Inviable y costoso instalar filtros en los pozos profundos

 

Publicado 22 mayo 2011 por redaccion
Por Josè María Mena Rentería
 Infiltrar agua al subsuelo es la solución para eliminar sales arsenicales contenidas en el agua alumbrada en pozos profundos sobre-explotados desde hace más de medio siglo en la Comarca Lagunera de Coahuila y Durango.
 La instalación de filtros para eliminar el metaloide es inviable. El arsénico no puede disociarse del agua, según criterio del doctor José Refugio Parga Torres, miembro de la Academia Científica de México.
 Como es del dominio público, representantes del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua entregaron al Sistema Municipal de Agua y Saneamiento, (SIMAS), de Torreón, las bases de licitación pública para la compra de filtros para la eliminación de arsénico.
 
Según los representantes del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, organismo gubernamental  dependiente de la SEMARNAT, el método de filtración es el más efectivo para abatir los índices de arsénico contenidos en el líquido elemento.
 De ese criterio difiere el doctor José Refugio Pargas Torres, pues según externa, tal método no es eficiente a la hora de remover arsénico. Así mismo sostiene que la inversión que se contempla aplicar para instalar filtros -45 millones de pesos en una primera etapa- no solucionaría el problema.
 Sin embargo, con el propósito de establecer los beneficios de dichos filtros, el SIMAS-Torreón construyó uno, empacado para remoción de arsénico. Luego fue instalado en el pozo No. 75, localizado en el Fraccionamiento Senderos, que tiene un caudal promedio de 15 litros por segundo, y que registra valores de arsénico que exceden la NOM-127-SSA1-1994, de Salud Ambiental.
 Tras estudiar ese pozo, el doctor Pargas Torres concluyó que los resultados no fueron positivos. Según expresó, el filtro construído por el SIMAS con contenido de Greendsand y Antracita es ineficiente, pues esos elementos químicos suelen ser utilizados –básicamente- para absorber manganeso disuelto en el agua. Su capacidad para absorber arsénico es baja.
 Infiltración de Agua
 En la Comarca Lagunera de Coahuila y Durango alumbrar agua del subsuelo significa extraerla de profundidades que van más allá de los 300 o más metros cuando un hecho incontestable es que hacia los años 40 del siglo pasado extraerla era posible a una profundidad que oscilaba entre los 40 y 50 metros, caso de los municipios de Francisco I. Madero y Matamoros.
 Tres mil 500 pozos, de acuerdo a cifras que mencionara Mario Enrique Vásquez Ávila, (f), autor del Plan MEVA, Agua para La Laguna, son los explotados actualmente en la región lagunera.
Tal cifra no admite la Comisión Nacional del Agua, (CNA), dependencia para la que mil 500 pozos son los explotados actualmente en la Comarca para irrigación de cultivos forrajeros, alfalfa principalmente.
 ¿Sencillo o complicado?
 La razón de que sales arsenicales presentes estén en el agua que se alumbra es la profundidad a que se extrae. A mayor profundidad, más concentración de sales, de ahí que la infiltración de agua sea la acción a seguir para obtener niveles tolerables de minerales en el líquido elemento; menos de 0.025 partes por millón para el caso del arsénico.
 De hecho, el problema de su presencia no se hubiese dado si como lo establece la lógica, se hubiese liberado cada año el diez por ciento del caudal almacenado en el vaso de la presa Lázaro Cárdenas para dejarlo correr por el lecho del río Nazas hasta la Laguna de Mayrán.
 ¿Propósito de tal acción? Infiltrar agua al subsuelo para recarga del acuífero lagunero y al mismo tiempo, preservar flora y fauna a lo largo del curso del Nazas. Sin embargo, tal acción, pese a a sus bondades, no se ha intentado.
 Una capa seca de 400 metros de profundidad en el subsuelo de La Laguna es lo que se tiene debido a la sobre explotación de su acuífero. Más agua de la que naturalmente se recarga es la que se ha extraído los 365 días del año desde la década de los años 40 del siglo XX.
 Ejemplo del caso es el municipio de Viesca, otrora vergel de cuyos manantiales quedó sólo el recuerdo, situación repetitiva en el resto de los municipios de la Comarca Lagunera si no es frenada la explotación demencial del recurso agua.
 En el presente, del volumen de extraído en la región, más del ochenta por ciento se destina a irrigación agrícola para auxiliar cultivos forrajeros instalados en el semidesierto lagunero de alguna manera y por lo que acontece, considerado “monzónico” por usufructuarios que sin limitaciones explotan el recurso agua.
 Los efectos del hidroarsenicismo, hacia los años 50 del siglo XX, afloraron –inicialmente- al norte del municipio de Francisco I. Madero. Más tarde, conforme bajaban los niveles del acuífero por la sobre explotación, avanzó hasta alcanzar el área conurbada de la Comarca Lagunera y contaminar el agua destinada a consumo humano en Torreón, Gómez Palacio, Lerdo y ciudades circunvecinas.
 La solución al problema del contenido de arsénico más allá de lo tolerable en el agua alumbrada del subsuelo, es infiltrar la superficie para recarga de un acuífero que exhausto dista de ser eterno.

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