas en la red de distribución, actualmente 40 por ciento del volumen de agua producido no llega a las edificaciones. No existe un plan integral para restaurar y mejorar kilómetros de redes de agua potable. Reparación de colectores de aguas negras que contaminan los acuíferos. Restauración y protección de las zonas de recargas. Reuso de aguas grises y aguas residuales. Captación de agua de lluvia a nivel doméstico y urbano. Rescate y aprovechamiento de los manantiales que arrojan sus caudales al drenaje [Parque Tucson, Colomitos, Colomos y otros 30 más]. Restauración de las galerías filtrantes que captan aguas subterráneas y brindan agua en Los Colomos”.

Advierte: “Es injusto destruir otras comunidades cuando una ciudad como Guadalajara tiene un manejo deficiente de agua. Lo primero es lo primero; arreglar el sistema y aprovechar los recursos hídricos que ya se tienen en la ciudad”.

Así, “se maneja más un discurso de aumentar la oferta cueste lo que cueste, ignorando deliberadamente las acciones de reducir la demanda de agua y buscar el aprovechamiento del agua en la misma ciudad”, y “es evidente que la destrucción de los ecosistemas por la construcción de la presa es inevitable”.

Guadalajara • Agustín del Castillo
 

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