México busca una mayor eficiencia en la gestión de los organismos de agua

México busca una mayor eficiencia en la gestión de los organismos de agua

Fuente: Aqua Vitae

 

Eduardo Ibáñez de CONAGUA explica las necesidades de inversión para agua potable, alcantarillado, saneamiento y mejoramiento de la eficiencia sumarían cerca de US$2.700 millones anuales hasta el año 2012.

 

Por: Daniel Zueras

Fotos: Carlos Acín

 

La Tribuna del Agua continúa acogiendo a diversos cargos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) de México un país que está trabajando duramente por la mejora de la gestión del recurso hídrico con el Programa Nacional Hídrico.

 

Eduardo Ibáñez es el Gerente de Fortalecimiento de Organismos Operadores, dependiente de la Subdirección general de Agua Potable, Drenaje y Saneamiento de CONAGUA y considera que hay mucho por hacer, pero que se tiene la voluntad.

 

“Las necesidades de inversión para agua potable, alcantarillado, saneamiento y mejoramiento de la eficiencia sumarían cerca de US$2.700 millones anuales hasta el año 2012. Y eso cubriría el rezago que tenemos en cobertura de agua potable, alcantarillado y saneamiento, y podría enfrentar el incremento de la población”, comenta Ibáñez al explicar que se deben invertir recursos económicos en obras de rehabilitación y mejora.

Ibáñez concedió una entrevista a Aqua Vitae, para ahondar en los problemas y los retos a los que se enfrenta el país azteca en la materia.

 

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¿Cuáles son los principales problemas que afrontan los organismos de agua potable y saneamiento?

Son varios. Principalmente las bajas eficiencias. De una muestra que tenemos de cerca de 100 organismos operadores, la eficiencia global es aproximadamente del 36%. De cada 1.000 litros, sólo se cobran 360, lo que significa que la diferencia de esa agua no contabilizada se va básicamente en fugas tanto en la red como en las casas antes de entrar a ellas, clandestinos, subvenciones… A final de cuentas es agua que cada organismo no cobra, y eso es un problema que estamos tratando de enfrentar a través de varios programas.

 

¿Qué papel juega ahí Conagua?

La Comisión Nacional del Agua de México lo que hace es apoyar a estos organismos operadores para incrementar estas eficiencias. Ese primer problema lo estamos tratando de atacar. Pero no es el único, otro son las bajas tarifas. En México el metro cúbico de agua en promedio cuesta 35 centavos de dólar, siendo que la posibilidad de poder recuperar el costo total, que es de US$0,50, hace que la diferencia sean subsidios adicionales que se incorporen. El cobro de la tarifa es bajo. Si a eso le agregamos que no todo lo que se factura se cobra, los organismos no tienen esa capacidad para incorporar ingresos para poder llevar a cabo una mejor prestación de los servicios.

 

¿Ello hace que se ahoguen financieramente estos operadores?

Es correcto, y que no tengan la posibilidad de destinar recursos para nuevas inversiones, rehabilitación de redes por ejemplo, o para ampliaciones. Si no tienes una adecuada prestación de servicio, la gente es renuente a pagar. Y es un círculo vicioso, no me dan este servicio, no pago el agua… Si se revirtiera, donde la calidad del agua fuera mejor y pudieran existir ampliaciones, la gente estaría más dispuesta a pagar.

 

México está realizando programas bastante ambiciosos. ¿En qué se ha mejorado en los últimos años?

La nueva administración del presidente Calderón ha hecho un cambio en la parte de la priorización de acciones. Se ha hecho ya público el Programa Nacional Hídrico 2007-2012 en donde trae algunas características especiales.

 

Una de ellas es atacar sólidamente las necesidades de saneamiento. Del total de agua recolectada a diciembre de 2007, sólo se trataba el 38%. El plan sugiere poder alcanzar la depuración del agua residual a un mínimo del 60%. Es una línea. A final de cuentas es la parte más relegada que tenemos en materia de prestación de servicios.

 

La otra parte es incorporar los planes de mejoramiento de eficiencias. Estas acciones de mejoramiento integral de la cuestión implican incrementar la eficiencia comercial y financiera de los organismos operadores. ¿Qué pasa cuando la incrementan? Automáticamente generan mayores ingresos, lo que implica un mayor mantenimiento y hay más posibilidad de hacer nuevas inversiones o simplemente poder contratar crédito.

 

Por otro lado, es llevar a cabo una disminución en la pérdida del agua. Que las eficiencias sean bajas significa que si tú estás bombeando agua a la red de distribución, y el agua tiene fugas, estás perdiendo en dos aspectos, porque además el costo que te genera el envío del agua no lo vas a recuperar porque al perderse no va a llegar al usuario y no vas a poder cobrarle la tarifa. En ese sentido los organismos operadores están perdiendo y la idea es instrumentar acciones para mejorarlo.

 

Todo esto supone una modernización ¿Qué coste anual supone para México?

Las necesidades de inversión para agua potable, alcantarillado, saneamiento y mejoramiento de la eficiencia sumarían cerca de US$2.700 millones anuales hasta el año 2012. Y eso cubriría el rezago que tenemos en cobertura de agua potable, alcantarillado y saneamiento, y podría enfrentar el incremento de la población. No es sólo cubrir el rezago actual, también enfrentar el crecimiento de la demanda, con base en el crecimiento de la población. Esto ya está contemplado en el Programa Nacional Hídrico. Con los recursos disponibles a nivel de la Federación, estados, municipios y de otras fuentes, incluyendo la participación privada, se podría integrar este recurso para satisfacer las necesidades.

 

¿Va acorde a la nueva legislación o hace falta dar más pasos en ese sentido?

El marco legal existe. Sin embargo tenemos varios vacíos, en donde no necesariamente hay una adecuada legislación o los textos jurídicos están debidamente identificados. Sí se está teniendo este marco y se están estructurando varias cosas. La ley de aguas nacionales está en revisión precisamente para poder adecuarla a las necesidades, y esto implicaría integrar algunas ventajas por ejemplo en materia de participación privada, de regulación, de tarifas.

 

En este momento se está trabajando sobre normas, les llamamos la NMX. Son normas que te sugieren temas específicos que no son de aplicación estricta, sino voluntaria, pero ya te da una idea de cómo uniformar. Por ejemplo, una de las normas es la que integra la determinación de la tarifa. Eso no significa que la Conagua va a fijar tarifas, sino que está dando los criterios, las metodologías para su determinación. Sabemos que cada caso es diferente, lo que estamos incorporando son criterios generales para uniformar, y esto nos ayudaría muchísimo en ordenar al subsector y tener las posibilidades de identificar las necesidades o empezar a comparar avances entre operadores.

 

¿Qué países piensa que son los más avanzados en legislación y gestión hídrica?

En asuntos similares hemos estado muy vinculados con España. No tanto en mercados, sino en los bancos de agua, la parte de las concesiones, de los contratos de producción de servicios. Hemos coincido mucho en los criterios que ha instrumentado España y los productos que ha generado. Es más semejante. Quizás no podríamos hacerlo con nuestro vecino de los Estados Unidos porque el esquema es completamente diferente. Allá incluso la administración del agua como recurso es estatal, y aquí es federal, al igual que en México.

 

¿Y en América Latina?

En América Latina se han dado otros casos pero ya más puntuales. Por ejemplo, tenemos el caso chileno, el colombiano, el cubano, en donde han desarrollado diferentes asuntos que estamos siguiendo, pero al nivel de legislación nos estamos fijando más en España.

 

A nivel de experiencias específicas sí hay ejemplos. En el caso de Chile tienen un muy buen avance en la cuestión de identificación del subsidio de forma focal. Pueden hacer un modelo en que se puede identificar la población que requiere subsidio, crear una estructura tarifaria tal que no perjudique a los de menor ingreso, sino que pueda señalar qué usuarios son de menor ingreso y demandarían un subsidio, pagado por estratos de mayor nivel económico, lo que antes llamábamos el subsidio cruzado pero ahora aquí el ingrediente que se incorpora es la focalización de los usuarios para recibirlos.

http://www.agua.org.mx/index.php/content/view/10112/images/stories/Eventos/2010/index.php?option=com_content&view=article&id=5758:mexico-busca-una-mayor-eficiencia-en-la-gestion-de-los-organismos-de-agua&catid=925&Itemid=279

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