Fracasa saneamiento de la Bahía; 80% de aguas residuales no son tratadas

 

Veracruz – 2014-05-31 08:35:59 – Israel Hernández / AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO

 

El Plan Integral de Saneamiento de la Bahía de Veracruz, iniciado en 2003 y concluido en 2010, para evitar la descarga de aguas residuales al mar ha fracasado.

El 80 por ciento de las aguas residuales que generan los cerca de 850 mil habitantes de la zona metropolitana de Veracruz no son tratadas y llegan totalmente crudas al Arroyo Moreno, al río Jamapa y las aguas del Golfo de México.

El quebranto financiero que vive el Sistema de Agua y Saneamiento Metropolitano ha repercutido en la calidad del servicio ofrecido a los veracruzanos, pero también, ha condenado a muerte a cientos de especies de flora y fauna que habitan en los cuerpos de agua.

Junto con los desechos, al mar también se tiraron los mil 200 millones de pesos que el SAS Metropolitano invirtió durante 7 años para intentar sanear el pedazo del Golfo de México que hay frente a Veracruz.

Gaspar Monteagudo Hernández, exregidor de Boca del Río y especialista en medio ambiente, aseguró que ninguna de las 18 plantas de tratamiento de aguas residuales funciona al 100 por ciento de su capacidad.

“La gran mayoría de las plantas construidas están paradas y nada más están desviando el agua que les llega para mandarla directamente a los mantos freáticos, sin ningún proceso de limpieza”.

“Las plantas de El Floresta, Olmeca, Las Vegas, la del WTC, El Dorado e incluso la de zona norte en Rafael Cuervo, no operan o en su caso lo hacen a una capacidad mínima”.

“Esto no es de ahora, llevo 3 años señalando la contaminación sistemática a la que sometemos al río Jamapa, al Arroyo Moreno y al mar”, detalló.

La acusación encabezada por Gaspar Monteagudo y un grupo de ambientalistas se queda corta ante la realidad que aqueja a la zona metropolitana conformada por Veracruz, Boca del Río y Medellín.


EN EL ABANDONO

Tan solo las 4 plantas de tratamiento de aguas residuales construidas al margen del Arroyo Moreno y de la zona de amortiguamiento hidráulico que proporciona el manglar, están prácticamente abandonadas.

Inconclusa, la planta de La Tampiquera se encuentra en obra negra, con apenas unos transformadores instalados en su parte exterior y un equipo especial que está expuesto al sol y a las lluvias.

A un costado del inmueble ubicado en la calle Banderas, un canal de aguas negras conduce los desechos de los habitantes de la zona hacia el mangle de la Reserva Natural Arroyo Moreno, y de paso, calman la sed de un caballo amarrado a un poste cercano.

De acuerdo al proyecto del SAS Metropolitano, dicha obra debió estar lista en 2012, sin embargo un adeudo de 20 millones de pesos a la empresa constructora mantienen los trabajos detenidos.

La planta de tratamiento Carranza, ubicada al pie del Canal de la Zamorana y del manglar, aparentemente funciona bajo condiciones normales.

Al inspeccionar si en realidad operaba, los trabajadores insistieron en que continúa tratando las aguas residuales y no se han registrado cortes de energía eléctrica.

Cabe recordar que durante el 2013, la planta generó por lo menos 3 inundaciones con aguas negras en la colonia Venustiano Carranza porque su operación se detuvo por un adeudo que el SAS mantiene con la Comisión Federal de Electricidad.

Quinientos metros al norte de la planta Carranza, la planta de tratamiento de aguas Las Vegas no recibe un solo metro cúbico de líquido y permite que los desechos sean descargados hacia el canal que también conduce al Arroyo Moreno.

A escasos 5 metros del acceso, el cual se mantiene cerrado con un candado, una tubería desfoga a cielo abierto las aguas residuales que generan los habitantes del fraccionamiento Las Vegas.

SOLO CLORO

El agua contaminada es recibida por un canal repleto de lirio y maleza, condición propicia para inundar la zona en temporadas de lluvias.

La planta de tratamiento Olmeca, una de las obras más significativas dentro del Plan Integral de Saneamiento de la Bahía, es custodiada por un trabajador del SAS que aseguró encargarse de inspeccionar el proceso de cloración del agua.

En el lugar es imposible ver gente trabajando, no obstante, explicó que por la tarde arribaría más gente a laborar.

“Luego vamos a limpiar los tanques que envían el agua ya limpia, pero ahorita no porque está fuerte el sol y preferimos hacerlo más tarde (…) Mientras voy poniendo el cloro a los litros que recibimos”, expresó.

Se le preguntó por el encargado de la planta y dijo que “el ingeniero” no ha visitado la zona y tampoco sabe de él porque la empresa retiró los radios de comunicación por la falta de recursos.


Se paga por algo que no realizan

Monteagudo Hernández cuestionó el manejo financiero del organismo, ya que al detener la operación de las plantas de tratamiento también deberían dejar de cobrar a los usuarios el saneamiento.

“En el recibo que llega a tu casa se desglosan los servicios que pagas. Por agua es tanto, por drenaje y alcantarillado es otra cantidad y por saneamiento equis monto. No te regalan nada, el usuario termina pagando algo que no se hace”.

El presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Veracruz, Fernando Ortiz González, indicó que los centros de hospedaje ubicados en la zona costera han optado por instalar sus propias plantas de tratamiento.

“Por cuestión de normas ambientales y por evitar arrojar desechos a las playas los hoteles cuentan con su propia planta, pero sólo los que están al pie del mar. El resto deben conectarse a la red pública y pagarle al SAS.

“Como organismo empresarial no tenemos ningún problema en pagar por el saneamiento, sin embargo creo que no están invirtiendo lo que captan por ese concepto”, dijo.

LAS PLAYAS

Ortiz González comentó que en el SAS no se pueden dar el lujo de enviar los desechos crudos al mar, ya que en Veracruz las playas son el principal activo turístico.

El ambientalista Gaspar Monteagudo, señaló que el organismo simula tratar el agua residual y solo agrega cloro y otros químicos para eliminar parcialmente los organismos maliciosos.

“Recuerdo que hace un año logramos que cerraran el pozo 52 en la zona de Laguna Real, porque estaban extrayendo el agua de donde los habitantes de GeoVillas del Puerto arrojaban sus desechos.

“De ahí mandaban el agua a la planta y agregaban cierta cantidad de cloro y otras sustancias por cada litro, eso no es tratar el agua y mucho menos sanear. Aparte de que envían todos los desechos a los mantos freáticos, ofrecen una pésima calidad del agua”.

Monteagudo Hernández alertó que el agua potable no es apta para consumo humano, por lo que llamó a no ingerirla bajo ninguna circunstancia.

“Si las plantas de tratamientos de aguas residuales no trabajan o lo hacen a cierta capacidad, no quiero pensar cómo funciona la potabilizadora de El Tejar o en qué condiciones están los 80 pozos que existen”.

Expuso que ya se han registrado casos documentados de enfermedades de la piel a causa del agua proporcionada por el Sistema de Agua y Saneamiento Metropolitano.

 

http://www.imagendelgolfo.com.mx/resumen.php?id=41007338

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