México, en crisis de agua Sobreexplotación, la principal causa

México, en crisis de agua Sobreexplotación, la principal causa

Adolfo Sánchez Venegas | Nacional | Hora de creación: 00:00:00 | Ultima modificación: 14:11:22

 

Foto: Alonso Gallegos

La sobreexplotación de 102 de los 653 acuíferos con los que cuenta el territorio nacional, los cuales representan más de la mitad de la extracción de agua subterránea en el país, ha colocado a México en una crisis del líquido. Además, el crecimiento demográfico y urbano, la industrialización, el avance tecnológico, el surgimiento de nuevas necesidades de diversos sectores de la población, políticas públicas inadecuadas o insuficientes, entre otros factores, provocan la ruptura del tradicional ciclo del agua y con ello la necesidad de considerar nuevos elementos para superar esta problemática estructural y de complejidad creciente. El problema del agua no es privativo de nuestro país, sino que se vislumbra a nivel internacional y amenaza convertirse como el mayor conflicto geopolítico del siglo XXI, ya que se espera que en los próximos años la demanda de este elemento rebase con mucho su suministro. Aquí, la cultura del “no pago—no cobro” que se da a nivel nacional, provoca que de cada 1,000 litros de agua que se producen, sólo se cobren 300 en promedio. Asimismo, los municipios carecen de incentivos para transparentar las finanzas de los sistemas de agua, dado que con frecuencia constituyen una caja chica o un instrumento de control o clientelismo político. Por lo general estas entidades carecen de continuidad en planes, programas y proyectos y no cuentan con capacidad técnica, administrativa y de gestión de largo plazo ante autoridades estatales y federales. Según un estudio elaborado por los especialista Musa Asad y Ariel Dinar, “El Rol de la Política de Agua en México” publicado por el Banco Mundial, nuestro país ha demostrado grandes avances en el sector hídrico, incluyendo el establecimiento de un sistema jurídico integral, un departamento nacional del agua, un sistema de derechos del agua realmente operativo, y un incipiente mercado del agua. Empero, señalan, el sector hídrico del país aún enfrenta importantes desafíos, entre ellos, problemas de sustentabilidad, eficiencia económica (o limitantes al crecimiento), y equidad. Por ejemplo: el incremento en el uso y la continua sobreexplotación de los recursos hídricos ejerce un impacto negativo sobre la disponibilidad a mediano y largo plazo del recurso; los precios distorsionados, los subsidios y/u otros incentivos para éste y otros sectores relacionados, propician prácticas insostenibles del uso del agua y evita que sea asignada para usos más productivos. Advierten que cerca del 80 por ciento de la población en rápido crecimiento de México se concentra actualmente en las áreas del norte y centro, las cuales representan más del 80 por ciento del PIB, más del 90 por ciento de la irrigación, y el 75 por ciento de la actividad industrial. Sin embargo, agregan, las disposiciones institucionales para responder al consecuente incremento en la demanda del agua son inadecuadas. Su precio, así como el precio de la electricidad para bombear agua subterránea, no refleja la escasez. Por ende, indican, ahora México se enfrenta a una “crisis del agua” que incluye la sobreexplotación de 102 de sus 653 acuíferos, lo que significa más de la mitad de la extracción de agua subterránea en el país. La Comisión Nacional de Agua (CONAGUA) estima que la sobreextracción de agua subterránea representa casi el 40 por ciento del uso total de ésta. El valor del agua subterránea sobreextraída en lo que se refiere únicamente a la producción agrícola, se estima en más de 1.2 mil millones de dólares o 0.2 por ciento del PIB. El agotamiento de muchos acuíferos lleva a un racionamiento no basado en el precio y no regulado, causando una distorsión en el crecimiento de las regiones económicas más dinámicas de México. Los especialistas del BM afirman que el agua es ahora un factor que, debido a que se ha convertido en un recurso escaso, limita la actividad económica y el bienestar social en varias regiones de México. Mencionan que la identificación de prioridades e intercambios relativos a la distribución del agua, requieren una cuidadosa y oportuna atención con miras a enfrentar una gama creciente de complicaciones que surgen del impacto de distintas consideraciones eslabonadas, tales como: sustentabilidad de los recursos hídricos, justicia, contaminación, medio ambiente, servicios básicos, desarrollo, competencia y globalización. Jorge Malagón Díaz, gerente regional de Aguas del Valle de México y Sistema Cutzamala de CONAGUA, indica que el volumen de agua concesionada que se destina en usos fuera de los acuíferos es de 76.5 km3, del cual el mayor usuario es el sector agropecuario que consume 77 por ciento de este volumen. Explica que 60 por ciento del volumen del agua subterránea de consumo urbano, agrícola e industrial proviene de acuíferos sobreexplotados, mientras que de las aguas superficiales sólo se aprovechan 49 km3. Comenta que en el Valle de México se consumen 82 m3/s (metros cúbicos por segundo) diarios, de los cuales 64 m3/s corresponde a uso público-urbano, 4.6 m3/s a industrias y 12.6 m3/s a cuestiones agrícolas y sólo se reciclan del orden de 5.8 m3/s. Por su parte Óscar López Hernández, subsecretario del Agua y Obras Públicas del gobierno del estado de México, señala que para abastecer de agua a la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) se importa agua desde cuencas hidrológicas vecinas con un caudal de 21 m3 por segundo, de los cuales 7 corresponden a los municipios metropolitanos y 14 al Distrito Federal, que en su conjunto cuenta con una oferta de agua de 64 m3/s, es decir el 33 por ciento producto de trasvases. Considera que el caudal disponible para el estado de México del sistema Cutzamala es insuficiente, pues sólo se reciben 6 m3/s, presentándose un déficit en la parte oriente de 4 m3/s. Por lo tanto, establece, que se requiere de la construcción de 4 plantas de bombeo con una capacidad conjunta de 154 m3/s, de 80 kilómetros de túneles de 6.5 metros de diámetro y de 7 plantas de tratamiento con una capacidad conjunta de 40.5 m3/s, con una inversión de 23 mil millones de pesos para resolver de manera integral los problemas de drenaje y saneamiento de la ZMVM. Danel Toledo Beltrán, coordiandor general de Difusión de la Universidad Autónoma Metropolitana, precisa que sólo 2.5 por ciento del agua en el mundo es potable y su consumo aumenta 50 por ciento cada dos décadas, lo que genera una enorme presión a la sustentabilidad del hábitat y la dinámica de la vida misma. De acuerdo al Primer Informe sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), comenta, la crisis del abasto de agua se encuentra en el centro de la supervivencia. Advierte que el ritmo y patrón de crecimiento de la demanda en el consumo del agua exige la explotación de los mantos acuíferos subterráneos, que en el caso de grandes ciudades como la de México y su área metropolitana se agrava, pues al agotamiento del recursos se añade el desgaste del subsuelo, que además plantea severos efectos en la propia estructura urbana. El académico plantea que este problema, cuya gestión pasa por la concurrencia de variables técnicas, ecológicas, jurídicas, políticas, sociales, económicas y culturales exige una respuesta horizontal, multidisciplinaria e integral con la incidencia efectiva de diversos sectores y actores.

http://www.cronica.com.mx/notas/2007/286481.html

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