Nuevamente: el agua grita desde el oriente

Opinión de (Luis Manuel Guerra)

Nuevamente: el agua grita desde el oriente

Luis Manuel Guerra | Opinión

2011-07-03

Esta última semana de junio del 2011 la podríamos calificar como la “Semana del Pago de Facturas Vencidas”. ¿Por qué? Te preguntarás  querida, querido lector. Pues porque se vuelven a pagar altísimos costos por parte de la población del Valle de México por nuestra falta de memoria respecto a las leyes de la Naturaleza, y también por la estupidez de muchos mexicanos.

Otra vez se inunda con aguas negras el oriente de la Zona Metropolitana del Valle de México, causando enojo social, desesperación y desplome, una vez más, de la calidad de vida en Ciudad Nezahualcóyotl, Ecatepec, Santa Clara.

Si nos viera a nosotros los mexicanos un marciano, diría: Bueno, éstos hacen del sacrificio un deporte. Alejandro de Humboldt, uno de mis héroes principales, dijo en 1802 durante su épico viaje a América, fundando el Naturalismo en el mundo, e inspirando a uno de sus más grandes discípulos, Charles Darwin: Los mexicanos están en pie de guerra contra el agua, y van a perder. Efectivamente, llevamos derrota tras derrota. La última: este jueves y viernes últimos, con más de sesenta mil damnificados y miles de hogares empapados con heces fecales. ¿Qué nos pasa? Una inundación, dos inundaciones seguidas en áreas muy densamente pobladas se entiende, pero seis consecutivas en los últimos años son indicadores de un comportamiento repetitivo irresponsable e ignorante.

Las explicaciones de los responsables del manejo del agua tanto en los municipios afectados, como en los gobiernos estatales y federales también son repetitivas:

Los municipios culpan a la Federación por no hacer las obras de drenaje de aguas suficientes.

El gobierno del Estado de México culpa a la Federación de no liberar los recursos económicos suficientes para hacer las obras necesarias.

La Federación culpa a los municipios de llenar de basura los canales y colectores y emisores recién construidos e impedir así el buen funcionamiento de las construcciones de desagüe.

Analizando la situación a la luz de la razón, son evidentes dos causas, una irreversible, la otra reversible, a saber:

La causa irreversible: El haber inducido tanto por los diferentes gobiernos del Estado de México como de la ciudad de México los enormes asentamientos humanos en Ciudad Nezahualcóyotl, Ecatepec y Nuevo Chalco SIN LAS PREVENCIONES HIDRÁULICAS CORRESPONDIENTES A ZONAS INUNDABLES.

La causa reversible: El manejo irresponsable y criminal de la basura en los municipios de Ixtapaluca, Chalco, Nuevo Chalco, Ecatepec y Santa Clara.

LA OTRA CARA. Otro problema que se tiene con el agua, es su escasez y sus repercusiones en la salud humana. Pero desde un punto de vista diferente. Ya que los operadores del agua son en su inmensa mayoría varones, analizaré la situación que tenemos desde el punto de vista de las mujeres, que como he escrito aquí varias veces, son las que nos pueden guiar más eficientemente hacia un buen manejo del agua en nuestro país, y visualizando el futuro, mencionaré también la relación de los niños y el agua, esos niños que se confrontaron con la cruda realidad de ver cómo se perdía en un instante todo el esfuerzo de años de sus padres.

Tradicionalmente se ha ignorado la voz de las mujeres en la toma de decisiones, y los temas de agua y saneamiento no son la excepción. Sin embargo, el papel de las mujeres en cuanto al uso y conservación del agua es central, debido a que, generalmente, son las responsables del cuidado e higiene del hogar y de la familia, de preparar los alimentos, además de que están involucradas en actividades como la agricultura o en pequeños negocios en el hogar.

Por todo ello, con frecuencia, la escasez de agua las afecta más que a los hombres. Son ellas las que invierten tiempo, energía y salud en ir a las fuentes para abastecerse del líquido, lo cual les quita posibilidades de participar en actividades productivas y recreativas.

En muchas ocasiones se ignora el papel de la mujer como agricultora y, por tanto, cuando se reparte derechos de agua para irrigar se encuentra en franca desventaja, con consecuencias importantes en su productividad, nutrición, ingreso y carga de trabajo.

Sobre el saneamiento, cuando no cuentan con servicios en sus hogares se presentan dos posibilidades: desplazarse hacia los servicios públicos (si existen) o se ven obligadas a defecar a la intemperie, lo cual afecta su dignidad y las expone a la posibilidad de acoso. De cualquier manera, esto consume tiempo que podría ser dedicado a actividades de otro tipo. Además cuando las mujeres deben cuidar a niños pequeños y no cuentan con facilidades de saneamiento en su casa, esto dificulta las posibilidades de salir a cubrir esta necesidad, lo que genera problemas de salud por la retención de orina.

Por otro lado, la falta de saneamiento afecta la salud de la comunidad en general, lo cual repercute especialmente en las mujeres, pues frecuentemente tienen la responsabilidad de cuidar a los enfermos.

Las niñas y los niños y el agua. Por lo general, las niñas —en especial éstas— y los niños ayudan en las responsabilidades que socialmente se asignan a las mujeres. Así, también ellas y ellos deben ir a las fuentes de agua y cargar los recipientes para el uso de la familia. Está comprobado que esto genera daños irreversibles en el esqueleto, además de que esta responsabilidad les quita tiempo de estudio en la escuela.

Las niñas y los niños son generalmente más vulnerables a las enfermedades relacionadas con la mala calidad del agua y la falta de saneamiento. Con frecuencia sufren de diarreas y lombrices que pueden llegar a ser mortales si no se atienden adecuadamente y si se combinan con la desnutrición u otras enfermedades, como las respiratorias.

A nivel mundial, 2.5 millones de niñas y niños mueren por diarrea al año. En México, 10% de las muertes en niñas y niños de uno a cuatro años se debe a infecciones gastrointestinales. Además las niñas sufren en mayor medida la carencia de servicios adecuados de saneamiento en las escuelas, lo cual las desmotiva a asistir, especialmente cuando están menstruando.

Por lo general, las comunidades urbanas marginadas tienen un origen irregular. Esto significa que se trata de terrenos fraccionados ilegalmente y que, por lo tanto, no contaban con los servicios necesarios para las viviendas. La lucha de estas comunidades para obtener servicios (agua, drenaje, luz) puede durar años y cuando ya cuentan con el servicio de agua, generalmente son las primeras en sufrir los problemas de escasez.

En Iztapalapa, en el Distrito Federal, hay colonias que a pesar de estar conectadas a la red cuentan con un suministro de agua intermitente, un par de veces por semana o incluso una vez cada 15 días. En tiempos de escasez el servicio se restringe aún más y muchas veces los habitantes tienen que recurrir al servicio de una pipa, que les vende el agua mucho más cara. En cuanto a la calidad, tanto la que llega por la red como la de las pipas es baja, incluso el agua es de color café.

quimicoguerra@gmail.com

http://www.cronica.com.mx/notaOpinion.php?id_nota=589398

 

Leave a reply