¡“Aguas” con el agua! Generemos el cambio

¡“Aguas” con el agua! Generemos el cambio

La Crónica, opinión/ 23 Noviembre, 2010
Mariana Gómez del Campo*

Amiga y amigo lector, cada año, durante los meses de mayo a octubre, los capitalinos estamos acostumbrados a recibir lluvias, que en el menor de los casos causan encharcamientos o que por el contrario, ocasionan graves perjuicios como ocurrió en febrero pasado con el desbordamiento del río de Los Remedios que impactó a más de 10 mil personas.

El volumen de lluvia promedio en la ciudad es de 750 milímetros por metro cuadrado, pero este año por primera ocasión se disparó una alerta gubernamental porque en pocos días alcanzamos esa cifra.

El cambio climático es evidente, aunque todavía hay quienes se niegan a aceptarlo. Lo que está ocurriendo es que cada vez tenemos la presencia de mayor cantidad y volumen de lluvias en plazos menores, son más irregulares las temporadas y, por lo tanto, mayores los riesgos que enfrentamos.

La construcción de una obra colosal y reconocida mundialmente como el Túnel Emisor Oriente fue una decisión del Gobierno Federal para evitar responsablemente desde hoy los riesgos de mañana.

Es importante también que no dejemos que toda el agua que se precipita termine en el drenaje. Cada uno de nosotros estamos llamados a cuidar nuestra casa y a poner un “granito de arena” para conservar el medio ambiente. La propuesta que hacemos los diputados del PAN y que organizaciones civiles ya promueven, es que el Gobierno del DF apoye económicamente a las familias que deseen instalar sistemas para la captación y filtración de agua pluvial. Tan sólo con sistemas de este tipo en el 10% de los domicilios particulares de la Ciudad de México se estarían aprovechando siete mil 200 millones de metros cúbicos de agua proveniente de la lluvia. Este líquido podría utilizarse de inmediato en instalaciones sanitarias o para riego. El costo calculado por una institución de reconocido prestigio como el Centro de Investigación para el Desarrollo sería de 528 millones de pesos, que se podrían recuperar en un plazo de nueve años, tomando en cuenta el ahorro previsto.

Además, con pequeñas conductas podemos lograr grandes cambios desde colocar una cubeta en la regadera, en la azotea, arreglando las fugas o cambiando los “sapos” del WC estaremos contribuyendo a evitar el desperdicio.

* Coordinadora del GP-PAN en la Asamblea Legislativa del DF

¡“Aguas” con el agua! Generemos el cambio

La Crónica, opinión/ 23 Noviembre, 2010
Mariana Gómez del Campo*

 

Amiga y amigo lector, cada año, durante los meses de mayo a octubre, los capitalinos estamos acostumbrados a recibir lluvias, que en el menor de los casos causan encharcamientos o que por el contrario, ocasionan graves perjuicios como ocurrió en febrero pasado con el desbordamiento del río de Los Remedios que impactó a más de 10 mil personas.

El volumen de lluvia promedio en la ciudad es de 750 milímetros por metro cuadrado, pero este año por primera ocasión se disparó una alerta gubernamental porque en pocos días alcanzamos esa cifra.

El cambio climático es evidente, aunque todavía hay quienes se niegan a aceptarlo. Lo que está ocurriendo es que cada vez tenemos la presencia de mayor cantidad y volumen de lluvias en plazos menores, son más irregulares las temporadas y, por lo tanto, mayores los riesgos que enfrentamos.

La construcción de una obra colosal y reconocida mundialmente como el Túnel Emisor Oriente fue una decisión del Gobierno Federal para evitar responsablemente desde hoy los riesgos de mañana.

Es importante también que no dejemos que toda el agua que se precipita termine en el drenaje. Cada uno de nosotros estamos llamados a cuidar nuestra casa y a poner un “granito de arena” para conservar el medio ambiente. La propuesta que hacemos los diputados del PAN y que organizaciones civiles ya promueven, es que el Gobierno del DF apoye económicamente a las familias que deseen instalar sistemas para la captación y filtración de agua pluvial. Tan sólo con sistemas de este tipo en el 10% de los domicilios particulares de la Ciudad de México se estarían aprovechando siete mil 200 millones de metros cúbicos de agua proveniente de la lluvia. Este líquido podría utilizarse de inmediato en instalaciones sanitarias o para riego. El costo calculado por una institución de reconocido prestigio como el Centro de Investigación para el Desarrollo sería de 528 millones de pesos, que se podrían recuperar en un plazo de nueve años, tomando en cuenta el ahorro previsto.

Además, con pequeñas conductas podemos lograr grandes cambios desde colocar una cubeta en la regadera, en la azotea, arreglando las fugas o cambiando los “sapos” del WC estaremos contribuyendo a evitar el desperdicio.

* Coordinadora del GP-PAN en la Asamblea Legislativa del DF

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