La hermana agua

La hermana agua

  • 10-Septiembre-2010

·         El alma del Agua
me ha hablado en la sombra,
el  alma santa del Agua y  yo la he oído,
con recogimiento y con amor.

Amado Nervo

En el semidesierto de Coahuila el agua es un bien escaso, un bien que el “progreso industrial” ha contribuido a encarecer.
Coahuila es fluvialmente pobre, tiene pocos ríos, algunos son juguetones, aparecen furiosos a veces y permanecen secos por largos años, como el Salado; en cambio, el Río Bravo es protagonista de muchas películas inolvidables pero también de la sangre y la miseria de la emigración; el Nazas, el Sabinas, el Escondido, el San Rodrigo, el de Monclova, cada uno es protagonista de tragedias, pero también son la fuente de vida de comunidades centenarias, algunas de ellas muy prósperas.
Aquí hay agua para regar los pastizales y alimentar a las vacas. Hay agua para elaborar cerveza y refrescos, pero éstos jamás podrán competir con la hermana agua para calmar la sed y satisfacer otras necesidades humanas, pero la gente se ve obligada a consumir agua contaminada a pesar de que la ONU ha reconocido al agua como un derecho humano.
Por cierto, esta semana, del 5 al 11 de septiembre la ONU estableció la Semana Mundial del Agua. En Estocolmo, Suecia, están reunidos expertos, profesionales, responsables de la toma de decisiones y líderes del mundo para desarrollar soluciones en torno a la crisis mundial del agua; el tema que este año debaten es: “El reto de la calidad del agua”.
En Torreón, en lo que va de este mes se ha abierto de nuevo la discusión sobre la gravedad de la contaminación del agua por arsénico, problema que la región padece desde hace décadas y que las autoridades de los diferentes niveles de Gobierno no han acertado en la adopción de medidas eficaces que lo ataquen.
En los años 60 el Instituto Nacional de Nutrición realizó una de las primeras investigaciones sobre este grave problema y a partir de entonces los estudios y diagnósticos se han sucedido, más no las soluciones que ataquen a fondo la cuestión.
Según los informes difundidos por la prensa regional, en México la norma oficial establece que el arsénico no debe pasar los .025 miligramos; sin embargo, en Torreón hay colonias que registran mediciones de hasta .044 miligramos de arsénico por litro, así como en otros municipios de La Laguna. El Ayuntamiento de Torreón sólo había recomendado a la población consumir agua embotellada, no tomar de la llave para prevenir problemas, pero la sobreexplotación de los mantos acuíferos indica que se ha llegado a una situación límite, ya que anualmente se extraen del subsuelo alrededor de mil 200 millones de metros cúbicos y la recarga apenas llega a los 600.
Los pozos alcanzan ya una profundidad de hasta 400 ó 500 metros.
El Simas municipal anunció que a partir de hoy se pondrá en marcha el programa de colocación de filtros purificadores para disminuir un 25 por ciento la cantidad de arsénico en los pozos que abastecen de agua a la ciudad.
El proyecto tendrá un costo de aproximadamente 37 millones de pesos, los cuales se erogarán mediante programas estatales y nacionales orientados al mejoramiento en la calidad del agua.
Ante la gravedad del problema, la disminución del 25 por ciento de arsénico parece una medida insuficiente. Los ciudadanos denuncian que las autoridades sólo muestran cierto interés en solucionar el problema del agua con altos niveles de arsénico cuando se presentan crisis, como la de ahora, por eso varias organizaciones civiles e instituciones académicas están ejerciendo presión para que se busquen soluciones serias y definitivas para lograr que el agua, fuente vida, sea ofrecida con los niveles de calidad y sustentabilidad que establece la norma de la Organización Mundial de la Salud.
En la región, el sector agrícola es responsable de casi el 80 por ciento de la sobreexplotación del agua; ahí está el grupo Lala, con sus inmensos sembradíos de alfalfa para el alimento de sus vacas, ¿qué aportaciones está haciendo Lala para atacar esta situación?
Según informa el Instituto Mexicano de la Competitividad, son las autoridades municipales y los Simas los responsables de la mala calidad del servicio de agua para el consumo humano, ya que éstos operan de manera fragmentada y con criterios políticos y no técnicos como debiera ser.
Veremos si esta Semana Mundial del Agua influye aunque sea mínimamente para remover y cambiar la situación del grave problema de contaminación del agua de la región de La Laguna. Autoridades, empresarios agrícolas, industriales y población civil debieran involucrarse en las propuestas para la solución del problema.
La fortaleza ¡Ejercítala!

http://www.vanguardia.com.mx/lahermanaagua-549721-columna.html

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