La guerra del agua en México

La guerra del agua en México

Javier López González y Estefanía Salinas ver más articulos

El cambio climático y la falta de atención a los proyectos hidráulicos  en el país, empiezan a generar encono social por uno de los elementos vitales para la subsistencia del ser humano en cualquier parte del mundo, el agua.

Han transcurrido más de 4 administraciones y ninguna de ellas ha emprendido acciones importantes como la que se tenía en la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos, que operaba el programa  de Pequeña Irrigación, encargado de crear represas y bordos para almacenar agua como una medida de previsión del fenómeno climático, que ya nos alcanzó.

La pregunta es ¿por qué ningún gobierno de los tres niveles le ha dado la atención al uso responsable del agua en el país?,  la mayoría de ellos, se han enfocado a crear una infraestructura industrial y comercial, dejando de lado dos aspectos sustantivos, el crear una reserva alimentaria y la instalación de mecanismos para la retención y uso del agua en nuestro país.

México presenta dos facetas en su orografía en  el norte, una sequía alarmante que ha generado que no se siembren más de 4 millones de hectáreas  y la  muerte de millones de reses, que han sido denunciadas o anunciadas en el pleno de la CONAGO, mientras en el sureste, las lluvias dejan una estela de problemas,  pero hasta el momento  no ha habido una respuesta que satisfaga las necesidades de los hombres del campo y sobre todo del abasto de alimentos, cuyo precio se disparo y ya toco el proceso inflacionario y la economía de más de 33 millones de campesinos que viven a lo largo y ancho de la república, y unos 70 mas considerados metropolitanos.

Pero el problema del siglo XXI, que es,  el abasto de agua, ya exploto en el Estado de Sonora, al entrar en disputa los integrantes de la etnia Yaqui y del Movimiento Ciudadano,  por  la defensa del agua  generado por el uso del Acueducto Independencia, que nace en la presa El Novillo, cuyo cometido es trasladar el liquido a la Ciudad de Hermosillo, dejando indefenso al Valle del Yaqui, que es una zona de 450 mil hectáreas, que se utiliza para la siembra de trigo, oleaginosas, algodón y hortalizas, con capacidad de exportación a Estados Unidos y Canadá y al mercado nacional.

En Sonora se tiene el proyecto de traer agua del mar, para satisfacer la demanda y hasta el momento no se ha realizado el programa por la falta de recursos, pero sobre todo por la falta de compromiso de los gobernantes en turno para resolver un conflicto que refleja como en México no hay programas de largo aliento y solamente gravitan los intereses de corte sexenal.

En el caso específico del agua en Sonora, que reiteramos, tiene su origen en la construcción del Acueducto Independencia, de la presa “El Novillo” a Hermosillo, a la capital del Estado ya reventó, con la secuela social y con la llamada de atención a otros puntos del país.

Los opositores a la obra hidráulica, de acuerdo a la Comisión Nacional del Agua, se encuentra en periodo de prueba, mientras tanto se han promovido amparos y controversias constitucionales en contra de la misma, para detener el trasvase del líquido.

Los bloqueos en la carretera México-Nogales, son sin duda, el foco de alerta de lo que viene para el país,  por la disputa del liquido, que puede extenderse de Estado a Estado, sobre todo en la zona del altiplano, donde miles de habitantes están sujetos a que llueva y si no,  que Dios nos agarre confesados.

http://vallartaopina.net/2013/06/27/la-guerra-del-agua-en-mexico

 

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