Entre copal y música prehispánica, habitantes de Tetela protegen sus manantiales de la mina – Puebla


 Javier Puga Martínez | La Jornada de Oriente | Octubre 21, 2013.

Comenzaron siendo menos de 50 los que se reunieron en la plaza principal de Tetela de Ocampo para la marcha programada la tarde de este sábado, que tenía como único propósito clausurar simbólicamente la mina Espejeras.

Pero al salir de la plaza y cruzar las primeras calles ya eran cientos y cientos. La carretera que conduce hacia Ixtacamaxtitlán se volvió intransitable, y al llegar a La Cañada superaban las cinco mil almas que, caminando, en autos, en motos y hasta en caballos llegaron a los manantiales de donde surge el río  Papaloateno, y que se encuentran justo debajo de los barrenos donde Frisco quiere encontrar oro.

De iniciar una mina subterránea o a cielo abierto, estos cuerpos de agua desaparecerían, y los habitantes están conscientes de ello. Por eso aquí se realizaron por vez primera los rituales prehispánicos de salutación a los cuatro puntos cardinales, así como de purificación con copal al agua y a los asistentes, en medio de sonidos de una flauta y una concha de mar.

A más de uno se le enchinó la piel cuando, tomados todos de la mano, comenzaron a murmurar: “no a la mina”. Así en voz baja, una y otra vez, haciéndose uno con el medioambiente.

Muchos jóvenes, que quizás fue la gran mayoría de quienes conformaron la marcha, no habían tenido oportunidad de presenciar un rito como éste, como tampoco habían tenido la necesidad de defender lo que hoy por hoy consideran suyo, su patrimonio: el cerro Espejeras y los manantiales de agua que de este emanan.

“Nadie va a venir a decirnos qué hacer con nuestro pueblo. Aquí nacimos y aquí hemos de morir”, comentó Karla, una estudiante de bachillerato que no dejaba de tomar fotos y videos con su teléfono celular para después “subirlos” a Facebook y a YouTube. “El mundo debe saber qué está pasando aquí y Carlos Slim Helú debe saber que estamos unidos”, agregó.
Los habitantes de Tetela saben que no están solos. La presencia de otros activistas tanto de Puebla como de la ciudad de México y otros estados del país los fortalece, además de que reconocen que su movimiento ha tenido una difusión en los medios de comunicación que ellos mismos no esperaban.

No hubo grupos políticos y no fue permitida la presencia de representantes de partidos ni del presidente municipal. Supieron que en cuanto se desvirtúe el sentido ciudadano de su lucha, entonces se habrá perdido la batalla. Por eso hicieron más intensos sus ruegos a la “madre naturaleza” prehispánica para que ella se ayude y los ayude en esta “batalla contra los poderosos”. Quizás sus ruegos fueron escuchados: en cuanto el copal se esparció en el aire y el murmullo “no a la mina” terminó, comenzó a llover.

http://www.lajornadadeoriente.com.mx/2013/10/21/entre-copal-y-musica-prehispanica-habitantes-de-tetela-protegen-sus-manantiales-de-la-mina/

 

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