Miles quedan sin agua

Miles quedan sin agua

Miles de personas afectadas y daños en viviendas, colonias, carreteras y caminos es el saldo que dejó ayer la barrancada registrada sobre los ríos Chiquito, La Carbonera y la laguna de Nogales.

El Sol de Córdoba

3 de septiembre de 2011

 

Rogelio Romero Cruz

Orizaba, Ver.- Poblaciones totalmente incomunicadas en las sierras de Zongolica y del volcán Pico de Orizaba, derrumbe de puentes, muros y daños a viviendas por los ríos La Ciénega, Orizaba y La Carbonera; el desborde y daños del río Chiquito en Nogales; la suspensión de agua potable a Orizaba y Córdoba por tres días ante contaminación de las aguas de la laguna de Nogales y daños del río Palas, de Ixhuatlancillo, así como psicosis entre la población por una nueva barrancada en las inmediaciones de las ciudades de Nogales y Ciudad Mendoza, es el negro panorama que se vislumbraba ayer en la tarde y noche ante la nueva acometida de lluvias en la región de las Altas Montañas.

La inundación de la zona Indeco en la ciudad de Zongolica, la incomunicación entre municipios de esta sierra por deslaves y derrumbes en carreteras, afectaciones en los municipios de Ixtaczoquitlán, Rafael Delgado, San Andrés Tenejapan, Tlilapan y Tequila, entre otros, dificultó el acceso durante el día, tarde y noche a los habitantes de estas poblaciones.

Más de 10 mil habitantes de 42 comunidades de La Perla, totalmente incomunicados ante el derrumbe de cuatro puentes entre las rutas La Perla-San Miguel Pilancón y La Perla-Xometla, cuyos daños ocasionó el desborde y las intensas corrientes del río La Ciénega, obligan al alcalde Miguel Ángel Bautista García a solicitar pronto auxilio del Gobierno del Estado.

Otro de los daños por lluvias que se consideran de graves consecuencias, es la destrucción de la presa de gaviones que construyó Pemex en la comunidad de Infiernillo, municipio de Maltrata, hace aproximadamente 5 años, y que tendrían por objetivo frenar la barrancada de agua, piedras, lodo y palos, procedente de comunidades altas del estado de Puebla.

Estas presas no resistieron el embate de la barrancada del viernes en la madrugada, y ante su destrucción, los municipios de Ciudad Mendoza y Nogales quedan desprotegidos del castigo de estos fenómenos de la naturaleza. Los habitantes aún no olvidan la trágica barrancada del 5 de junio del 2003 que arrasó estas ciudades y causó daños irreversibles a los habitantes de Balastrera, del municipio de Nogales, en donde se registraron explosiones causadas por la ruptura de los ductos de Pemex en esa comunidad.

A consecuencia de la contaminación de las aguas de la laguna de Nogales que sufrió por el desborde del río Chiquito y el daño que sufrieron tuberías en el río Palas de Ixhuatlancillo, que alimentan a la planta de agua potable Citlalli de Orizaba, se suspendió el suministro de agua potable por acueducto a las ciudades de Orizaba y Córdoba y la planta Citlalli dejó de percibir agua de Ixhuatlancillo, lo que obligará a los habitantes de Pluviosilla a sufrir escasez de agua por lo menos tres días consecutivos. El 85 por ciento de los habitantes de las colonias de la ciudad no tendrá agua potable.

Los habitantes que radican en los límites con los ríos Chiquito de Nogales y La Carbonera de Río Blanco, en donde han sido evacuados grupos de familias, sufrieron daños en viviendas y son testigos de la destrucción de muros que contienen las corrientes de las aguas. Asimismo resultaron inundadas algunas colonias, aunque no de gravedad.

El panorama se agrava ante el anuncio de más lluvias en las próximas 48 horas, lo que dificultará la reparación de daños, el despeje de caminos y sobre todo, la superación al temor de nuevas barrancadas.

http://www.oem.com.mx/elsoldecordoba/notas/n2213096.htm

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