Escasez de agua, jinete del apocalipsis para el Valle de México

Escasez de agua, jinete del apocalipsis para el Valle de México

Jorge A. Romero

@YorchAromero
dom 8 ene 2012

Sea quien sea el próximo jefe de gobierno de la Ciudad de México (Miguel Ángel Mancera, Alejandra Barrales o incluso -si tal escenario deviniera en realidad- Beatriz Paredes o Demetrio Sodi), cualquiera tendrá enfrente la aguda escasez de agua que amenaza no sólo a la capital, sino a todo el centro y norte de México.

La crisis de escasez en el Valle de México ya no es un tema de ciencia ficción: al menos desde hace un quinquenio la ciudad ha estado a punto de quedarse sin agua para al menos un tercio de sus habitantes. Recuerde la crisis en 2008, cuando el gobierno de la Ciudad incluso mandó hacer carteles que con letras color rojo nos advertían: la ciudad podría quedarse sin agua el próximo año.

Afortunadamente esa ocasión en el último tercio del año llegaron lluvias extraordinarias que surtieron a la cuenca del Cutzamala, que provee de 30 por ciento del líquido que consume no sólo el Distrito Federal, sino los municipios conurbados del Estado de México, al oriente, norte y poniente de la capital del país.

Por supuesto la solución fue sólo temporal, pues el sistema Cutzamala (que extrae el líquido de la cuenca del mismo nombre que incluye a los estados de México y Michoacán) ya muestra signos de agotamiento luego de más de tres décadas de operación.

Pero lo que ocurre en el Sistema Cutzamala, cuya sobrevivencia depende de las lluvias, no es lo peor, el otro 70 por ciento del líquido que surte a los hogares de la Zona Metropolitana del Valle de México proviene del subsuelo, esto es de pozos que aún succionan el poco líquido que se conserva en sus mantos acuíferos.

El problema no es menor, pues casi todos los acuíferos están sobreexplotados, es decir, se les extrae más líquido del que se les recarga de forma natural. Es por esa sobreexplotación que se explica el hundimiento de la ciudad, no sólo en su zona centro, sino en su parte oriental, donde nuestros antepasados pudieron admirar extensos y hermosos lagos.

Como difícilmente el próximo jefe de gobierno buscará en el ahorro y en la reparación de fugas la solución al grave problema (se calcula que 30 por ciento del agua se pierde en la red), es muy probable que quien gobierne eche a andar un plan para hurgar en cuencas vecinas, cada vez más lejanas, una nueva fuente para la insaciable sed de la ciudad.

Algunas de las fuentes que podrían proveer de agua al Valle de México se encuentran en los estados de Hidalgo y Veracruz. En lo que respecta a la primera entidad, un acuífero situado en la región Tula-Tepeji podría ser una solución a corto plazo, sobre todo porque es una zona cercana.

La otra hipotética fuente de abastecimiento para el Valle de México podría ser el río Pánuco, que forma parte de la cuenca del mismo nombre. En ese caso, la obra de ingeniería que podría hacer realidad traer agua desde Veracruz hasta el Valle de México sería extraordinariamente costosa, lo que pondría en duda su viabilidad.

El que suceda a Marcelo Ebrard estará obligado a sentarse a reflexionar y estudiar escenarios para garantizar la sustentabilidad hídrica de la capital del país, hoy seriamente comprometida gracias a su imparable expansión.   

http://sdpnoticias.com/columna/6784/Escasez_de_agua_jinete_del_apocalipsis_para_el_Valle_de_Mexico

Leave a reply