¿Cómo pueden las ciudades garantizar su abastecimiento de agua?

 

Coyuntura Económica

¿Cómo pueden las ciudades garantizar su abastecimiento de agua?

HORACIO CÁRDENAS ZARDONI *

sábado, 24 de agosto de 2013

Uno de los grandes defectos, quizá el peor de todos los que tiene el pueblo mexicano, es su desinterés por ver más allá de lo inmediato. En efecto, como individuos rara vez vemos más allá de la siguiente torta que nos engorda, del siguiente cigarro que nos puede desencadenar cáncer, de la última copa antes de irnos que nos puede ocasionar un accidente fatal o una cirrosis, y en cuestiones económicas somos tristemente famosos por no planear ya no digamos un presupuesto anual o mensual, pero que ni siquiera el cuanto debe uno guardar del festejo del día de quincena o del día de raya para que dure hasta el siguiente cheque, viviendo todos esos días tronándonos los dedos.

Pues bien, si así somos en lo individual, como sociedad no hemos logrado, a lo mejor ni siquiera hemos intentado, quitarnos esa miopía para que el futuro no nos tome por sorpresa. Pese a las malas experiencias de que los remedios siempre son peores, insuficientes y exponencialmente más costosos que la prevención, seguimos guiándonos por el principio de la gran mayoría de los políticos a la mexicana: que el que venga atrás sea el que arreé, con esta mentalidad no es de extrañar que se escatimen las grandes ideas y las obras de gran envergadura que soluciones los problemas a un horizonte mayor que el del final del trienio, cuatrienio o sexenio, el dinero se les va en puras obritas de relumbrón que proyecten carreras políticas, mientras que los problemas crecen y se acumulan hasta niveles desesperantes.

Según crónicas recogidas aquí y allá, la capital de Coahuila salvo en la época de su fundación en que el agua brotaba de la tierra y corría en arroyos buena parte del año, lo que dio viabilidad al establecimiento inicial de la población, salvo en ese momento idílico, la carencia de líquido ha sido una característica que las promesas de ningún político han logrado remotamente paliar.

Contar con agua las 24 horas del día, todos los días, es una ilusión que en vez de irse acercando a través de la eficiencia de la burocracia y de la empresa contratada para ello, se aleja y se torna un asunto crítico.

El último número de la revista Política del Agua, que es el órgano oficial del Consejo Mundial del Agua, publicó un artículo denominado ¿Cómo pueden las ciudades asegurar el futuro de su agua?, en lo que en realidad no es más que la enésima repetición de los consejos que los expertos han venido dando desde hace décadas, y de los que vale decir, algunas ciudades sobre todo en los países desarrollados, han adoptado como prioridad estratégica, y que en las de países más dados al "ai’ se va", México por delante, y Coahuila en primera fila, han hecho caso omiso.

Los autores del estudio plantean que un impresionante número de ciudades alrededor del mundo se las están viendo verdaderamente negras para acceder a cantidades adicionales de líquido para soportar su imparable crecimiento poblacional e industrial, atendiendo básicamente al hecho inocultable de que las fuentes de agua dulce se van agotando.

Según Brian D. Richter y su equipo de investigadores, más o menos la mitad de las ciudades con más de cien mil habitantes, están localizadas en cuencas donde el agua es escasa, y de estas cuencas, el consumo de líquido para fines agrícolas es responsable, culpable si lo prefiere usted, del dispendio de más del 90% del recurso, al que forzosamente hay que agregar la pérdida del 50% de la que se incorpora a la red de agua potable por las innumerables fugas que suelen tener, y que se sigue considerando más barato dejar como están que reparar.

Saltillo y su zona conurbada no están demasiado lejos de alcanzar el millón de habitantes, y nos consta a todos que el Valle de Santiago y lo confirman los especialistas en meteorología, es una de las zonas donde menor precipitación pluvial ocurre en todo el país, lo que nos sitúa en un estado crítico en cuanto a la viabilidad de la región para seguir soportando lo mismo el desarrollo económico que el crecimiento poblacional ilimitados.

El estudio del Consejo Mundial identifica patrones comunes en el manejo del agua a lo largo de la historia, tomando como referencia cuatro ciudades norteamericanas: Adelaide, Phoenix, San Antonio y San Diego, no muy diferente de lo que se ha dado en México, comenzando primeramente por el uso, abuso y agotamiento de las aguas superficiales, seguido del de los mantos subterráneos locales, para continuarse luego con la importación de agua de otras cuencas, que cuando también se agota o se vuelve excesivamente costosa, han volteado la vista al reciclamiento de aguas de desecho y de la que cae del cielo, ya como último recurso se recurre a la desalinización del líquido extraído de mantos cada vez más profundos.

El documento del Consejo Mundial del Agua, disponible enhttp://www.iwaponline.com/wp/01503/0335/015030335.pdf, señala que este patrón típico de desarrollo del manejo del agua en las ciudades es del todo indeseable desde el punto de vista de la sustentabilidad, ya que por lo general trae asociado un fuerte impacto social y ecológico, como desgraciadamente también nos consta a los saltillenses, o bueno, a los que todavía recuerdan que en la capital y en sus alrededores había grandes y muy productivas huertas que se han secado completamente al cortárseles el suministro de agua que tenían de siempre para incorporarlo a la red para que la gente pueda lavar su carro con la manguera o regar su banqueta como si del cemento fuera a crecer algo.

Los autores del interesante estudio proponen como la mejor alternativa para solucionar el problema del agua en las ciudades, el formalizar sociedades rural/urbanas, pues por más que queramos olvidarnos de la cuestión, es del campo de donde provienen los satisfactores más inmediatos para la vida, los alimentos para decirlo con todas sus letras, y seguirles quitando a los campesinos y rancheros el agua que usan para producirlos, para que uno pueda bañarse en casa, tarde o temprano lleva a un suicidio colectivo, morirse de hambre pero eso sí bien limpios, no es una opción.

En las ciudades hay recursos económicos, desarrollo tecnológico, y en general ideas y oportunidades para que el uso agrícola del agua sea mucho más eficiente, de manera que se produzca más con mucho menos líquido, pero eso es en las ciudades avanzadas… en Saltillo todavía estamos en el de la explotación más irracional y rezando porque llueva, hablando de suicidios…

* Facultad de Economía Universidad Autónoma de Coahuila

http://www.google.com.mx/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=newssearch&cd=261&ved=0CCgQqQIoADAAOIQC&url=http%3A%2F%2Fwww.vanguardia.com.mx%2Faltoscobroscausanquejascontraagra-1817465.html&ei=x-MbUo3BHKGH2gXy1ICgDA&usg=AFQjCNEUFmKbOgVcLxWLGYCv0XGVQUkRzA&sig2=Qqh9saewAQA7FCkELFdE4Q

http://www.eldiariodecoahuila.com.mx/notas/2013/8/24/como-pueden-ciudades-garantizar-abastecimiento-agua-383053.asp

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