¿Es posible asegurar el Derecho Humano al Agua?

¿Es posible asegurar el Derecho Humano al Agua?

Por Mundo Verde en abril 16, 2013 | 7:04 PM | Imprimir

El agua es vital para el ser humano, por lo que en 2010, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoció oficialmente el acceso a ella como un derecho humano universal; posteriormente, en 2011, México incluyó este mismo derecho en la constitución; no obstante, entre lo meramente nominal y la realidad de millones de personas, este postulado sigue un paso muy lento hacia su materialización.

Millones de personas en el mundo tienen enormes dificultades para conseguir agua potable. De acuerdo al programa  denominado “Agua, saneamiento y salud” (ASS) a cargo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se señala que actualmente el 11% de la población mundial, es decir, 783 millones de personas, aún carecen de acceso al líquido vital y se prevé que en 2015 habrá todavía 605 millones de personas en esta situación.

La Asamblea General de Naciones Unidas declaró en la resolución  64/292 que “agua potable limpia y el saneamiento son esenciales para la realización de todos los derechos humanos”. Asimismo, el organismo internacional señaló en la Observación General número 15 que “el derecho humano al agua es indispensable para una vida humana digna.”

Una pregunta que resulta imprescindible en este tema es ¿En que consiste el derecho al agua? Esto se responde con lo establecido en la ya citada Observación número 15, que lo define como: “el derecho de cada uno a disponer de agua suficiente, saludable, aceptable, físicamente accesible y asequible para su uso personal y doméstico.”

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), son necesarios entre 50 y 100 litros de agua por persona al día para garantizar que se cubran las necesidades básicas, además se prevé que las fuentes de agua deban encontrarse a menos de mil metros del hogar y el tiempo de desplazamiento para que la recogida no debiera superar los 30 minutos.

En nuestro país, municipios chihuahuenses como Santa Isabel, El Indio, Cuauhtémoc, Tajarichi (por mencionar algunos), la carestía de agua es cotidiana, por lo que muchas familias se dan a la labor de acarrearla a grandes distancias en cubetas desde las galeras, arroyos y ríos. Esta misma situación se presenta en otros estados de la República. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) arrojados en 2013, alrededor de 49 municipios no tienen servicio de agua potable suministrada a través de una red pública.

¿Qué implica no garantizar el derecho al agua? Por un lado, la generación de enfermedades, como la diarrea que, de acuerdo con la UNICEF, constituye el problema de salud pública más importante derivado de las deficiencias en materia de agua y saneamiento. Asimismo, la OMS arroja cifras en las que señala que cerca de 2 millones de personas, la mayoría de ellos niños menores de cinco años, mueren todos los años debido a enfermedades diarreicas. Sin embargo, no es la única enfermedad consecuencia de la falta o mala calidad del agua, también destacan patologías  como el cólera, fluorosis, dracunculiasis, parásitos intestinales, paludismo, etcétera.

Otra consecuencia es la migración, así lo señalan especialistas del Instituto de Servicios Reales Unidos (RUSI) y del Globe International (red de legisladores global), en un documento denominado, “Cambio Climático, Migración y Seguridad” se  señala que la escasez de agua afecta tanto a áreas rurales como urbanas, y esto podría resultar en el desplazamiento de comunidades rurales en busca  de suministros de agua en centros urbanos. Esta opinión es compartida por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) que además apunta a que el acceso al agua es indispensable para desarrollo económico y social.

Asimismo, la carencia de agua genera conflictos tanto internos como internacionales. En México, son numerosas las entidades federativas que presentan este problema como son  Querétaro, Sonora, Coahuila, Chihuahua, Durango, Guanajuato, Zacatecas, San Luis Potosí, Aguascalientes, entre otros, ya sea por tensiones de interés, quejas de usuarios, demandas o peticiones ante las autoridades, manifestaciones públicas no violentas y  violentas (bloqueos, toma de instalaciones, destrucción de infraestructura o ataques físicos entre comunidades o entre autoridades y usuarios).

A nivel internacional ejemplo de ello son los conflictos entre Turquía, Siria e Iraq originados por el agua de los ríos Eufrates y Tigris, caso parecido sucede con el Nilo, cuyas aguas se disputan Etiopía, Sudán y Egipto, así como los ríos Jordán y el Litani, en Oriente Medio.

¿Qué se está haciendo para optimizar el derecho al agua? Desde el ámbito Internacional la OMS, la ONU, la UNICEF y otros organismos internacionales están desarrollando propuestas, programas y proyectos que abren la puerta a garantizar este postulado, ejemplo de ello es el   ya citado  programa “Agua, saneamiento y salud” (ASS) en el se desarrollan actividades de gestión de la calidad del agua potable, monitoreo del abastecimiento de agua y del saneamiento, vigilancia y prevención del cólera, entre otras. Este programa ha arrojado resultados positivos, ya que el año pasado se logró reducir a la mitad la proporción de personas sin acceso al agua potable, lo que además constituye el cumplimiento de uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Asimismo, existe el  Programa Conjunto de Monitoreo para el Abastecimiento de Agua y Saneamiento que tiene como objetivo reportar la situación mundial del sector de abastecimiento del agua y saneamiento, así como apoyar a los países a mejorar su desempeño en el monitoreo para permitir una mejor planificación y manejo en los países, solo por mencionar algunos.

En el ámbito nacional la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) busca incrementar la cobertura de los servicios de agua potable, tratar el 70% del agua negra, mejorar el alcantarillado y así proveer agua de mayor calidad.

Por lo anterior, no basta con un reconocimiento jurídico, se requiere de la instrumentación política, tecnológica, económica y social para hacer efectivo el derecho, las autoridades son los principales obligados para llevar a acabo las gestiones necesarias para hacerlo efectivo y sin embargo hoy día todavía resultan deficientes las acciones que lleven a la concreción del mismo, esperemos que en un corto plazo las cifras arrojen mejores resultados que permitan ver que el derecho humano al agua se está garantizando.

Autora: Claudia Rodríguez Vicenteño

Nacida en Zumpango, Estado de México, estudió Derecho en la UNAM. Tiene particular interés por las ramas ambiental, procesal constitucional e internacional público. Actualmente colabora en el Centro de Estudios Jurídicos y Ambientales. Le gusta la naturaleza y su autor favorito es Carl Sagan.

http://www.revistamundoverde.net/articulos/%C2%BFes-posible-asegurar-el-derecho-humano-al-agua

 

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