Humedales construidos, una opción para eliminar el arsénico del agua

 

Humedales construidos, una opción para eliminar el arsénico del agua

Opinión de
  (María Teresa Alarcón Herrera)



María Teresa Alarcón Herrera | Opinión | Fecha: 2013-08-17 | Hora de creación: 22:18:17 | Ultima modificación: 01:56:12

La prolongada sequía y el avanzado agotamiento de presas, lagunas y ríos en Chihuahua y otras partes del norte de México obliga a recurrir a los acuíferos subterráneos para abastecer de agua a la población, la cual, aunque más limpia desde el punto de vista bacteriológico,  no lo es necesariamente desde el químico.

Es bueno ofrecer una alternativa de disposición de agua a la gente, pero el problema en México y en el mundo es que por cuestión natural y geológica se tiene presencia de elementos potencialmente tóxicos como el arsénico y flúor en los acuíferos en mayor o menor cantidad.

Actualmente en todo el país, sobre todo al centro y  norte, se bebe el agua del subsuelo, por ejemplo, en el estado de Chihuahua hay más de 300 plantas de osmosis inversa para tratar el líquido que se extrae de los mantos freáticos.

El equipo además de requerir una alta demanda de energía eléctrica, genera una cantidad importante de residuos con contenidos de arsénico y flúor que por lo general se disponen en el drenaje o para irrigar tierras cultivables e indirectamente para el consumo animal.

La presencia de arsénico se detecta en muchas fuentes de agua potable en México, donde el estado de Chihuahua, ubicado en la zona semiárida, es una de las entidades más afectadas con el origen natural de este elemento contenido en el agua subterránea.

Está comprobado que el agua potable con altas concentraciones de arsénico causa serios problemas de salud en muchos países alrededor del mundo ya que es un agente carcinógeno, mutágeno y un agente que deteriora el sistema inmunológico.

Para quitar contaminantes del agua, se debe someter a diferentes tratamientos dependiendo del tipo de residuos que contiene y la calidad que se desea obtener en función del uso que será destinada, para consumo humano, agrícola, industrial, entre otros.

DESARROLLO. Atendiendo a esta problemática, el Centro de Investigación en Materiales Avanzados (Cimav), ubicado en el Complejo Industrial Chihuahua, en la ciudad de Chihuahua, desarrolló un humedal construido con el cultivo de una planta nativa de nombre Eleocharis macrostachya, llamada comúnmente “junquilla”, asegura una capacidad de retención en el medio poroso que la soporta de hasta el 90 por ciento del arsénico del agua.

El humedal y su vegetación permite disponer concentraciones de salida por debajo de 0.025 mg/l, una cantidad permitida para líquido potable.

Después de 10 años de investigación, tres de los últimos en conjunto con el Instituto Catalán de Investigación del Agua, se ofrece este sistema de tratamiento del agua para ser desarrollado en municipios rurales que actualmente arrojan miles de litros de agua de rechazo del proceso de osmosis inversa con altas concentraciones de arsénico al drenaje, ríos, acequias o directamente en cultivos.

El sistema de osmosis inversa se usa para purificar el agua subterránea a través de aplicar una presión al flujo y  pasarla a través de una membrana para su tratamiento, pero del otro lado siempre se tiene una determinada cantidad de rechazo. Aunque las eficiencias de las membranas se han mejorado, hasta hace poco eran del 50 por ciento.

Los administradores del agua deben tener en cuenta la disposición de esos residuos pero ahora desafortunadamente se van al drenaje y en algunos casos se usa para riego. Pero hay que tomar en cuenta que el arsénico no se va a destruir y al tener contacto con cultivos va a contaminar la parte superior de la tierra y con el tiempo eso genera un impacto de deterioro de la calidad del suelo.

Dependiendo del tipo de cultivo, la planta puede adsorber o no el arsénico y llevarlo hasta el fruto, como lo es en el caso del arroz, que se siembra al centro del país; en Chihuahua se siembra melón, sandía, chile y otros, y hasta el momento no se sabe si asumen parte del arsénico contenido en las aguas de rechazo del proceso de la osmosis inversa, lo cual es ahora es otro de los temas de investigación en el Cimav.

No se puede seguir disponiendo indebidamente de los residuos de la osmosis inversa, por lo que una alternativa de tratamiento en municipios rurales son los humedales construidos de flujo sumergido, que es un medio poroso de arena con plantas, básicamente.

Llevó 10 años de investigación saber cuáles plantas eran aptas para fito-filtrar el agua y retener el arsénico dentro del medio, de hecho se estudiaron 40 tipos y hasta se descubrió una que no estaba clasificada.

La planta es un factor muy importante en los humedales construidos que filtran el agua a través de un medio poroso y que permite las condiciones para remover el arsénico; las lagunas se impermeabilizan para que no tengan contacto con el subsuelo para evitar la infiltración a los mantos freáticos.

Obviamente con el tiempo, el humedal se satura de arsénico, porque no se puede degradar, pero sí se va a transformar, que es diferente, a lo cual se le tiene que dar un manejo y tratamiento específico, por lo que no se salva de disponerlo adecuadamente de forma que no constituya un riesgo ambiental ni de salud. La vida del humedal depende del flujo de agua que recibe y la cantidad de arsénico que acumula, por lo que se tiene que diseñar  en función del monto del elemento y cantidad de agua de rechazo del proceso de osmosis inversa.

Este sistema está pensado para comunidades rurales al centro y sur de la entidad de Chihuahua o de otras entidades y esta probado en el Cimav que da concentraciones debajo de los 0.025 mg/l establecidos en la normatividad mexicana  para consumo humano.

Desafortunadamente no se ha encontrado eco en alguien que se interese en desarrollar este sistema, ya que  hay poco interés por parte de las autoridades, a las cuales siempre gana lo urgente a lo importante y no se ha llevado a ningún municipio porque no hay los medios económicos para hacerlo, por lo que hasta ahora el humedal construido funciona a nivel de prototipo.

* María Teresa Alarcón Herrera

Ph. D. Ingeniería Ambiental

Centro de Investigación de Materiales Avanzados (Cimav)

http://www.cimav.edu.mx

Tel: +526144391121

teresa.alarcon@cimav.edu.mx

ã  Manuel Quezada Barrón

Licenciado en Periodismo

Colaborador Coordinación de Comunicación Cimav

Cel : 614-1816234

mquezada@diarioch.com.mx

http://www.cronica.com.mx/notas/2013/776328.html

 

Leave a reply

Softplug.net