¿Dónde quedó el dinero?

¿Dónde quedó el dinero?

En la demarcación territorial de Iztapalapa, al oriente de la Ciudad de México, es escaso el suministro de agua y con una calidad insalubre, tamarindoza.

 

Federico Döring

El tema vinculado con el agua en la Ciudad de México es, sin lugar a dudas, un gran tema, debido a que cada vez es más recurrente encontrar la suspensión en el suministro del vital líquido en diversas zonas de nuestra gran metrópoli y en algunas zonas es exactamente al revés, es decir, de manera excepcional se les suministra el agua.

Ejemplos de lo anterior podemos citar con mucha puntualidad casi a lo largo de las 16 delegaciones que forman nuestro Distrito Federal, pero el más conocido y evidente es lo complejo del tema en la demarcación territorial de Iztapalapa, al oriente de la Ciudad de México, donde es escaso el suministro y con una calidad insalubre, con agua tamarindoza (por describirlo de alguna forma) y hedionda, lo cual imposibilita el consumo humano, sin entrar más a detalle.

Pero el tema, como se ha dicho, da para todas las zonas de la ciudad, como es el caso de las delegaciones Miguel Hidalgo y Benito Juárez, donde el vital líquido cada vez más, de forma recurrente, es suspendido en su suministro y a la vez con aumento en las cuotas que en algunas zonas son mayores a 200 por ciento.

Hoy pagamos un servicio de suministro de agua más caro e igual de insuficiente y por tanto deficiente; es claro que la problemática del agua en la ciudad supera a la capital del país, ya que somos totalmente dependientes de otras entidades para poder abastecernos del vital líquido; desde luego afecta la falta de una política de recuperación y de uso racional del agua, así como la grave y recurrente sobreexplotación de los mantos acuíferos, y la falta de sistemas de captación y reutilización de aguas pluviales y residuales, lo cual constituyen un factor a considerar en el tema.

Pero la ciudadanía requiere de soluciones: creemos que en esta ciudad los capitalinos estarían dispuestos, en su mayoría, a contribuir en el gasto vinculado con el tema del agua y pagar su cuotas, pero sí derivado de esa erogación pudieran obtener un servicio de buena calidad y que no les falte el agua.

Hoy la sensación de los capitalinos en el tema es de molestia y de abuso por parte del Gobierno del Distrito Federal, ya que impuso desde 2010 un aumento desmedido, y en algunos casos irracional, en el suministro del agua, obligando además en algunos casos a hacer un pago extra para obtener un nuevo medidor del consumo.

Porque veamos, de acuerdo con la cuenta pública del Gobierno del Distrito Federal de los años 2007 a 2010 y con el IV Informe Trimestral de 2011 del GDF, la administración local recaudó poco más de 20 mil millones de pesos por derechos de agua, pero en ese mismo periodo la inversión en el sistema de aguas sólo fue por cinco mil 300 millones de pesos, lo que nos obliga a preguntar: ¿dónde están los cerca de 15 mil millones de pesos que no han sido utilizados en mejoras al suministro del agua?

Es importante hacer notar que a pesar de que el tema del agua es uno de los más sensibles para los capitalinos, el Gobierno del Distrito Federal, de 100% del gasto total, en ese mismo periodo (2007 al 2011) sólo ha destinado para el tema de infraestructura de agua 0.88% de su gasto generalizado.

Sin lugar a dudas el tema del agua es uno que seguirá dando de qué hablar, pero en el tema del gasto es claro que ha sido desdeñado por las autoridades capitalinas. Es menester poner orden en el tema y hablar con la verdad al capitalino.

2012-06-03 00:08:00

http://excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=opinion-articulistas&cat=32&id_nota=838629

Leave a reply