La lucha por el agua, escenario para el 2025

La lucha por el agua, escenario para el 2025

Conagua advierten del incremento de peleas y luchas sociales por la falta de agua en el Estado de México ante la sobreexplotación de los mantos acuíferos de las principales cuencas de la entidad.

 

Será necesario aumentar los volúmenes entregados de agua. Foto: Archivo

Proyecciones para 2025 realizadas por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) advierten del incremento de peleas y luchas sociales por la falta de agua en el Estado de México ante la sobreexplotación de los mantos acuíferos de las principales cuencas de la entidad.

El incremento poblacional experimentado en los últimos 20 años ha encendido los focos rojos en el análisis realizado por la dependencia federal, en el que advierte a las autoridades locales de instrumentar una serie de medidas para frenar el deterioro ambiental.

Se estima que para 2025 en territorio estatal habitarán más de 18 millones de personas, 4 millones más de lo que actualmente existe, lo que pondría en una situación crítica al sistema hidráulico y la dotación de agua potable.
Los puntos que concentran el mayor número de habitantes son los valles de México y Toluca, en las cuencas del Valle de México y del río Lerma donde se han desarrollado dos de las zonas más importantes del país.

A través de la conjunción de una serie de indicadores cruzados por la Conagua se advierten tres escenarios: el tendencial, intermedio y el deseable; sin embargo, de mantener las condiciones de la infraestructura hidráulica como se encuentran ahora se advierten escenarios adversos.

PROBLEMAS ENTRE GOBIERNOS
En un escenario tendencial, es decir de mantener la misma dinámica de hoy en día “se importará más agua de otras cuencas a la Zona Metropolitana de la ciudad de Toluca y la ciudad de México, continuarán explotando los acuíferos de las cuencas Valle de México y Alto Lerma y se tendrán que realizar negociaciones con el Gobierno del Distrito Federal (GDF) en relación con el agua proveniente de los sistemas Cutzamala y Alto Lerma, con lo que se prevén conflictos en ambas entidades si no se llega a un consenso; lo que generará otro problema en el Distrito Federal, ya que aumentará su déficit de agua”.

Otro inconveniente, es que se requerirá de grandes inversiones para el desarrollo de infraestructura. “De operarse la infraestructura sin mantenimiento y rehabilitación se presentarán mayores fugas de agua, con lo cual se deberá incrementar los volúmenes de agua entregada en bloque a las redes de distribución, con el consecuente incremento de las erogaciones por los incrementos en los consumos de energía eléctrica. En consecuencia, los organismos operadores no podrán desarrollarse técnica y financieramente”.

AUMENTARÁN HUNDIMIENTOS
Además de los problemas gubernamentales se advierte que la sobreexplotación de los acuíferos del Alto Lerma y Valle de México “agravará los problemas en el Estado de México de abasto local, hundimientos de suelo, formación de agrietamientos y posible contaminación de acuíferos.

“Se continuará con la contaminación de los cuerpos de agua, si no se realiza en el corto plazo la construcción de las plantas de tratamiento de aguas residuales de la Zona Metropolitana del Valle de México y por ende no se cumplirá con la normatividad establecida por la CNA”.

Este escenario parte de los supuestos de continuar con las condiciones actuales en el uso y aprovechamiento de los recursos, ello supone también que los recursos económicos están limitados y el grado de mantenimiento es más correctivo que preventivo.

INCREMENTO EN SOBREEXPLOTACIÓN
La Conagua en este análisis señala que “para satisfacer la demanda adicional de agua y mantener las coberturas iniciales, será necesario aumentar los volúmenes entregados de agua, por tal motivo será necesario una mayor importación de agua de cuencas vecinas hacia las zonas metropolitanas del Valle de México y Lerma, o bien, aumentar los volúmenes de extracción de los acuíferos, con lo cual se agravaría la sobreexplotación”.

Aunque en otras zonas, se podrán aprovechar las aguas superficiales “y en donde se tienen identificados acuíferos no estudiados, estudiarlos para determinar el potencial de acuíferos someros o profundos que puedan ser aprovechados para el abastecimiento a las localidades”.

Se estima que de mantener esta tendencia no habrá recursos económicos que alcancen, ya que “será necesario realizar grandes inversiones, principalmente en la incorporación de agua de otras cuencas, además de llevar importantes trabajos de gestión, para realizar las negociaciones con los actuales usuarios del recurso agua y evitar en lo posible conflictos con el Distrito Federal”.

ESCENARIO DESEABLE
Pese a las proyecciones negativas que acarrearía un mal uso del agua existe un escenario deseable, que contempla varios pasos a seguir para evitar un desastre ambiental y social.

Este escenario plantea los resultados que se obtendrían de llevar a cabo los proyectos gubernamentales encaminados a disminuir la sobreexplotación de los acuíferos, la limpieza de aguas residuales así como el cuidado general del recurso evitando su desperdicio.

Será necesario implantar programas de rehabilitación de líneas de conducción y redes de distribución así como programas de detección y eliminación de fugas.

“El uso dispendioso del agua por los usuarios debe afrontarse desde dos vías: la primera, haciendo que la población sea consciente de las dificultades y costos asociados a suministrarle el líquido […] la otra es a través del precio del servicio de agua. Las cuotas por este servicio deben incluir los costos de operación y mantenimiento”.

Óscar Romero

http://www.milenio.com/node/508680

 

 

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