Falta de agua podrá colapsar al estado en los próximos 8 años

Falta de agua podrá colapsar al estado en los próximos 8 años

Miércoles, 29/Dic/10 01:10 Francisco Trejo

  •  Política verde es más que tomarse una foto plantando un árbol: ambientalistas
  •  La zona de San Francisco-Cobos-Parga guarda potencial ecológico y turístico

Al rendir protesta como Gobernador, Carlos Lozano de la Torre se comprometió a ejercer una política a favor de un estado verde, responsabilidad que no es olvidada por los entusiastas del tema, Carlos Flores (activista) y Miguel Vázquez (investigador en paleontología), miembros activos de la Fundación Zoológica de Aguascalientes, quienes por el momento están trabajando al sur de la ciudad, en la microcuenca San Francisco-Cobos-Parga, llamada así porque es donde confluyen tres arroyos.

 

De acuerdo con los dos ambientalistas, esa microcuenca es un área de al menos cuatro mil hectáreas donde se da filtración de agua al acuífero y hay una gran riqueza biológica, incluso con especies en peligro de extinción, junto con yacimientos arqueológicos. La sociedad zoológica de Aguascalientes lleva cinco años interesada en la zona, teniendo el paleontólogo Vázquez ya registradas 25 especies de mamíferos y vertebrados fósiles.

 

Flores insiste en que a pesar de la riqueza faunística, la región de Cobos no debe convertirse en una isla, definiendo estas como las áreas naturales que quedan después de que no se conserva lo que hay alrededor de ellas, señala que si “queda una isla con la biodiversidad, con una mancha de vegetación separándola de la ciudad, a la larga la isla no puede sobrevivir porque está aislada y no se abre a los intercambios genéticos ni procesos evolutivos”.

 

Al cuestionar a los ambientalistas sobre si están llevando a cabo alguna gestión respecto al uso de la microcuenca, responden que eso es asunto de gobierno “nosotros estamos trabajando en sociedad con los vecinos para materializar áreas de esta naturaleza, que se vuelvan un ordenamiento ecológico popular o al menos que no se destruya el ecosistema”, comenta Flores quien precisa que la microcuenca en su mayoría es propiedad privada e incluso propiedad ejidal, siendo el paso siguiente llegar a un conceso con los propietarios, aprovechando la importancia que tienen sus terrenos, explicarlo y que ellos estén de acuerdo, para luego conservarla, si así fuera su voluntad.

 

Sobre el trato de los pobladores de la microcuenca Cobos-San Francisco-Parga, Flores responde que el área es cuidada dada las actividades agropecuarias de sus pobladores, quienes por su condición de productores se muestran respetuosos al medio ambiente, “si las tierras no fueran útiles y hubiera marginación, ya se habría vendido a marginadores”, cayendo así en un círculo vicioso donde las tierras cuestan más destruidas que en su estado original.

 

Especies que habitan en Cobos tienen miles de años en la zona, explica el paleontólogo Vázquez, como la “tortuga casquito” y el lince, las cuales de acuerdo a los restos fósiles encontrados, convivieron con seres extintos como el diente tigres de sable. Aquí entra, para Vázquez, una idea de modelo de negocio por medio de un museo de sitio en beneficio de la comunidad y administrado por un comité conformado por las llamadas guardias ambientales, “en su mayoría son mujeres, las cuales están empapadas de la historia de Cobos y en un momento podrían estar capacitadas para mostrar la riqueza histórica y biológica de la microcuenca”.

 

Flores menciona también que es importante un arraigo de la población a sus regiones naturales, que haya un sentido de pertenencia para que se valoren y cuiden, “las ven inútiles y piensan que no son valiosas, se venden y finalmente una región con una función que ayuda a los mantos acuíferos queda destruida”. 

 

Para ambos activistas es importante fomentar la conciencia social para la creación de una red de áreas prioritarias de conservación para el municipio, un cinturón verde, que son lugares (como Cobos) donde se filtra gran parte del agua que se consume del acuífero, no sólo son pulmones de la ciudad al capturar toneladas de carbono, sino también fábricas de agua, que expresa Flores “nos permitirán tener continuidad como habitantes, sin agua no hay futuro”.

 

El acuífero de Ojocaliente, indican los miembros de la Fundación Zoológica, está tan abatido que el agua se extrae incluso de 250 metros de profundidad cuando antes estaban entre tres y cuatro metros de nivel del suelo, “faltan por lo menos ocho años para tener una gran crisis de agua, de abasto. Las nuevas administraciones tienen un gran problema y reto, lo que se debe hacer, aparte de reutilizar aguas, es tener una política de cero tolerancia a la deforestación que hay”, cuenta alarmante el ambientalista Flores, definiendo deforestación, aparte de su acepción tradicional, como el hecho de fraccionar donde antes se encontraba biodiversidad.

 

¿Las palmeras del pasado sexenio eran plantas aptas para la ciudad? Los dos defensores de la naturaleza lo niegan rotundamente, dado que ni siquiera eran afines con el clima de Aguascalientes y consumían demasiada agua, “al contrario del mezquite”, precisa Vázquez, complementando Flores con un contundente “esa agua que gastas en regar camellones, puedes gastarla en producir alimentos, que por cierto Aguascalientes produce el 1% de su consumo, por mencionarte una prioridad al líquido.”

 

Otro asunto relacionado con la naturaleza que atañe a los gobiernos municipales y estatal, es la falta de vegetación en las colonias populares, “desde la ley se debería obligar a los fraccionadores para que sus compradores tengan una situación digna, se instalan microbanquetas, se plantan algunos árboles, por requisito y sin dar seguimiento”, cuenta Flores, quien concluye opinando que una política verde debe ser más que plantar árboles un domingo y tomarse la foto. Es cuestión de compromiso.

http://lajornadaaguascalientes.com.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=19158:falta-de-agua-podra-colapsar-al-estado-en-los-proximos-8-anos-&catid=5:sociedad-y-justicia&Itemid=11

 

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