HABITAN 16 MILLONES EN ZONAS CONURBADAS

La invasión de asentamientos y negocios en la zona federal aledaña a presas impiden un manejo hídrico adecuado, según datos de la Conagua

En temporada de lluvias los ríos se desbordan y dañan la estructura de puentes y carreteras.

Lunes, 28 Julio 2014

Agencia Reforma

 

Cd. de México.- Por vivir en inmediaciones de presas, ríos y lagos, 16 millones de mexicanos están expuestos a inundaciones.

Felipe Arreguín, subdirector técnico de la Conagua, asegura que se trata de invasiones que afectan el funcionamiento de los embalses y el control de avenidas torrenciales de ríos durante la temporada de lluvias.

Al mismo tiempo, advierte, elevan el grado de vulnerabilidad de la población que vive en esos sitios.

De acuerdo con un diagnóstico de la dependencia, 162 mil kilómetros cuadrados del territorio nacional son susceptibles de inundarse. Dicha extensión es similar al municipio mexiquense de Huehuetoca.

El documento refiere que la zona federal aledaña de al menos 100 presas está ocupada por viviendas y negocios.

Ejemplo de ello son los asentamientos sobre Valle de Bravo, en el Estado de México; La Boca, en Nuevo León; Plutarco Elías Calles, en Aguascalientes; Chicoasén, en Chiapas, y la laguna de Yuriria, en Guanajuato.

Asimismo, advierte que 80 por ciento de los 8 mil 410 kilómetros de ríos que pasan por zonas urbanas tienen algún grado de invasión. Como por ejemplo, el Río Bravo en Tijuana, Grijalva y Carrizal en Tabasco; Motozintla Chiapas y Santa Catarina en Monterrey.

En tanto, los 20 lagos más importantes a nivel nacional, como Chapala, en Jalisco; Pátzcuaro y Zirahuén, en Michoacán, y El Rejón, en Chihuahua, también reportan asentamientos de casas y negocios en sus alrededores.

 

Resistencia a desfogue

La invasión de asentamientos y negocios en la zona federal aledaña a presas impiden un manejo hídrico adecuado, aseguró Felipe Arreguín, subdirector técnico de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

En entrevista, indicó que el desfogue de presas se ha visto afectado por la resistencia de algunos poblados.

Por ejemplo, explicó Arreguín, la presa Peñitas, ubicada en Chiapas, puede descargar 17 mil metros cúbicos por segundo, pero la

acción se reduce a mil 200 por la presencia de viviendas en las inmediaciones del embalse.

Otro caso se registra en la presa Cointzio, en Michoacán, donde el desfogue se ve limitado a 20 metros cúbicos por segundo cuando su capacidad máxima es de 400.

“En el Comité Técnico de Operación de Obras Hidráulicas se pidió sacar agua de la presa Peñitas, mil 400 metros cúbicos por segundo. Pero ya están protestando algunos grupos que están dentro del cauce y las autoridades los apoyan”, manifestó.

“Ellos piden que no se saquen los mil 400, sino bajarle a mil 200, pero el director del organismo es muy firme porque tiene la instrucción de que tenemos que sacar el agua y hacerle espacio a las presas para que bajen por el río Grijalva.

“Si está diseñado para 17 mil metros cúbicos por segundo deberían de pasar”, agregó.

Los pobladores que ponen resistencia, expuso, pertenecen a los municipios de Cárdenas y Nacajuca.

“Como van invade e invade, algún día esa presa va a descargar y obviamente a esos invasores van a ser a los primeros que va afectar, van a tener problemas y van a decir que es la presa, pero lo que pasa es que se han metido y le estás quitando su capacidad”, puntualizó.

http://www.elmundodeorizaba.com/noticias/pais/1597480-pa1

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