La pelea por la agua en Acapulco

Gestores sociales prevén pugnas en las colonias altas del puerto, con más de 10 mil familias, por la falta de un sistema de distribución del líquido

La pelea por la agua en Acapulco

HÉCTOR BRISEÑO

Gestores sociales advirtieron que el problema generado por falta de agua se podría convertir en un conflicto mayor, si al rubro del abasto no se le pone atención en las partes altas del municipio.

Bulmaro Cabrera Rojas, representante de vecinos de la colonia Amalia Solórzano, ubicada en la parte alta de Acapulco frente a Llano Largo, en la zona Diamante, señaló que por muchos años se ha pospuesto la introducción de un sistema de distribución de agua en la zona, en la que convergen más de 10 mil familias de diversas colonias de reciente creación, como la Vista Diamante, Ampliación Amalia Solórzano, Altos de Navidad, Villa Guadalupe y Sol Azteca, entre otras.

Detalló que la mayoría de pobladores del lugar se abastece por medio de pozos artesianos y arroyos naturales subterráneos, pero advirtió que el líquido comienza a escasear.

Expresó que “por ahí de marzo que inicie la sequía los vecinos van a comenzar a pelear entre ellos por el agua, como ha ocurrido otros años”.

Abundó que una esperanza es que el proyecto de abastecimiento de Lomas de Chapultepec, iniciado durante esta administración estatal, concluya lo más pronto posible, así como el planteamiento de instalar equipo de bombeo en arroyos de agua naturales, para concentrar el líquido en la parte alta del cerro del Tepeyac, en la parte central de la colonia Amalia Solórzano, para de ahí distribuirlo a la mayor parte de la población.

Señaló que hasta ahora, la autoridad ha intentado resolver la problemática a través de un inequitativo sistema de reparto en pipas.

Otro problema es la falta de escrituras, pues casi la totalidad de pobladores arribaron a la “Amalia” mediante migraciones progresivas desde otras colonias como Las Cruces o municipios lejanos de la región de la Montaña; debido a ello la Comisión Federal de Electricidad no tiene prevista una expansión.

Sinforiano Hipólito Román, fundador de la colonia Amalia Solórzano, expresó: “y estamos viviendo en las colonias del puerto más bonito del mundo, parece nada, pero si hay pobreza”.

Los caminos del sitio son mezcla de arena, concreto, maleza y rocas; cuanto más se sube, las casas de madera, algunas de cemento rodeadas de tela de alambre, adobe y lámina, se observan incrustadas, como corrales, en las laderas del monte.

Para Nicolasa Herrera Gallardo, quien habita con su esposo y cuatro hijos en la calle Reforma 27, las exigencias son las mismas desde hace años: agua, drenaje y la escrituración de su propiedad, donde vive hace más de 20 años.

Soledad Zarate Lucas señaló que además del drenaje, hace falta un espacio deportivo pues los niños no tienen donde jugar.

En cambio, Tomasa Sandoval Hernández, quien sobrevive vendiendo pozole cada sábado, subraya que lo que hace falta es trabajo, pues “desde que bajó el turismo el dinero se acabó, ya nadie encuentra chama y no hay para comer”.

Instancias sociales, políticas y de seguridad calculan que existen más de 500 colonias en el municipio, muchas de las cuales crecieron a partir de hace 30 años, primero asentadas en las partes altas de Acapulco y posteriormente en las afueras de la ciudad, creándose nuevos asentamientos y ampliaciones desde finales de los 90, para las cuales no existe un plan gubernamental definido para solucionar el problema de la falta de servicios.

http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2013/01/28/index.php?section=sociedad&article=008n1soc

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